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Martes 29 de Julio de 2014

Juan Carlos Echeverry será el ministro de Hacienda en el Gobierno de Juan Manuel Santos

Santos también oficializó los nombres de Fernando Carrillo, Juan Carlos Pinzón, Maria Ángela Holguín. Juan Meza, Mauricio Santamaría,  Germán Cardona y Miguel Peñaloza, como encargados de ayudarle en el proceso de empalme con el gobierno saliente.

Por su parte, Juan Carlos Echeverry habló con PORTAFOLIO sobre lo que será el manejo de la economía en el Gobierno entrante.

¿Cuál es su balance sobre el estado en que el próximo Gobierno recibirá la economía?

El crecimiento se está recuperando, con la industria y comercio uniéndose a la minería y la construcción como líderes para lo que queda del 2010. El consumo de las familias reacciona paulatinamente, y la inversión se calentará muy pronto. Hay estabilidad en la inflación, el frente cambiario y las tasas de interés. No hay desequilibrios sustanciales salvo en el frente fiscal, cuyas causas son bien entendidas por los mercados. Hay una vulnerabilidad en las exportaciones a Venezuela.

¿Coincide con la revisión de la meta de crecimiento al 3 por ciento en el 2010?

Me parece bien para hacer las cifras fiscales, para no pecar de optimismo, pero mis cálculos arrojan un crecimiento de entre 3,5 y 4 por ciento. Varios analistas internacionales y locales esperan 4 ciento, debido al efecto Brasil y el resto de la región.

La vena rota en la salud parece ser el tema más urgente. ¿Qué piensan hacer?

Una reforma estatutaria de salud, con un enfoque integral que aborde las competencias, los ingresos, costos y eficiencia del sector. Adicionalmente, hay temas de gestión, que afectan tanto la prevención y los planes de salud, como la situación de los hospitales. Un tema central será la aplicación de la nueva estructura regulatoria y la definición del nuevo POS. Para el POS habrá un trabajo incluyente, con discusiones en todo el país, de tal manera que los jueces y la Corte Constitucional lo acepten como el marco justo y financieramente sostenible.

En la campaña, el Presidente electo habló de diferentes planes de choque. ¿En qué consiste la estrategia respecto al empleo?

Hay tres componentes centrales: costos laborales, formalización y educación. Para el primero, se abaratará la creación de empleos nuevos, permitiendo que algunos costos laborales puedan ser deducibles de impuestos. Para esto, se transformarán las exenciones al capital hacia la promoción del empleo. Segundo, estamos elaborando una estrategia masiva de formalización laboral, con atractivas zanahorias y un enfoque gradual y flexible. La parte educativa sacará a muchos jóvenes del mercado laboral para ponerlos a entrenarse técnica y académicamente a través del Sena, instituciones técnicas y universidades, escalando el trabajo del Icetex. El crecimiento impulsado por las locomotoras complementará este plan de choque.

¿No le parece irreal lograr la formalización de tres millones de empleos?

Nuestros cálculos son la creación de 2,5 millones de puestos nuevos y la formalización de 500 mil adicionales. Con ellos lograríamos una tasa de desempleo inferior al 9 por ciento en 2014.

La pregunta presenta un escepticismo saludable, que apunta a que en efecto las locomotoras del agro, infraestructura, vivienda, innovación y minería deben empezar a jalonar fuertemente la economía. Para nosotros es claro que los grandes generadores de empleo son los vagones de los servicios urbanos y la manufactura. Estamos haciendo un trabajo intenso con cada sector para que los motores estén encendidos, calientes y con combustible para que arranquen de inmediato.

También se habló de una reforma tributaria que promueva la formalización y la creación de empresas. ¿Qué quiere decir eso? Le pusimos el nombre tributario porque contempla la modificación de exenciones y la posibilidad del cruce de pagos de parafiscales contra el IVA. Ahora bien, a lo largo de la campaña ha habido una discusión sobre un cambio de filosofía tributaria, que vaya hacia menores tarifas. El Presidente electo prometió no subir tarifas y eso permanecerá escrito en piedra.

¿Cómo compatibilizar los cambios propuestos, con el objetivo de cerrar la brecha fiscal y la promesa de no aumentar tarifas? La gran fuente de recursos será la previsible bonanza en los sectores petrolero y carbonífero. Los recursos fluirán hacia el Estado a través de las regalías, los impuestos de las compañías del sector y los dividendos de Ecopetrol. El manejo fiscal de cada uno de estos temas es diferente, pero la meta es la misma: ahorro de largo plazo, eficiencia administrativa y de gasto, y logro del equilibrio fiscal en 2014.

¿Qué hay sobre el régimen de exenciones y deducciones?

La idea es revisarlo para que los incentivos se dirijan a la creación de puestos de trabajo.

¿Y sobre las zonas francas y los contratos de estabilidad jurídica?

Los contratos los firmaron las empresas para evitar que les aumentaran las tasas de tributación. El doctor Santos ha dicho hasta la saciedad que no habrá aumentos en tasas de tributación, por lo cual no se entraría en conflicto con lo firmado. Las zonas francas son un esquema que puede ser muy útil para atraer inversiones estratégicas. Serán evaluadas con celo y con condiciones severas.

Han mencionado una transformación productiva en el campo. ¿En qué consiste?

Estamos trabajando en un programa agresivo para el campesinado pobre, con base en asociatividad, desarrollo social y, sobre todo, orientación productiva. Ya hay ejemplos exitosos que replicaremos a lo largo del país. Empezamos a trabajar con los medianos agricultores, y estamos desarrollando una estrategia específica para ellos.

Nos hemos reunido con casi todos los gremios de los empresarios del campo para tener una visión ambiciosa, coherente con las nuevas potencialidades del país, aprovechando la pacificación del país lograda por el presidente Uribe.

En todos los niveles se piden cosas similares: infraestructura vial, de manejo de aguas, de almacenamiento, crédito, asistencia técnica, entre otros. Esto demandará un esfuerzo de planeación estratégica y de capacidad estatal que desarrollaremos. Recuerde que esta es la primera locomotora.

¿Implica eso un régimen de subsidios o programas como Agro Ingreso Seguro?

Como le dije ya, es una estrategia muy ambiciosa, integral, que utilizará recursos que aprobó el Congreso bajo ese programa, entre otros. Los subsidios, cuando se den, serán focalizados hacia los que más los necesitan y que mayor capacidad de crecimiento y empleo demuestren. Lo que más me complace es ver que los pequeños campesinos tienen productividades que envidiarían los grandes. Esto le da una idea de lo que tenemos en mente.

Otro elemento es el salto en infraestructura vial. ¿Eso qué quiere decir?

En la Universidad de los Andes escribimos hace un año un estudio detallado de las necesidades en infraestructura vial y en transporte urbano. Además, cuantificamos los costos y las inversiones. El Gobierno ha agenciado recursos cuantiosos, que están asegurados con vigencias futuras. Esperamos consolidar el sistema de concesiones, promover la multimodalidad y desarrollar un sistema eficaz de planificación y ejecución para el sector.

¿Han pensado un cambio o en el modelo de financiación?

En el sector hay consenso sobre la necesidad de mejorar la 'AFPeabilidad' (como lo llaman) de los proyectos; es decir, que el ahorro de los colombianos en los fondos de pensiones pueda ser invertido para el desarrollo del país, con alta rentabilidad para los ahorradores. Además, se han desarrollado varios fondos de inversión, lo cual muestra un inmenso apetito por este tipo de proyectos.

¿Qué hay sobre la vivienda urbana? ¿Cuáles son los objetivos?

Hemos trabajado con el sector en un agresivo programa para esta locomotora. Ampliaremos los recursos para subsidios, y los que se otorgan a la clase media, manteniendo la prioridad en la vivienda prioritaria y social. La meta es llegar a 300 mil viviendas anuales, con un esquema que lleve a los alcaldes a poner a disposición el suelo urbano; a los bancos, para que pongan a disposición el crédito y la gestión para que no se pierdan los subsidios; y a los constructores. El Gobierno Nacional promoverá que este triángulo funcione armónicamente, aprovechando las exitosas experiencias de Panamá y México, por ejemplo.

El Presidente electo sostuvo que la economía podría crecer al 6 por ciento en forma sostenida. ¿Por qué eso no ha sido posible hasta ahora?

En 2006 y 2007 se logró. En esta década esperamos tener condiciones en diferentes sectores que les permitan crecer al 10 por ciento al año. Hoy sucede en minería y construcción. Creemos que la meta del 6 por ciento es alcanzable si logramos combinar la productividad, la formalización, la creación de más clase media que dinamice el mercado interno y un sólido sector exportador.

¿Qué hacer con respecto a la bonanza petrolera y minera?

No son necesarios cambios regulatorios, sino garantizar la seguridad jurídica, y su sostenibilidad ambiental y social. Las áreas circundantes serán objeto de la acción del Estado. Es un sector que ha recibido inmensa atención internacional y en el cual el liderazgo de Ecopetrol es prominente. Colombia, junto con Brasil, es ejemplar en A. Latina, y los resultados están a la vista. Es fundamental garantizar que el auge no dura un lustro, sino que es sostenido hacia el futuro.

¿Qué medidas adicionales propone para evitar la revaluación del peso?

Primero, obedecer la regla fiscal; segundo, lograr el equilibrio fiscal para 2014; tercero, crear un fondo de ahorro de largo plazo por fuera del país, e inclusive repagar algo de la deuda pública. Pero por sobretodo un cuarto punto clave: poner a andar las locomotoras, con base en mayor productividad, que les permitan competir con costos. No se le olvide que una economía que crece necesita importar insumos y bienes de capital, y sus familias querrán importar cosas que el resto del mundo produce. Así ha pasado en todos los países que han tenido altas tasas de crecimiento.

¿Está de acuerdo con la venta de Isagen?

El Presidente electo ha dicho que por razones estrictamente fiscales no haría esta venta.

¿Y de parte de las acciones que el Estado tiene en Ecopetrol?

Por ley ya se puede vender un 10 por ciento adicional para el plan de inversiones de la empresa. En el programa de gobierno y en las cuentas fiscales nuestras no tenemos contemplado nada más.

¿Qué opina del nivel de las tasas de interés?

Más competitividad, menor riesgo y mayor disponibilidad de ahorro deben disminuirla paulatinamente, tal como ha sucedido en todas las economías que crecen. El costo del capital debe bajar y hacer viables muchos proyectos de inversión. El equilibrio fiscal será el principal aporte del Estado a esta meta.

¿Y de la inflación?

Lo alcanzado es muy bueno y nuestra sólida institucionalidad garantiza que este frente no sea una fuente de incertidumbre. El Banco de la República es independiente y no podría tener mejores directores ni cuerpo técnico.

¿Cómo ve la inversión extranjera?

Bien, pero mejorará en la medida que se diversifique a muchos sectores. Colombia es parte de los Civet y esto nos ha puesto en el radar de muchos inversionistas internacionales. El mundo está buscando rendimientos y los encontrará en Asia y América Latina. Desde afuera se ve a Colombia como el tercer destino más atractivo de la región, después de México y Brasil. Este cuarto de hora tenemos que aprovecharlo. Colombia se ve muy bien, pero no se ve tanto. Tenemos que hacernos aún más visibles.

¿Qué ve para la economía en los próximos años?

Éxito y prosperidad. Es clave recuperar el mercado venezolano, ser agresivos en nuestro espacio vital natural, que contempla el sur de Estado Unidos, el Caribe, Centro América, y los países andinos. Y acceder a los mercados lejanos que nos están buscando para proveerles muchos bienes primarios y manufacturados.

¿Qué mensaje le envía a los empresarios?

Estamos en un mundo muy competido, que requiere que nos hagamos todos los días más productivos, menos costosos, más innovadores y más agresivos en la búsqueda de mercados. Tenemos muchas tareas internas en las cuales el Gobierno trabajará para reducir aquellos costos que se originan por fuera de sus plantas.

Además, el Gobierno se apropia del 33 por ciento de sus utilidades a través de los impuestos, lo cual lo hace un socio crucial. Este socio quiere más utilidades, pues tiene muchos objetivos de bienestar, pero no quiere esas utilidades a punta de más impuestos, sino de mayor crecimiento y más empleo formal. Debemos competir con los demás países, pero debemos cooperar para competir bien en el mundo.

No fuimos al Mundial de Fútbol este año, pero jugaremos el mundial económico todos los años. La selección Colombia de ese torneo son todos los empresarios colombianos.

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
21 de junio de 2010
Autor
RICARDO ÁVILA PINTO / Director de PORTAFOLIO

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