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Viernes 29 de Agosto de 2014

Oro está en el precio más alto de la historia: 1.300 dólares la onza

El metal más deseado del mundo, el que produce fiebre, el que atrajo a los españoles a América, y que en Colombia tiene su propia leyenda, nunca antes había estado tan caro y ese incremento tiene saltando de alegría a inversionistas en la Bolsa de Londres, principal mercado del metal amarillo; ha valorizado las joyas que muchos colombianos tienen guardadas en sus casas, pero también tiene contra la pared a los pequeños joyeros que, ante la imposibilidad de aumentar más los precios a sus clientes, han tenido que hacer toda clase de maromas para mantenerse en el negocio.

Una de ellas es Jeannette de García, con almacén en el centro de Bogotá, que asegura que la demanda de joyas ha caído 40 por ciento por su alto precio. Su fuerte son los anillos de grado y las argollas matrimoniales. Para su fabricación requiere, al menos, dos gramos, cuyo precio oficial (por el Banco de la República) es hoy de 76.027 pesos.

Jeannette no compra en el Emisor, sino en las casas comerciales (prenderías), que lo ofrecen más barato (54.800 pesos). Pero éstas también se han visto afectadas.

Diseño y sonrisas

A los almacenes de alta joyería, por su parte, la carestía del oro les ha pegado menos duro y, según, Camilo Liévano, presidente del Círculo Colombiano de Joyerías, la ventaja de Colombia ha sido la revaluación, que permite amortiguar los incrementos del precio externo. De hecho, en pesos, el oro hoy no está en su precio más alto. El máximo se registró el 23 de febrero del año pasado, cuando alcanzó los 82.134 pesos por gramo. "La demanda no se afecta porque, además de la materia prima, ofrecemos diseño e importamos piedras preciosas que, por la revaluación, nos cuestan menos", sostiene Liévano.

Y aunque el diente de oro está pasado de moda, el codiciado metal sigue siendo protagonista en la odontología, pues se usa en los tratamientos de rehabilitación oral y para hacer coronas, debido a que es biocompatible y, además, de larga duración. Para fijar una prótesis, por ejemplo, se requieren 2,5 gramos de oro, así que en un tratamiento de 10 dientes, sólo esa materia prima eleva la cuenta en 750.000 pesos.

Favorece a inversionistas y al Banrepública

El Banco de la República se ha beneficiado de la bonanza y tiene invertido casi 1 por ciento de las reservas internacionales. La primera forma está depositada en el Banco de Inglaterra y suma 220.502 onzas troy, que representan 288 millones de dólares. La segunda la compra a los mineros colombianos y de este tiene 116.092 onzas troy, equivalentes a 152 millones de dólares. Por las alzas, este año ha ganado 71 millones de dólares. Otros ganadores son los inversionistas, los que tienen joyas y los que usan los mercados financieros. Desde mil dólares se puede invertir en fondos extranjeros que replican el precio del oro, a los que se accede mediante comisionistas de bolsa.

Las prenderías también están perdiendo clientes, por su alto precio Las casas comerciales también se declaran 'víctimas' del oro caro. Debido a que la gente empeña cada vez menos joyas, están perdiendo su papel entre los grandes comercializadores del metal en el país. "Hace 20 años éramos de los que más comprábamos y vendíamos oro. Hoy, si llegan 50 gramos mensuales, es mucho", se lamenta Orlando Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Vendedores con Pacto de Retroventa.

"La gente ya no usa tantas joyas y por eso lo que más recibimos ahora son electrodomésticos, computadores y celulares", asegura. La estrategia de algunos comerciantes, como de Aicardo Valencia, que vende joyas de oro a crédito en oficinas, ha sido recomendar usar plata o mezclas con poco oro. "Antes se podía competir con joyerías finas y con Sanandresitos, pero con estos precios es imposible y lo mejor es ser franco con los clientes: en vez de comprarles un anillo de grado a sus hijos, compren un vestido, que cuesta menos".

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
4 de octubre de 2010
Autor
Laura Charry / Subeditora de EL TIEMPO

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