Ayer, el dólar perdió 8 pesos para ubicarse en un nivel promedio de 1.859,45. Para encontrar una tasa más baja de ese nivel hay que trasladarse a octubre del 2009 y todo se da sin que se presente una sola señal de reactivación o, por lo menos, de que el desplome se detenga.
El peso colombiano es hoy una de las monedas más fuertes de mundo, pero eso, que para algunos significaría un fenómeno positivo, para otros, es sencillamente una grave enfermedad.
Solo en América Latina el peso colombiano es la moneda más revaluada de la región con casi 10 por ciento en lo corrido del año, muy lejos de la segunda (el peso mexicano) con 3,2 por ciento y el nuevo sol peruano, con 2,28 por ciento.
La fortaleza del peso colombiano significa que el precio del dólar en el mercado interno está cayendo, al punto de que en lo corrido del 2010 ya ha perdido 185 pesos.
Además, todo indica que el desplome seguirá, pues al país están entrando muchos más dólares de los que pueden salir y eso configura un principio elemental de alta oferta frente a una baja demanda, con el efecto lógico de la caídas de precios.
Algunos analistas apuestan a un precio de la divisa de 1.800 pesos en cualquier momento, pero con alguna reacción alcista para cerrar el año en torno a 1.900.
El desplome del dólar se ha dado este año pese a que el Banco de la República compró entre el 4 de marzo y el 30 de junio 1.600 millones de dólares en paquetes de 20 millones diarios.
Sin embargo, esa estrategia se suspendió y la divisa siguió bajando. Desde el 30 de junio, cuando se suspendieron las compras, el dólar ha perdido 42 pesos.
En las últimas semanas se han escuchado voces de analistas y empresarios para que el Emisor no solo reactive las adquisiciones sino que las aumente a 40 millones de dólares cada día.
No obstante, pese a que el gerente del Emisor, José Darío Uribe, no ha descartado que se vuelva a intervenir, el hecho concreto es que hasta el momento no hay señales contundentes al respecto.
Esto, por supuesto, genera inquietudes en el mercado cambiario y aumenta las alarmas entre los exportadores.
El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz, dice que el Banco de la República debe volver a intervenir pero cambiando la estrategia para obtener mejores resultados.
"El Emisor no debe anunciar las compras diarias sino hacerlas de manera sorpresiva para evitar que los especuladores lo ataquen", dice.
Los analistas financieros, por su parte, no pueden explicar con certeza por qué el Emisor no está comprando más dólares y dicen que, tal vez, se dio cuenta de lo poco que se logra con las intervenciones, pues se enfrenta a un fenómeno mundial de caída de la divisa estadounidense.
Emisor debe entrar a comprar
Algunos analistas dicen que el banco central tiene una buena oportunidad para comprar dólares porque la inflación está bajo control y no hay amenazas de que haya aumentos sustanciales. Advierten, eso sí, que la mira del Emisor en materia de precios ya está puesta en el próximo año. "No hay que descartar que la senda de inflación esperada por el Emisor haya cambiado particularmente para el 2011 después del incremento en las proyecciones de crecimiento", dice Correval en un informe.
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