Colombia y Perú serán los únicos oferentes. Centroamérica no presionará el mercado.
Con los precios del café más altos de los últimos 13 años, los cultivadores 'cruzan los dedos' para que el aumento de la cotización internacional no sea flor de un día. Pero para el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, hay razones, y no sólo fe, para pensar que habrá buenos precios todo el año.
A Jorge Eduardo Ángel, un caficultor grande de Palestina (Caldas), uno de los municipios con mayor cantidad de fincas cafeteras d el país, los buenos precios externos del café suave colombiano le sirven para costear el re-re, la práctica cultural para controlar la broca, el insecto que se come el fruto del café, pero no son sinónimo de bonanza.
En esta época del año ya hay muy pocos granos por cosechar en 'El Nogal', la finca de Ángel, en la cual hay 75 hectáreas sembradas con café variedad Colombia.
"Los 800 mil pesos que en promedio me pagan por carga -125 kilos de café- me sirven para sufragar la costosa mano de obra que necesito para hacer el 'recoja y repase' (el re-re consiste en no dejar granos maduros en los árboles y recoger los que caen al piso, que son los preferidos por la broca). En esta época, un trabajador cobra entre 500 y 700 pesos por kilo recogido y, para eso, sirven los buenos precios de hoy", comentó Ángel.
Con los precios actuales, este caficultor, como todos los del centro-sur de Caldas, le apuestan a la cosecha grande, que va de agosto a diciembre, y representa el 90 por ciento de la producción anual: "Si la cotización internacional del grano no cambia, podemos tener minibonanza o bonanza", comentó Ángel.
Expectativas
El precio externo del café, que el primero de enero estaba en 1,92 dólares la libra, el viernes pasado se situó en 2,39 dólares. En consecuencia, en las mismas fechas el precio interno pasó de 700.375 a 800.375, teniendo como referencia el precio en Pereira.
Pero ¿qué tan sostenible es el buen momento del precio del café? Al respecto, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, explica que parece haber un consenso en el mercado en cuanto a que el precio de los cafés suaves va a permanecer firme el resto del año.
"Los únicos oferentes del mercado para el segundo semestre, que tendrían volúmenes considerables, serán Perú y Colombia, en tanto la cosecha centroamericana y las de otros países que producen calidades similares no va a presionar el mercado. Con todo lo difícil que es predecir el mercado, nos sentimos confiados en que la cosecha colombiana se va a vender a precios favorables para el productor".
Un factor que se atraviesa en este buen momento es la revaluación. Muñoz explica que la observada en las últimas semanas contrarresta con los mayores precios. Sólo en un año se ha perdido cerca de 23 por ciento en tasa de cambio y eso impacta directamente el ingreso de los caficultores.
Buena cosecha y opción de empleo en el campo
El gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, sostiene que ve con optimismo la cosecha del segundo semestre, lo que es una buena noticia, porque Colombia puede atender un mercado que necesita producto y que está dispuesto a comprar a buen precio. Sobre la disponibilidad de mano de obra en las zonas cafeteras para sacar adelante la cosecha, Muñoz explica que cerca del 95 por ciento de las plantaciones de café del país son de menos de 5 hectáreas y que incluso el promedio nacional es de 1,6 hectáreas, lo cual implica que el productor cafetero, con su propia mano de obra, en una alta proporción en muchos casos, es autosuficiente para la recolección de sus pequeños cultivos. "Para las zonas donde es necesaria la contratación de personal y donde se presente exceso de demanda de mano de obra para recolección, la caficultura será sin duda una buena opción, para atraer a personas desempleadas en las ciudades", aseguró Muñoz.
BOGOTÁ Y MANIZALES
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