Las ventas en el exterior, que particularmente mantienen su ritmo desde finales del año pasado, registran aumentos significativos debido a los incrementos de productos tradicionales, principalmente por los despachos de petróleo y sus derivados, aunque para mayo es notable el comportamiento ascendente del café.
En efecto, de acuerdo con la información divulgada ayer por el Dane, las ventas en mayo de bienes tradicionales subieron 51,1 por ciento hasta alcanzar 2.140 millones de dólares; dentro de estas se destaca el crecimiento del renglón de 56,7 por ciento de petróleo y sus derivados, de 49,3 por ciento en el de café y de 30,8 por ciento en el de carbón.
En este mismo capítulo vale la pena señalar que los despachos de ferroníquel se multiplicaron por cuatro, llegando a 95,7 millones de dólares. Los productos no tradicionales tuvieron un aumento, 3,3 por ciento, y superaron los 1.370 millones de dólares, mucho mejor que el comportamiento que habían tenido en meses previos.
Las ventas a Estados Unidos, primer socio comercial del país, crecieron 61,5 por ciento, a donde los embarques de combustibles y aceites minerales se incrementaron 83,5 por ciento, mientras que los productos enviados a Venezuela tuvieron una reducción de 71,4 por ciento. El vecino país dejó de comprar carnes y despojos comestibles a los exportadores colombianos.
El volumen vendido
El volumen de exportaciones aumentó 27,9 por ciento. De otra parte, la facturación de los bienes no tradicionales se redujo 4,6 por ciento, por el desplome en las ventas de animales vivos y sus productos (83,1 por ciento) y textiles (58,2 por ciento), comportamiento que casi tiene nombre propio: el declive del mercado venezolano.
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