Desde el jueves pasado más de 200 habitantes de la vereda Pantano Grande, en Molagavita (Santander), ha escuchado extraños ruidos en el fondo de la tierra y han visto cómo la tierra se abre formando enormes grietas que hicieron colapsar 20 viviendas, y obligaron a desalojar 50 más.
Alrededor de 200 habitantes del caserío, situado apenas a un kilómetro del casco urbano, han abandonado sus casas ante el recrudecimiento del invierno, que dejó a punto de caer la escuela del sector donde la tierra se quiere 'tragar' todo.
Sonia Patricia Rojas, profesora de la escuela, señaló que muchos campesinos dejaron sus pertenencias en las fincas donde las paredes se abrieron por enormes fisuras que llegan hasta el techo, en un fenómeno que desde hoy será analizado por geólogos y geotécnicos de Ingeominas.
Los expertos debieron hacer trasbordo pues las dos vías de acceso al pueblo están bloqueadas. En una la tierra cedió y prácticamente desaparecieron dos kilómetros de calzada, y en la otra grietas de gran proporción dejaron inhabilitados varios tramos de la localidad situada a 144 kilómetros al sur oriente de Bucaramanga.
Nelson Alfredo Jaimes, secretario de Gobierno, aseguró que con el paso de las horas la situación se torna más crítica, pues las lluvias han aumentado el cauce del Río Negro, que se represó y amenaza con desbordarse en cinco veredas.
"Además, el acueducto está colapsando y estamos a punto de quedarnos sin agua potable.Las extrañas grietas siguen creciendo y apareciendo en más sectores", agregó el funcionario. De los 3.000 millones de pesos que tiene Molagavita para el 2010 se destinaron 5 millones hace un mes para suministrar mercados a campesinos afectados por el desbordamiento del río Chicamocha.
El fenómeno de Molagavita, sumado a las afectaciones en vías nacionales y secundarias, y la crecida de varios ríos, obligó a las autoridades en Santander a declarar la alerta naranja y la emergencia vial.
Desde el miércoles pasado la vía Bogotá-Bucaramanga está cerrada porque un tramo de 200 metros, entre San Gil y Socorro, colapsó incomunicando al centro con el oriente del país. Luz Melida Gamboa, gerente del concesionario Comuneros, que maneja la vía, dijo que entre mañana y el jueves se habilitaría provisionalmente un carril por el sector.
200 Son los habitantes del caserío que han tenido que abandonar sus casas.
Publicidad