Un alentador parte de victoria en la lucha contra la pobreza extrema en Latinoamérica entregó ayer la Organización de Naciones Unidas (ONU), mediante un informe elaborado por 18 de sus agencias, lideradas por la Comisión Económica para América Latina (Cepal). El reporte señala que la región logró, al cierre del 2008, cumplir en un 85 por ciento el objetivo de reducir la pobreza extrema a la mitad, una de las ocho tareas que se plantearon dentro de los Objetivos del Milenio hace ya una década. De acuerdo con los datos entregados por la Cepal, la pobreza extrema asolaba a 71 millones de latinoamericanos a finales de 2008. Brasil, Chile y Perú, destaca el informe, son los países que han cumplido la tarea con mayores resultados. A pesar de las buenas noticias, la Cepal es consciente de que todavía queda mucho tramo por recorrer para cantar una victoria definitiva. "La pobreza tiene rostro de niño, de mujer y de indígena. Ese es nuestro problema, y está muy concentrado", explica Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo. Al revisar cuáles con las fórmulas que han permitido esta destrucción de la miseria, el informe destaca a los programas de asistencia social de los Gobiernos y al envío de remesas desde el extranjero. Sin embargo, el verdadero impulso que resalta la Cepal es el crecimiento económico de la región, que entre el 2003 y el 2008 fue en promedio de 4,9 por ciento. Ahora, con el inicio de una década en que la expansión económica arrastra el lastre de la más severa crisis mundial desde la Gran Depresión, no hay que bajar los brazos en esta vital, pero complicada labor. Sobre todo, después de que ya se ha recorrido una importante parte del camino, sería una verdadera calamidad retroceder. A la pobreza extrema, sin duda, no se le puede dar una segunda oportunidad.
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