Un delicado panorama sobre la venta ilegal de combustibles en el país presentó la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos (Fendipetróleo Nacional), tras advertir los efectos negativos de esta práctica sobre la economía y la comunidad. Con novedosas herramientas para atraer al consumidor final, los contrabandistas están usurpando cada vez más participación en el mercado de combustibles. En Santander lo llevan a domicilio a edificios y casas para uso doméstico y para tanquear los vehículos en los parqueaderos de los conjuntos residenciales. También es común encontrar toda una 'fuerza de ventas' en las mismas vías y espacios ocupados por las EDS, donde atraen los vehículos ofreciéndoles un precio por debajo de lo legalmente estipulado. De acuerdo con análisis de Fendipetróleo Nacional, el producto es vendido sin ninguna restricción y a la vista pública en parqueaderos, montallantas, talleres y en casas de familia, con el inminente riesgo para los niños, mujeres y ancianos, que son los que en su mayoría manipulan el producto sin ningún tipo de precaución. "El problema se origina en el diferencial de precios del producto en los países vecinos, principalmente Ecuador, Venezuela y Perú. En la localidad de Santa Rosa en el Perú, el contrabandista puede comprar el galón de gasolina hasta por 4.700 pesos, mientras que en las EDS de Leticia y otras zonas de frontera el precio es de 7.500 pesos, de acuerdo con los precios de referencia establecidos por el Ministerio de Minas y Energía", asegura el análisis. Según la entidad, sólo en los primeros cinco meses de este año se incautaron 235.000 galones de combustible entre Acpm por un valor cercano a los 1.300 millones de pesos, lo que representa un incremento de 73 por ciento del volumen incautado con respecto al mismo periodo del 2009. En este tiempo se han realizado más de 630 capturas y se han aprehendido 70 vehículos. Para el Coronel Mario Hernando Torres, director de gestión de la Policía Fiscal y Aduanera, "uno de los grandes problemas es que en muchas regiones del país son muchas las familias que viven del contrabando de combustibles. En regiones como la Guajira, la propia comunidad se ha encargado de recuperar el combustible que hemos incautado y almacenado. Incluso han llegado al punto de quemar las instalaciones. Allí, grandes caravanas de camiones con pimpinas grandes atraviesan el desierto y no se detienen por nada del mundo". Y aunque la información recopilada por la Polfa ha permitido a las autoridades iniciar proceso penales contra los autores intelectuales del contrabando, las limitaciones en este sentido son muy grandes. "Sin embargo, no podemos ceder en los esfuerzos que la Policía Nacional, con la ayuda de todos los ciudadanos de bien, los gremios y las EDS locales, viene realizando para erradicar este flagelo", asegura el General Óscar Naranjo, Director General de la Policía Nacional.
Publicidad