Para una mejor experiencia active el soporte javascript de su celular. Como hacerlo?

Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Viernes 24 de Mayo 2013

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Todavía no es hora de diálogos

Abril 9 de 2012 - 9:12 pm



La suma de los acontecimientos de los últimos días son la mejor prueba, si es que alguna faltaba, de que la hora de dialogar con las Farc no ha llegado todavía.

La esperada y bienvenida liberación de un grupo de servidores de la patria, que no debieron haber sido secuestrados jamás, estuvo acompañada de presiones al gobierno para permitir la visita de algunas personalidades extranjeras a supuestos presos políticos, que no hay en Colombia.

Cuando aún se escuchaba el eco de la euforia por dicha liberación, se oyó otra vez el ruido criminal de las bombas y los fusiles de las Farc , en distintas zonas del país , con su secuela de dolor y luto para más hogares.

Y se conocieron otras declaraciones de una de las cabezas de esa organización terrorista, mediante las cuales notificó, amenazante , que están muy fuertes, que tienen derecho a cometer los crímenes que cometen y que continuarán buscando respaldo internacional.

Estamos, entonces, frente al mismo patrón de comportamiento que hemos aprendido a conocer a lo largo de nuestra historia.

Siendo así las cosas, no es posible concluir, como lo plantean algunos protagonistas, que el gobierno deba sentarse ya con las Farc en una mesa de diálogo.

Por el contrario, lo que las circunstancias aconsejan es incrementar la presión institucional, social y política para que cesen los secuestros, se libere sin condiciones a los secuestrados, no haya más atentados terroristas, en fin, para que se detenga la violencia.

Hace varios años, durante una larga conversación con expertos en negociación de la Universidad de Harvard, hice un repaso de todos los intentos que se habían hecho en Colombia en búsqueda de la paz.

Recuerdo que al final del encuentro, afirmaron, sin disimular la sorpresa, que ya habíamos acudido a todos los pasos que era posible identificar para darle viabilidad a procesos políticos con el fin de recuperar la convivencia.

Aquella conversación fue antes de la administración del presidente Andrés Pastrana y , por supuesto, anterior a los dos periodos del presidente Álvaro Uribe.

Si la repitiéramos hoy, quizá esa sorpresa sería aún mayor.

En primer lugar, por el engaño de las Farc al país, pese a los esfuerzos que realizó Pastrana y, de otro lado, por la manera como Uribe logró, cuando todo parecía perdido, congregar la voluntad mayoritaria de los colombianos en favor de la política de seguridad democrática, abriendo así una nueva ventana de oportunidad a la recuperación de la tranquilidad.

Los colombianos ya sabemos que el cese al fuego bilateral, la negociación en medio de la guerra, la participación internacional indiscriminada y las zonas de despeje, no sirven para lograr la convivencia.

Hemos aprendido que el apoyo patriótico a las fuerzas legítimas del Estado, el respaldo sólido y estable a una política de seguridad con democracia, y la presión, nacional e internacional, a las Farc, para que abandonen el terrorismo en todas sus manifestaciones, pueden despejar el camino que conduzca a la paz. No es, por lo tanto, hora de diálogos todavía.

Carlos Holmes Trujillo

Exministro y exembajador

carlosholmestrujillog@gmail.com

Si usted quiere comentar este artículo por favor

Todos los comentarios en Portafolio.co son hechos por personas registradas y plenamente identificadas.

  • Otras Versiones

Publicidad

Publicidad

Publicidad