Así son las cuentas de Minhacienda para lograr la meta del PIB

Según Mauricio Cárdenas para llegar a la meta de 2% este año se necesita que la cifra del tercer trimestre sea de 2,4% y la del cuarto de 2,8%.

El gasto público en educación es de alrededor del 5 % del PIB.

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agosto 16 de 2017 - 08:10 a.m.
2017-08-16

Tal como se esperaba, el segundo trimestre registró un incremento del PIB ligeramente superior al de la primera parte del año. Sin embargo, este sigue dando muestras de desaceleración. Las expansión del 1,3% entre abril y junio contrasta con el 2,5% reportado en el mismo periodo del 2016.

A pesar de que el crecimiento aún no se ubica en los niveles proyectados por el Gobierno, hay tres sectores que están liderando la expansión. La agricultura se consolidó en el segundo trimestre –a pesar de las malas cifras de café– en el principal motor del producto. Durante el trimestre, el agro tuvo un aumento del 4,4%, con lo que en lo corrido del año, hasta junio, su avance es del 6,1%, es decir, el triple de lo que el Ejecutivo tiene proyectado que crezca el PIB en todo el 2017.

Y es que el café, motor tradicional del agro, tuvo un decrecimiento del 14% en este periodo, lo que implicó un mejor desempeño del ramo. Eso sí, este fue compensado con el crecimiento de otros productos agrícolas, en 12,5%, y producción pecuaria y caza, en 3,5%.

(Lea: En las cifras del PIB preocupa la caída de la construcción de viviendas). 

El incremento de las áreas de otros productos se explica principalmente por el crecimiento en cultivos transitorios en un 23,8%, y el de permanentes, en 10,8%.

Así mismo, los servicios financieros fueron otro de los sectores que le entregó un impulso adicional al PIB trimestral.

Entre abril y junio, el segmento se expandió 3,9% explicado por el aumento de los servicios de intermediación financiera en 6,1%; las actividades empresariales y de alquiler en 3,2%, sector inmobiliario y alquiler de vivienda en 2,7%.

Durante el primer semestre, respecto al mismo periodo del año anterior, el valor agregado de la rama financiera creció 4,1%, explicado por el crecimiento de los servicios de intermediación en 6,3%; las actividades empresariales y de alquiler en 3,7%, y del negocio inmobiliario y alquiler de vivienda en 2,9%, de acuerdo con la autoridad estadística.

(Economía colombiana creció 1,3 por ciento en el segundo trimestre). 

Los servicios sociales, comunales y personales, también hicieron un aporte significativo al crecimiento económico del segundo trimestre. El sector creció 3% por encima del promedio nacional y, de acuerdo con Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, este puede ser otro de los componentes importantes en la intención del Gobierno de conseguir un crecimiento del 2% este año.

En el reporte del Dane se revisó la cifra entregada para el primer trimestre, la cual había sido reportada en el 1,1%; tras nuevos cálculos de la entidad, el dato se incrementó al 1,2%, con lo que el crecimiento acumulado del primer semestre se ubica en el 1,2%, según Mauricio Perfetti, director del Dane.

En el renglón de servicios sociales, el alza estuvo explicado por los aumentos en la administración pública y defensa, seguridad social de afiliación obligatoria y educación de no mercado en 4,1%; hogares privados con servicio doméstico en 2,9%; servicios sociales y de salud de mercado en 2,3%; educación de mercado en 1,5%; y actividades de asociaciones n.c.p, esparcimiento, culturales, deportivas y otras actividades de servicios de mercado y de no mercado en 0,5%.

PREOCUPAN LA INDUSTRIA, LAS MINAS Y CANTERAS

La caída en los precios internacionales del petróleo que se viene registrando desde mediados del 2014, ha dejado en claro desde hace ya varios trimestres que el sector no será el impulsor de la economía. Sin embargo, la industria tenía este año la responsabilidad de ser uno de los motores de crecimiento, dado que para mejorarla, el Gobierno ha llevado a cabo diferentes reformas y proyectos, entre ellos la tributaria, lo que se esperaba fuera un aliado en la consolidación de la economía.

Entre abril y junio, la industria manufacturera decreció 3,3% respecto al mismo periodo del año 2016. Los detonantes para ese flojo desempeño fueron la fabricación de productos metalúrgicos básicos (excepto maquinaria y equipo) en 11,9%; fabricación de tejidos y artículos de punto y ganchillo y prendas de vestir en 11,1%; y fabricación de otros productos minerales no metálicos en 6,2%.

Por su parte, contribuyeron a que la caída no fuera mayor la fabricación de productos de la refinación de petróleo y combustible nuclear en 4,2%; la fabricación de papel, cartón y productos de papel y cartón en 5,2% y la elaboración de aceites, grasas animales y vegetales, cacao, chocolate, productos de confitería y otros productos alimenticios en 4,2%.

En lo referente a la explotación de minas y canteras, que sigue siendo el segmento más flaco de la economía, su contracción del 6% estuvo originada –principalmente– por la disminución de extracción de minerales metalíferos en 16,3%, carbón mineral en 7,1% y la extracción de petróleo crudo y gas natural en 5,4%. Del otro lado, aumentó la extracción de minerales no metálicos en 1,7%.

La reducción en la producción de minerales metalíferos decreció por la caída en la extracción de platino y plata en 26,7%, oro en 25,6%, hierro en 25% y níquel en 9,5%. Entre tanto, la de gas bajó 10,1%, mientras que la de crudo lo hizo en 5,2%. El aumento en la de esmeraldas, con un incremento del 21,4%, siguió siendo el impulsor del segmento de minerales no metálicos.

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