Históricamente perseguidos por las naciones desarrolladas del mundo, tales eventos pueden elevar la importancia del país o ciudad anfitriona y acelerar su desarrollo económico, político y social, de acuerdo con el informe de Deloitte Touche Tohmatsu (DTT) Un legado duradero: cómo los grandes eventos pueden impulsar un cambio positivo para las comunidades y economías anfitrionas, hecho este año. Este es el caso de Sudáfrica y así lo muestra otro análisis de la consultora internacional. Antes de que el balón rodara por primera vez el pasado 11 de junio, la nación anfitriona, ya estaba disfrutando las ventajas que aporta el evento, al beneficiarse de importantes mejoras en su infraestructura, un sólido impulso a su economía y un vigoroso apoyo a los niveles de la autoestima nacional. La Copa Mundial FIFA 2010 difiere en múltiples aspectos de la versión previa del evento, celebrada en Alemania en 2006, pues se lleva a cabo durante un período de recesión económica global y en un territorio distante de la mayoría de naciones desarrolladas que llevan consigo a la mayor parte de los asistentes al campeonato. En el plano positivo, los beneficios que se derivarán del Mundial son potencialmente mayores para Sudáfrica, un mercado emergente con mayor espacio para crecer en el tema de la conciencia de 'marca nacional', que los disfrutados por Alemania en su momento. Los preparativos para la realización de esta versión del Mundial ya estaban bien adelantados cuando el mundo cayó en una recesión de escala global, en 2008. Incluso sin la realización del evento, Sudáfrica habría estado cómodamente posicionada para capear el temporal financiero, pues contaba con efectivas políticas fiscales y tenía un bajo nivel de deuda. No obstante, en las instancias previas al inicio del evento, el impulso ocasionado por la celebración del mismo ha inyectado sustanciales volúmenes de efectivo a la economía nacional, además de impulsar el tema de empleo, apuntalando la ya robusta posición de la nación ante la arremetida de los devastadores efectos que tuvo la recesión alrededor del planeta. Más importante aún es el hecho de que una considerable porción de las inversiones realizadas en torno al Mundial se han hecho dentro de proyectos que habrán de generar un valor tangible y perdurable, mucho después de que la Copa Mundial haya bajado finalmente el telón.
Impulso a temas ambientales y ecológicos
El desarrollo sostenible como directriz universal, también se coló a la hora de construir los escenarios deportivos para el Mundial. Los nuevos estadios incluyen características amigables con el medio ambiente, como sistemas de ventilación natural y de acopio de aguas lluvias.
Ciudades anfitrionas como Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Durban han emprendido proyectos de plantación de árboles a gran escala, en un esfuerzo por absorber los excesos en las emisiones de dióxido de carbono, y la ciudad de Durban está desarrollando proyectos de generación de energía a partir de fuentes hídricas y de biomasa, inspirados en la celebración del Mundial.
A pesar de lo anterior, se estima que la huella de carbono que dejará la Copa excederá nueve veces la reportada en la versión 2006 y duplicará la generada por los Juegos Olímpicos de Beijing, celebrados hace dos años. El aumento de las emisiones de carbono será imputable, al menos en parte, al aumento del tráfico aéreo para llevar al país tanto a los equipos como a los fanáticos que han recorrido mayores distancias para acompañar a sus selecciones. Asimismo, los desplazamientos al interior del país, para ir de una sede a otra, serán mayores de los tradicionales.
Obras para un país del siglo 21
Sudáfrica cuenta con una sólida base tecnológica y económica que la pone a la par de las naciones más desarrolladas del planeta, pero sus limitaciones en infraestructura le han impedido materializar su pleno potencial económico. El Mundial aceleró obras que se requerían con urgencia.
Por ejemplo, el país carecía de transporte público, pero ante la necesidad de movilizar rápidamente miles de fanáticos, equipos y personal de apoyo, el país se apresuró a finalizar la primera sección de su nuevo tren de pasajeros de alta velocidad, Gautrain, y agregó nuevas líneas de buses.
Antes del Mundial, los aeropuertos no daban abasto para atender adecuadamente los volúmenes de tráfico aéreo que impone la era moderna. Debido a las condiciones fijadas para la realización del evento, la ciudad de Durban se esforzó por entregar a tiempo el primer aeropuerto nuevo de múltiples pistas que la nación africana haya conocido en cinco décadas. Ahora, el nuevo Aeropuerto Internacional King Shaka cuenta con una pista de 3,7 kilómetros que permite el arribo y decolaje de las aeronaves de mayor tamaño en existencia, incluyendo el gigantesco Airbus A380.
En materia de alojamiento, además de hoteles, el país generó alternativas de hospedaje. Como las universidades están de vacaciones, se adaptaron las residencias estudiantiles para recibir a los visitantes internacionales. Las mejoras realizadas beneficiarán a los estudiantes que las ocupen después de que el torneo futbolero haya terminado.
Avances en materia de seguridadEl ingreso de miles de personas al país plantea un reto las autoridades que velan por la seguridad en Sudáfrica y les obliga a afrontar un desafío que jamás habían asumido realmente en el pasado.
En consecuencia, el Ministro de seguridad y policía de la nación consultó con oficiales de más de 30 países, cuyos ciudadanos visitarán a Sudáfrica durante el mes que dura el certamen futbolero y como resultado, logró un nivel sin precedentes de cooperación internacional.
En un equilibrio entre la presentación de una atmósfera de bienvenida y la implementación de rigurosos estándares de seguridad, el Ministerio de seguridad y policía asignó 40.000 oficiales, el 25 por ciento del total de su fuerza, a la ejecución de actividades de vigilancia y policía en el marco de Mundial.
Así mismo, el Departamento de Justicia estableció 56 tribunales de justicia en distintas locaciones clave dentro del país para escuchar los cargos y descargos y dictar sentencia en relación con cualquier caso asociado a la celebración de la Copa, asegurándose de depurar sus archivos temporales antes de que el certamen finalice.
A medida que la economía sudafricana ha crecido a tasas superiores a las de sus vecinos, la inmigración ilegal al país se ha convirtiendo en un creciente dolor de cabeza para el Gobierno, lo que implicó adelantar mejoras en la seguridad en los cruces fronterizos.
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