Carlos Enrique Cavelier, dice que no es presidente de Alquería, sino coordinador de Sueños de la empresa láctea. Y el nombre de su 'cargo', no es gratuito porque encierra todo un concepto gerencial que privilegia el recurso humano.
¿Qué tiene Alquería que atrajo a la Corporación Financiera Internacional?
Con la CFI, la 'atracción' ha sido mutua. Nos identificamos con su visión del desarrollo económico, donde el eje no es solo el de construcción financiera, sino uno que ve la comunidad donde participa como el centro de su actividad para contribuir, contribuir, contribuir.
¿Cómo sigue la empresa familiar, pese a tener como aliado a Danone?
Tenemos claro que para integrarnos al mundo, tenemos que forzarnos a hacer alianzas. En estos procesos hay grandes riesgos, pero si se logran establecer reglas claras y los socios son excelentes, se logran los objetivos. Alquería seguirá siendo una compañía de familia como a lo largo de su historia.
¿Hace una década estaba en Ley 550, cómo lo superó?
Con tenacidad, oraciones y mucho, mucho foco en el consumidor; así crecimos lo suficiente para reducir el tamaño relativo de los intereses, poder empezar a acumular caja para pagar el capital y finalmente salir del proceso.
¿Cuál es el secreto del éxito para Alquería?
Visualizar muy claramente el futuro y tener un equipo con gente extraordinaria con el que se trabaje con base en la confianza, llegando a la transparencia. Claudio Fernández-Araoz, consultor Principal de Egon Zehnder, concluye que el éxito de las personas después de cierto nivel se basa en lograr conformar equipos con gente extraordinaria. El equipo gerencial de Alquería está conformado por un equipo de ensueño y capaz de soñar...
¿Por qué prefiere llamarse 'coordinador de sueños' y no presidente?
Estamos en la era del conocimiento, donde todas las personas de un equipo queremos tener autonomía. Queremos soñar a la madrugada y no llegar al 'cubículo' a, literalmente, 'hacer caso'. Hoy, la estructura de las empresas ya no es en forma de pirámide, se hace global y se transforma en una red mallada. Lo importante no es la jerarquía sino las relaciones y las interacciones. Es una estructura sistémica, una red de vínculos, eso me hace ser coordinador de sueños, no presidente.
¿Cómo crece una compañía desde la innovación ?
Si recordamos la primera clase de Microeconomía, se nos enseña que en un mercado perfecto todos actúan igual y no producen utilidades por fuera de lo normal. Lo que nos permite la innovación y la investigación (no sólo en productos, sino por ejemplo organizacionalmente) es diferenciarnos. En 'Different', una profesora mía de Harvard, Youngme Moon, va al centro de este proceso.
¿Cuál cree que es el aporte de Alquería a la industria láctea?
Esperamos haber traído en el pasado algunas ideas modernas a la cadena; pero sobre todo lo que queremos hacia adelante es tener en Colombia una de los sectores lecheros más competitivos del mundo. Nos gustan los adagios populares, están llenos de sabiduría: Insistir, resistir y persistir. Querer es poder.
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