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Transformación productiva
11 de Abril de 2011
Para que estas políticas tengan éxito deben basarse, según el enfoque neoschumpeteriano evolucionista, en una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo, de carácter activo (ex ante) y no como reflejo de las imperfecciones del mercado (ex post). Dentro de la economía mundial, la innovación y el aprendizaje son centrales. Teniendo en cuenta lo anterior, los factores institucionales, entendidos en el sentido amplio (instituciones y políticas), deben moldear la constitución de reglas de comportamiento y los procesos de aprendizaje. En Colombia se han realizado acciones parciales en materia de competitividad, conectividad, ciencia y tecnología e innovación, que aunque bien orientadas en muchos casos van por diferentes caminos, quizá, porque no se tiene claro que la meta debe ser llegar a la sociedad postindustrial, fundada en la información y el conocimiento. El actual Gobierno manifestó que iba a continuar con el marco institucional establecido en el Gobierno anterior y definió 5 'locomotoras de crecimiento' basadas en la innovación, la vivienda, la infraestructura y en los sectores minero energético y agropecuario. Desafortunadamente, el marco institucional vigente, conocido como el Sistema Nacional de Competitividad, apoyado en la Alta Consejería Presidencial para la Gestión Pública y Privada, el Departamento Nacional de Planeación y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, es muy defectuoso y carece de una coordinación adecuada. Este Ministerio maneja, en teoría, el Programa de Transformación Productiva, pero en la práctica, quiere coordinar programas de su sector, y el Ministerio de Agricultura los incluidos en la llamada 'segunda ola agro'. Por su parte, el Ministerio TIC lidera el 'Plan Vive Digital', que busca darle un apoyo transversal a la competitividad y al desarrollo regional. Colciencias y el Sena andan cada cual por su lado, con diseños y objetivos dispersos, en muchos casos desconocidos del público. Las llamadas locomotoras no han prendido motores y el proyecto de ley del Plan de Desarrollo 2011-2014 no ha establecido un sistema que las lleve a puerto seguro. Algunas quedan en el Plan muy bien financiadas y otras no. Del total de inversiones para las locomotoras, el 41% se destina a la minero-energética y el 1% a la innovación. Como sostiene Bruno Amable, en la sociedad postindustrial la articulación de procesos productivos se debe hacer bajo una coordinación que denomina Sistemas Sociales de Innovación y Producción (SSIP), que comprende: ciencia, tecnología, industria, educación y formación, mercado de trabajo y finanzas. Se requiere un fuerte timonazo del Presidente en la Comisión Nacional de Competividad, que preside, para articular y concretar estos esfuerzos. emece1960@yahoo.com HELGON











