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Un refugio para el turismo de negocios, a una hora de Bogotá
10 de Abril de 2012
Una reunión de negocios de uno o varios días, seminarios, encuentros empresariales o el simple descanso como turista son todos posibles en la finca que pertenece a la familia del empresario colombiano Rómulo Lara, y que en la actualidad se conoce como El Refugio Hotel Spa, a tan solo 80 kilómetros de Bogotá, en el municipio de Sasaima, Cundinamarca, que tiene una temperatura promedio de 20 grados centígrados.
Este tradicional sitio, que en desde la década de los 30 fue una finca cafetera, ofrece un paisaje de un verde y una variedad de flora incomparables y se convirtió en un hotel boutique donde pueden pernoctar unas 80 personas a la vez, pero que aloja a más de 200 visitantes en un día, por ejemplo, para una reunión de los empleados de una empresa.
El estilo europeo de la casa principal y de varias de las zonas comunes fue concebido por el arquitecto suizo Víctor Schmid, en 1941, quien también diseñó gran parte de los muebles y los adornos de la casona principal.
La sala de conferencias es una construcción independiente, ubicada en medio de la exuberante vegetación que caracteriza a toda la finca-hotel.
El diseño de los jardines estuvo a cargo de Dorita Salive, esposa del industrial Rómulo Lara.
La zona de trabajo está complementada por áreas para el esparcimiento, como una piscina semiolímpica, dos jacuzzis que se alimentan con agua caliente proveniente del río, un sauna, baño turco, mesa de billar y de ping pong, cancha de tenis en polvo de ladrillo, cancha de tejo, dos pistas de bolos y lago de pesca.
Y para los comensales más exigentes un chef colombiano especializado en cocina francesa lo podrá ‘descrestar’ con una sopa de cebolla al mejor estilo de los chefs egresados de la famosa escuela gastronómica Le Cordon Bleu.
Estas amenidades están acompañadas por salones de masajes y programas de cabalgatas y caminatas ecológicas.
El Refugio Hotel Spa cuenta con 14 habitaciones de diferentes estilos con vista a los abundantes jardines y las imponentes montañas circundantes, en medio del sonido de cascadas o del río, dependiendo de donde se encuentre la habitación.
Hay que mencionar que el nivel del servicio es de altos estándares pero no pierde la amabilidad propia del colombiano, que llega al punto de mimar a cada uno de sus huéspedes para hacerlo sentir en casa.
Los precios van desde 336.000 pesos por noche en fines de semana para una o dos personas, o tarifas para grupos de personas.
También hay paquetes que incluyen masajes y terapias con chocolate o piedras calientes, más cena, desde 750.000 pesos la noche. Todos los planes incluyen el desayuno.











