El tema no cayó mal entre los integrantes de la industria, que desde que comenzó la 'guerra' de tarifas, habían argumentado que la estrategia perjudicaba la rentabilidad de la aviación comercial. Según Daniel Devis, subdirector económico de la Asociación de Transporte Aéreo en Colombia (Atac), gremio que representa al 97 por ciento del mercado de pasajeros en Colombia, la situación se veía venir. "Sin desconocer que la reducción de tarifas ha sido benéfica para los usuarios, es claro que no es sostenible". El problema es que en una entrevista de prensa al presidente de Aires, Francisco Méndez, se le atribuye la propuesta de que "las diferentes empresas del sector deben buscar, de manera conjunta, llevar las tarifas a los niveles en los que deben estar". Poner esa idea en práctica podría traer graves sanciones, explica el Superintendente de Industria y Comercio, Gustavo Valbuena Quiñónez. "Si entre competidores, llámense aerolíneas que tienen las mismas rutas, fabricantes de ropa, restaurantes existe la intención de incrementar al mismo tiempo los precios, gracias a un acuerdo con unas reglas de juego determinadas, la ley colombiana contempla una estricta prohibición al respecto. Es más, la acción tiene consecuencias sancionatorias bastante elevadas". Según el funcionario, este tipo de acuerdos conjuntos "podrían llegar a ser considerados como una práctica restrictiva de la competencia, con las consecuencias que para ese tipo de comportamientos prevé la Ley 1340 del 2009". Valbuena sostiene que la misma Superintendencia tiene la facultad para ordenar la suspensión de esa práctica y que "las sanciones pueden llegar a ser hasta por 100.000 salarios mínimos a cada uno de los participantes en el acuerdo". Por su parte, Devis señaló que "es claro que un acuerdo en ese sentido no se puede dar, porque en términos de competencia no es permitido por la ley". No obstante, Devis confirma que el gremio es partidario de un ajuste. "Las aerolíneas podrán seguir haciendo sus promociones puntuales, pero no puede ser algo que haga parte del día a día de la industria, porque los costos de operación resultan afectados". En lo que tiene que ver con el porcentaje que se baraja, Devis agrega que el 20 por ciento es una cifra en la que ha pesnado el gremio.
La gasolina pesa más
Según el vocero de Atac, Daniel Devis, la estrategia de baja en los precios hizo crecer el mercado doméstico en un 40 por ciento, es decir, "el volumen podía compensar la baja en los precios". Sin embargo, advirtió, "el precio del combustible, en cambio, es algo incontrolable para las aerolíneas. Este año comenzó en 75 dólares el barril y ha alcanzado picos de 86 dólares durante el mes pasado. Eso pesa más".
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