Aunque se han identificado 7,7 millones de colados en el Sisbén, la tercera encuesta que se utilizará para depurar esta base de datos de las personas más vulnerables del país, sacará a 5,5 millones.
Este estimativo fue presentado ayer (miércoles) por Esteban Piedrahita, director de Planeación, quien explicó que con la encuesta número dos se había calculado que había 30,7 millones de colombianos pobres y vulnerables. Sin embargo, en los cruces de información que están realizando para focalizar mejor la población potencialmente beneficiaria de subsidios del Estado, se encontraron casos como el de 63.000 declarantes de renta con carné del Sisbén que no deberían estar allí.
"Eso no implica que haya trampa, sino que, por ejemplo, han podido cambiar las condiciones de vida. De ahí la importancia de depurar el Sisbén en forma periódica", explicó el funcionario. Hasta el momento, la nueva encuesta, que pretende llegar a 7 millones de hogares, ha cubierto 271 municipios, lo que corresponde a 4,6 millones de personas de 1,2 millones de hogares, especialmente rurales, pues en ciudades como Bogotá no se ha comenzado a hacer el barrido.
Otra de las novedades del nuevo Sisbén es que incluye tres rangos geográficos: las ciudades grandes, las pequeñas y las áreas rurales. "Antes sólo se miraba el campo y la ciudad, ahora separamos las 14 principales ciudades del resto de capitales y el campo, porque una persona que no tiene acueducto en Bogotá es pobre, mientras que si esta misma situación ocurre en un hogar de Yondó, no es indicador exacto de pobreza", anota Piedrahita.
Además de la reducción de los colados, el jefe de Planeación señala que la idea es ir incorporando poco a poco a quienes no están y que sí aplican para recibir apoyo del Estado. Y, definitivamente, el mayor cambio que tiene la tercera encuesta es el ordenamiento, que ahora no ubica a los pobres a través de los niveles 1 y 2, como antes, sino a partir de puntajes que van de 0 a 100.
Puntos de vista
La decisión de modificar el Sisbén de un sistema de niveles a uno de puntos es para algunos expertos un factor de polémica. El senador Luis Carlos Avellaneda, considera que con este cambio "en vez de buscar universalidad, están buscando más focalización".
La senadora Cecilia López, por su parte, subrayó que se intenta cerrar por todas las vías los beneficios para la población más vulnerable. Entre tanto, la investigadora de la Universidad de los Andes, Adriana Camacho, señala que "la metodología del nuevo Sisbén es mejor, si se aplica de forma correcta. Pero puede generar confusión".
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