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Miércoles 19 de Junio 2013

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La culebra de Kapax

Junio 7 de 2012 - 7:13 pm



A nadie le gusta que le quiten su animalito del alma. Mucho más si es una anaconda criada desde bebé y se la ha visto crecer sin constreñirla en cada uno de sus cinco metros de largo.

Si uno es el símbolo de la región, que incluso lo ha inmortalizado monumentalmente con la culebrita anudada en el cuello.

Y si el decomiso se produce como resultado de un evento en el que uno fue homenajeado como un amante de la naturaleza.

Como informó Semana hace tres meses, eso le pasó al amazónico Kapax. En una carta que le remitió Luz Marina Cuevas, directora Territorial de Corpoamazonia, dos días después del Acuerdo para la Prosperidad, celebrado en Leticia, le anuncian que se ha recibido una denuncia verbal por aprovechamiento y exhibición de fauna silvestre, de Julia Miranda, directora de Parques Nacionales, y de otros ciudadanos que “pidieron que sus nombres se mantuvieran en reserva”.

Kapax se presentó el 15 de marzo. Le quitaron a ‘Cantalicia’, que llevaba todos los días al Hotel Decameron para mostrarla a los turistas.

“Esa anaconda no es de Kapax, es del Estado”, afirmó Luz Marina. Y a los pocos días, cuando Kapax volvió a ver cómo estaba, la culebrita se le había escapado. Al Estado.

“Yo no puse ninguna denuncia”, afirma Julia Miranda, que por cuenta de la utilización de su nombre en la citada carta de emplazamiento a Kapax ha terminado en el peor de los mundos.

Le pareció sí, que en un evento donde estaban las más altas autoridades ambientales del país, el asunto resultaba contradictorio. Sugirió que Kapax enviara un mensaje contra el cautiverio y el tráfico de animales silvestres, el negocio ilícito más lucrativo del mundo, después del narcotráfico y la venta de armas.

Sobre el culebrón ha caído el olvido. Corpoamazonia le decomisó después al Gobernador del Amazonas una miquita llamada Sofía, que él y su hija encontraron y -según dice la información- se dedicaron a cuidar. Sofía fue devuelta a la jungla.

Y es posible que miquita y Cantalicia sean hoy la parte engullida de la cadena alimenticia.

¿Era Kapax un infractor? ¿Se aprovechaba y exhibía la fauna silvestre? De ser cierto ese planteamiento, hace rato debió ser llamado por la justicia, en términos legales que incluían una audiencia de descargos.

Y no en esta citación apresurada para responder a una denuncia que Julia Miranda no presentó.

“En lugar de extenderle una demanda, a Kapax debieron expedirle un permiso excepcional”, afirma el blog ‘Río de sueños’, que hace parte de la corriente de expresiones insatisfechas por esta medida.

El tema es tan esquivo como Sofía y tan largo como Cantalicia era.

Carlos Gustavo Álvarez G.

Periodista

cgalvarezg@gmail.com

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