Administración del capital creativo: el secreto de la economía naranja

Académico analiza las herramientas que deben tener quienes hacen parte de este actividad.

Juan Pablo Salcedo

Juan Pablo Salcedo, decano de la Facultad de Creación y Comunicación de la Universidad El Bosque.

Foto: Cortesía/U. El Bosque.

Economía
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Portafolio
junio 08 de 2017 - 09:45 p.m.
2017-06-08

Ahora que el país legisla y debate entorno a la llamada economía naranja y el apoyo a las industrias creativas, quienes quieran ser protagonistas de ese sector deben utilizar herramientas que los vinculen al mundo de los negocios.

(Lea: ¿Qué es la ‘economía naranja’?

Desde la academia se hacen esfuerzos para concientizar a los futuros protagonistas de esta actividad. Juan Pablo Salcedo, decano de la Facultad de Creación y Comunicación de la Universidad El Bosque, recomienda que, incluso, desde antes de iniciar una creación, el autor debe aterrizar al mundo de los bienes y servicios.

(Lea: Congreso aprueba ley para las industrias creativas

Para Salcedo, ese primer paso no resulta fácil porque daría la impresión de que puede chocar con los procesos creativos que se consideran libres y fruto del desarrollo individual.

“Definitivamente hay una lógica económica detrás de todo lo que se hace, y eso en ocasiones influye de manera explícita y a veces no. Particularmente, en Colombia hay una distancia muy grande con la comprensión de que los sistemas creativos hacen parte de un negocio”, comenta Salcedo.

Advierte que para los productos de bienes y servicios masivos es importante un estudio de mercado, pero puede que para un artista con la circulación mucho más cerrada de su trabajo sea necesario hacer uso de las lógicas del mercado.

Considera que estos profesionales, a la final, son emprendedores y en esa medida deben entender que deben aprender a gestionar su capital creativo.

Igualmente, debe entrenarse para fijar un precio, determinar una plaza, hacer una promoción y diseñar una promesa de marca.

“Si yo soy el emprendedor, no puedo estar encerrado solo en un taller o en un salón de composición y pensar que eso mágicamente va a salir a circular. Esos temas de negocios son los que acompañan los procesos de creación”, asegura el experto.

Aquí, añade Juan Pablo Salcedo, la complementariedad con otras disciplinas es fundamental. Este concepto es parte de lo que se llama la construcción de un capital relacional.

Es cierto que el aspecto financiero es un problema enorme de los creadores, pero el capital que no tienen en cuenta es el relacional. “Conocer gente, saber dónde operar e identificar circuitos distintos” son estrategias fundamentales, dice el académico.

Es clave, por ejemplo, saber si son importantes o no los intermediarios porque no necesariamente es conveniente asumir también el papel de ‘representante’.

Juan Pablo Salcedo plantea que, en general, debe haber una transición para que en el marco de la academia se reconozca la Economía Naranja y se acepte que en ella participan muchas áreas de conocimiento.

“Indudablemente, las universidades reaccionarán a ello, con mayor o menor agilidad. Van a darse cuenta de que tienen que favorecer dichas competencias y esa formación en sus estudiantes, en sus docentes y en sus ámbitos de creación”, puntualiza el experto.