Mayor protección a la libranza: el pedido de Asobancaria

Según el gremio, se necesita más lupa sobre las firmas no vigiladas, pues estos créditos son claves para la inclusión financiera.

En Colombia, solo Policarpa Salavarrieta ha sido impresa en nuestros billetes ($10.000).

Adicionalmente, se calcula que el saldo de cartera de las firmas no vigiladas ronda los 10 billones de pesos.

Economía
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Portafolio
agosto 21 de 2016 - 09:01 p.m.
2016-08-21

Teniendo en cuenta la importancia de las libranzas como un instrumento para la profundización del crédito en el país, es necesario que este mecanismo cuente con más protección y mejores estándares para las firmas no vigiladas que participan en el mercado. 

Así lo considera la Asociación Bancaria, al señalar que hay que “crear los incentivos regulatorios suficientes para que el mercado, particularmente el no vigilado, se comporte bajo una debida diligencia y se gestionen los riesgos implícitos en estas operaciones sin que esto interfiera con el desarrollo del mercado ni atente contra el apetito inversionista en este tipo de figuras”. (Lea: Estas son las propuestas de la Asociación Bancaria para la reforma tributaria)

Como se recuerda, temas como la intervención y liquidación de Estraval, una de las grandes en este tema, y más recientemente el sometimiento a control de la firma Élite, han encendido el debate sobre las libranzas y los negocios relacionados.

Y es que no se trata de un tema de poca monta. Para dar una idea, el saldo de cartera de las entidades vigiladas por la Superfinanciera en este tipo de crédito ha crecido en promedio 17,7 por ciento anual, supera los 36,4 billones de pesos. Según el gremio, esto equivale a más de 3 veces la cartera de microcrédito y cerca del 90 por ciento de la de vivienda. (Lea: Gobierno y Asobancaria le salieron al paso a Moody’s)

Adicionalmente, se calcula que el saldo de cartera de las firmas no vigiladas ronda los 10 billones de pesos.

Parte de la dinámica tiene que ver con que sus tasas son más competitivas, pues cuenta con la garantía del flujo de pagos del deudor, como su salario o su pensión.
A juicio de Asobancaria, los líos
en este segmento tienen que ver con las limitaciones en la regulación y en la supervisión de firmas no vigiladas que incursionan en ese mercado, sin prever los riesgos.

Justamente, advierte que en esta coyuntura hay una alta oferta de este tipo de servicios, “se están otorgando créditos de libranza a mayores plazos teniendo como consecuencia el fondeo de operaciones de mediano plazo con recursos a la vista, y se ha venido encareciendo el fondeo de estas operaciones por efecto del incremento en las tasas de intermediación”.

Así las cosas, el gremio puntualiza que “en momentos como el actual, se debe mantener la confianza del público en el mercado financiero y, en este caso en particular, permitir que el fondeo de estas operaciones se mantenga de manera responsable”.