Para esta altura del año pasado, muchas empresas estaban, como se dice, echando números para organizar sus presupuestos del 2010. La expectativa frente a los efectos de la crisis económica mundial y su impacto todavía rondaba las calculadoras de los gerentes y presidentes de empresas, guiados por sus directores financieros y de producción. La prudencia marcó la línea con la que se veía el 2009. Sin embargo, los resultados de la economía mostraron que las cifras no eran tan catastróficas como lo esperaban, por lo que los números comenzaron a verse con ojos optimistas y más aún ante los resultados de los primeros meses del 2010. Una encuesta adelantada por consultora en recursos humanos Mercer entre 12 multinacionales que tienen operaciones en Colombia, en abril de este año, mostró que la mitad obtuvieron en el 2009 un cumplimiento de metas financieras que osciló entre el 96 y el 105 sobre el presupuesto del año. Al analizar las expectativas que tienen estas compañías para el cierre de 2010, encontraron que son más optimistas comparadas con las que se tenían en el 2009, de acuerdo con una encuesta adelantada en noviembre de ese año por la misma Mercer. Esto se evidencia en que ninguna de las empresas participantes en el estudio espera cerrar este año por debajo del 80 por ciento del cumplimiento sobre su presupuesto; en el 2009 esa cifra apenas llegaba al 20 por ciento. Sin embargo, ninguna de las encuestadas tiene aún, como escenario previsto, obtener un crecimiento por encima del 121 por ciento, similar a lo encontrado en el 2009, según explica Lina Ospina, consultora senior de Mercer. Hoy, el 75 por ciento de las empresas espera tener un resultado al cierre del 2010 de entre 96 y 120 por ciento respecto al presupuesto, mientras que en 2009 sólo el 60 esperaba un lograr algo similar.
Aunque gran parte de esos resultados y de esas expectativas se deben al panorama económico más favorable, las empresas también saben que manejar una empresa en medio de la crisis también requiere de mucho talento y tino para sobrepasar la tormenta victoriosos o por lo menos con pocas averías.
"Desde el 2008, cuando empezó la crisis, lo que se vio fue que muchas empresas multinacionales hicieron recortes de personal, pero al tiempo sabían que el gran diferenciador para asumir la crisis era la gente, sobre todo la ubicada en posiciones claves. A raíz de eso, a finales 2009, al ver que la economía comenzaba a recuperarse, las empresas se han preocupado por retener la gente clave, especialmente los ejecutivos", cuenta Octavio Gallardo, consultor del área de capital humano de Mercer.
Según el estudio de Mercer, al preguntar a las empresas sobre las decisiones tomadas en el 2009 respecto al otorgamiento de incrementos salariales, el 58 por ciento de las empresas indicó que los hicieron de forma regular y así lo continuarían en el 2010.
El 16,6 por ciento de los encuestados dijo que redujo el presupuesto en el 2009 para incrementos, de los cuales el 50 por ciento indicó que serían restaurados en el 2010, mientras que el 50 por ciento restante no otorgaría aumentos durante este año. El 16,6 por ciento restante congeló los ajustes salariales en el 2009, sin embargo espera restaurarlos este año.
"Para calcular el porcentaje de incrementos en el 2011, aún nos encontramos en un momento temprano del año. Sin embargo, esperamos que se retome la tendencia del mercado colombiano en este aspecto y que para el siguiente año tengamos incrementos del IPC más un punto y medio. Cabe precisar que las empresas a su interior hacen aumentos diferenciados por desempeño para sus colaboradores, es decir, no manejan una cifra estándar para todos", añade Lina Ospina.
En este punto se puede recordar que, según la encuesta más grande de salarios, adelantada por la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), en unión con SHR Consulting y Elempleo.com, a nivel nacional el incremento salarial fue de 3,48 por ciento, mientras que el alza mínima decretada por el Gobierno fue de 3,64 por ciento.
Sin embargo, la encuesta mostró que los trabajadores y empleados que salieron mejor librados en materia de aumentos fueron los de la minería y los hidrocarburos, cuyo incremento promedio fue 5 por ciento.
Como metas se cumplieron, bonificaciones a ejecutivos llegaron
La compensación variable se ha convertido en una forma de salario que se va imponiendo en Colombia. Aunque es una práctica vieja en las multinacionales, las empresas locales la han ido asumiendo, especialmente a aquellas que se han convertido en multilatinas."Estas empresas han visto que las mutinacionales tienen paquetes de compensación muy agresivos y tienen que entrar a competir para retener al talento humano, que además, el de origen local es muy solicitado no sólo en el país, también regionalmente", comenta Octavio Gallardo, de Mercer.
De ahí que el pago de bonos siga siendo una motivación, la cual, a pesar de la crisis se pudo dar.
En la encuesta de compensación ejecutiva elaborada por Mercer, al preguntar a las empresas sobre bonos pagados en el 2010 por los resultados del 2009, un porcentaje importante indicó haberlos pagado de forma regular. El 33 por ciento de las compañías dijo que estuvieron de acuerdo a la meta el máximo; otro 33 por ciento cercanos a la meta, un 25 dentro de la meta y el mínimo, mientras que 8,3 por ciento mencionó que no habrá pago de bono por los resultados de 2009.
"En algunos casos, aunque no se llegó al ciento por ciento de la meta, se pagó el bono porque se reconoció variables exgónenas del mercado influyeron mucho, a pesar de que se hizo todo el esfuerzo para alcanzarla; eran aspectos que no se podían controlar", comenta Lina Ospina, de Mercer.
Y hubo sectores de la economía donde fue más fácil lograr los objetivos que en otros. Por ejemplo, en el campo de consumo masivo, los productos destinados a la belleza tuvieron un buen desempeño, lo que no se puede decir del sector textil que fue uno de los más afectados por el tema de cierre de comercio con Venezuela.
En todo caso, el pago de bonificaciones por desempeño es un tema que cada vez toma más importancia en las empresas.
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