Ricardo Villaveces P.
columnista

Cambios en el Banco

Es un buen momento para recordar la importancia que ha tenido la autonomía del Emisor en la estabilidad de la economía, en un contexto tan turbulento.

Ricardo Villaveces P.
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Ricardo Villaveces P.
diciembre 11 de 2016
2016-12-11 01:15 p.m.
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Después de 12 años de gran labor, se retira de la gerencia del Banco de la República José Darío Uribe; y es un buen momento para recordar la importancia que ha tenido la autonomía del banco central en la estabilidad que ha caracterizado a la economía de Colombia en un contexto tan turbulento como el que ha vivido el mundo en los últimos años.

La seriedad con que ha manejado temas tan importantes como el mantenimiento de una liquidez adecuada de la economía y poder enfrentar choques como los que significaron el fenómeno de ‘El Niño’ y la devaluación, sin que se diera un desborde de la inflación, por el contrario, contribuyendo de manera determinante a retomar los niveles que se traían, como se ha venido observando en los últimos meses, son activos de gran valor para el país.

Seguramente, cuando los historiadores analicen el manejo de la economía de los últimos 50 años, coincidirán en que, en gran medida, ese manejo serio de la economía se ha logrado por la conformación de una tecnocracia, criticada en muchos casos, pero que, por encima de todo, ha logrado imponer un manejo serio y responsable de la economía, además de permitir al país destacarse y mantener su credibilidad y su acceso a los mercados financieros internacionales, aun en periodos muy críticos. Eso tiene que ver con la calidad de las políticas y la coherencia que, en lo sustancial, se ha logrado mantener.

Sin duda, en todo esto el papel del Banco ha sido fundamental. En gran medida, porque ha sido capaz de desarrollar una tecnocracia de alto nivel que ha estado al margen de componendas y vaivenes políticos, y que junto con otras entidades como Fedesarrollo, Planeación Nacional y el Ministerio de Hacienda han formado un importante grupo de profesionales que han convertido a la política económica en una de las fortalezas del país. No ha sido perfecta, errores ha habido –muchos–, no es sino recordar los líos del Upac o la defensa a ultranza de la banda cambiaria y otros casos más, pero, en el balance, el resultado ha sido muy positivo.

Los intentos de varios gobiernos por inducir las decisiones de la junta han sido varios; solo cabe recordar en estos días al presidente pidiendo la reducción de las tasas de interés. Sin entrar sobre lo adecuado, o inadecuado, de una decisión en este sentido, lo importante es que la junta directiva del banco ha mantenido su autonomía.
Precisamente, esta se reúne para elegir a su nuevo gerente, con un complejo procedimiento que, afortunadamente, reduce sustancialmente las posibilidades de manipulación o de intromisión de intereses que pudieran afectar negativamente esta decisión.

Los nombres que aparecen en los medios son todos de profesionales serios y bien calificados. En pocas semanas, también vendrá el nombramiento de quienes reemplazan a los dos miembros que se retiran, Cano y Vallejo. En ese caso, los riegos aumentan. Esperemos que no se cometan errores y se preserven las características de una entidad tan importante para Colombia.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado
rvillavecesp@gmail.com

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