El dinero que recibirán los guerrilleros para su reintegración 

En promedio, un desmovilizado recibiría hasta un millón de pesos al mes. La idea es que pueda montar un negocio o construir una vivienda o mantenerse.

Paz en Colombia

Las negociaciones de paz en La Habana llegaron a feliz término. Ahora viene lo más difícil: la reinserción social de la población guerrillera.

EFE

Economía
POR:
con agencias
agosto 25 de 2016 - 12:11 p.m.
2016-08-25

En caso de que los colombianos avalen mediante el plebiscito del 2 de octubre próximo el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, cerca de 15 mil colombianos pertenecientes a este grupo se desmovilizarían para iniciar una nueva vida como civiles (Lea también: El plebiscito por la paz será el domingo 2 de octubre).

¿Qué va a pasar con ese amplio grupo de excombatientes y cómo se van a integrar a la vida laboral? ¿Qué oportunidades se tendrán que habilitar? ¿Cómo se deben preparar las empresas para su integración? ¿Cuál será el rol del Gobierno para dar ese impulso?

El acuerdo final entre el Gobierno y las Farc contempla en las páginas 66, 67 y 68 todo lo relacionado con el proceso de reincorporación económica y social de los excombatientes (Vea además: Los retos de la economía tras el fin del conflicto).

Según el documento, dentro de los sesenta (60) días siguientes al inicio de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), conocidas como las zonas de concentración, se realizará un censo socioeconómico con el propósito de suministrar la información requerida para facilitar el proceso de reincorporación integral a la vida civil.

Con base en los resultados arrojados por dicho censo, se identificarán los posibles programas y proyectos productivos para vincular el mayor número posible de hombres y mujeres pertenecientes hoy a las Farc.

Cada integrante del grupo guerrillero en proceso de reincorporación, tendrá derecho por una vez, a un apoyo económico para emprender un proyecto productivo individual o colectivo, por la suma de 8 millones de pesos, que podrá destinar a la compra de una vivienda, a montar un negocio o para sostenerse mientras emprende proyectos productivos colectivos asignados por el Gobierno.

Además, los insurgentes desmovilizados sí recibirán una asignación mensual, pero esta será solamente por 24 meses y no será de 1,8 millones de pesos como se especuló en algún momento del proceso de negociación.

"Cada uno (a) de los hombres y mujeres hoy pertenecientes a las Farc-EP a partir de la terminación de las ZVTN y durante veinticuatro (24) meses, recibirán una renta básica mensual equivalente a 90% del SMMLV (cerca de $620.000), siempre y cuando no tengan un vínculo contractual que les genere ingresos", señala el acuerdo final.

En otras palabras, si un excombatiente ingresa a una empresa antes de los 24 meses, dejará de recibir ese beneficio, pero también lo hará una vez termine ese tiempo.

Finalmente, tras la finalización de las ZVTN estas personas recibirá una asignación única de normalización equivalente a 2 millones de pesos.

Es decir, durante los dos años que duraría el proceso de normalización cada guerrillero recibirá cerca de 24 millones de pesos ($8 millones al inicio, $2 millones al final y $14 millones por los 24 meses como renta básica).

"LA GUERRA ES MÁS COSTOSA"

Frente a las posibles críticas de algunas personas, el equipo negociador del Gobierno colombiano en las negociaciones de paz de La Habana defendió la necesidad de que los guerrilleros de las Farc desmovilizados que se integren a la vida civil reciban un subsidio temporal para prevenir la “metástasis de la violencia en las ciudades”.

El jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, explicó que se busca enfrentar “el riesgo de metástasis de la violencia en las ciudades”, por lo que la medida constituye “un seguro para los colombianos”.

Por el momento no existe un cálculo exacto del dinero que requerirá el pago de este subsidio, ya que el coste total de la medida dependerá del número total de desmovilizados.  

Por su parte, el senador Roy Barreras, integrado también en el equipo negociador, aclaró que no hay "ningún sueldo ni jubilación" para las Farc, sino que se trata de una medida que busca que en Colombia no se reproduzca lo ocurrido en países de Centroamérica tras el fin de conflictos en los que los excombatientes recurrieron a la delincuencia como forma de vida.

“La guerra es mucho más costosa”,
añadió Barreras.

Además, el equipo gubernamental precisó que el Estado colombiano "no ha renunciado a perseguir" los bienes de las Farc.

Respecto a los posibles "disidentes" de la guerrilla que no acepten el acuerdo presentado en La Habana, los generales integrados en la comisión negociadora del Gobierno advirtieron que sobre ellos caerá "todo el peso" de las instituciones y de la Ley.

El general Jorge Mora Rangel sostuvo que los soldados y policías colombianos, garantes de la pervivencia del estado democrático durante el conflicto, "son los victoriosos de este proceso" de negociación de paz.

"Con relación a las disidencias que puedan pasar, como ha sucedido en todos los conflictos de la historia (...) todo el peso de nuestras instituciones se orientará hacia ellas"
, agregó, en tanto el general Óscar Naranjo apostilló que "quien quede fuera del acuerdo recibirá todo el peso de la ley".

EL RETO DE LAS EMPRESAS 

Silvana Vergel, Head Executive de la reclutadora de talento Hays, asegura que para la integración de los desmovilizados a la vida laboral, “más que pensar en acciones inmediatas, la clave para integrar a estas personas a los ambientes de trabajo está en apostarle a los procesos de inclusión e integración (Visite: Estos son los seis puntos determinantes del acuerdo definitivo de paz).

Para ella, la reinserción de estas personas desde el punto de vista laboral es un tema delicado especialmente considerando sus antecedentes y su rol en el conflicto armado.

Este es un aspecto importante a considerar ya que influye no solamente en la perspectiva de los ciudadanos, sino en las reacciones y receptividad de las personas que van a trabajar con ellos, en la aceptación al cambio y en la tolerancia.

NO HAY QUE TEMERLES A LOS NÚMEROS 

Pensar en tener que ubicar a más de 15 mil colombianos es un desafío inmenso, especialmente considerando las implicaciones y costos que este proceso pueda alcanzar.

Joshua Mitrotti, director de la Agencia Colombiana para la Reintegración, ACR, ha hecho un énfasis en la experiencia significativa que tiene el país en los procesos de reintegración, profundizando en cómo durante los últimos 13 años se han desmovilizado e integrado a la vida civil alrededor de 59 mil personas.

“La experiencia no se debe echar en saco roto, hay que estudiar los casos de compañías y organizaciones que están implementando programas de inclusión y desarrollo que les han permitido integrar exitosamente a excombatientes a sus equipos de trabajo y no sólo mejorar la productividad de sus empresas sino promover el crecimiento y desarrollo económico del país.

LA IMPORTANCIA DE UNA OCUPACIÓN ASERTIVA 

Para integrar de manera efectiva a los ex combatientes, las organizaciones y más exactamente sus directores deben enfocarse en identificar las áreas que podrían llegar a ocupar, señala la experta de Hays.

Se debe pensar en términos de los objetivos a corto, mediano y largo plazo y cómo estas personas pueden desarrollarse dentro de las compañías y crecer a nivel personal y profesional, añade.