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En cada viaje al caribe hay un tesoro por descubrir
Julio 24 de 2012 - 7:49 pm
En la región siempre hay un lugar mágico para visitar.
La pequeña canoa de madera se adentra en los manglares, dejando atrás el ronroneo del mar, el agua salada y el calor de la playa, para ingresar en un microclima poco explorado e incomprendido por muchos turistas.
Esta maravilla natural se encuentra en las Islas del Rosario, pero manglares similares existen a lo largo del litoral Caribe.
Tan pronto se ingresa por entre las raíces de árboles centenarios, una brisa fresca invita a la contemplación y el reposo, apenas propicio para dejarse sorprender con la variedad de pájaros y reptiles que habitan este entorno natural.
Es todo un recreo para los sentidos. Una travesía, de no más de una hora, que nos recuerda que el destino Caribe colombiano no es solo de playa, también puede ser el descubrimiento de tesoros naturales conservados en estos ecosistemas.
El Parque Natural Islas del Rosario es una joya del turismo mundial. Así lo consideran los medios especializados, que sitúan a este destino como uno de los imperdibles para los turistas de todo el planeta.
Sus reservas coralinas lo convierten en un verdadero paraíso para el buceo, que se practica en aguas cristalinas, que conectan estas islas con Playa Blanca, en Barú, el nuevo polo de desarrollo turístico en el que la cadena de hoteles Decamerón inauguró hace unos años un hotel, que se ha vuelto muy concurrido.
LOS CAMINOS DE LA SIERRA
Muchos turistas llegan al Caribe en busca de entornos naturales, pero solo los más osados se aventuran por los senderos de la Sierra Nevada, en busca de la Ciudad Perdida.
En la Sierra habitan unos 30 mil indígenas Koguis, Arhuacos, Kankuamos y Wiwas.
Justo allí, en el parque arqueológico Teyuna, en Ciudad Perdida, se puede percibir la energía metafísica del universo, convirtiendo el entorno en un lugar propicio para la reflexión y el encuentro con la naturaleza.
Precisamente, el deseo de preservar su entorno motivó a los aborígenes a liderar, con el apoyo del gobierno nacional, la construcción de Achintuhkua, la capital de los Wiwa, que fue entregada hace unos días por el presidente Juan Manuel Santos y se constituye en el noveno poblado de diez que se proyectaron construir para preservar el entorno y la cultura indígena que habita la Sierra.
Achintuhkua está ubicado en el corregimiento El Totumo, municipio de San Juan del Cesar, y cuenta con 33 viviendas tradicionales y una serie de beneficios para sus pobladores, en temas de salud, nutrición y educación, principalmente.
ECOHABS
Para quienes se fascinan con estos entornos indígenas y quieren pasar unas vacaciones sumergidos entre la naturaleza, en el Parque Nacional Tayrona encuentran los Ecohabs, que son cabañas construidas entre el bosque tropical con una estructura similar a las viviendas de la antigua cultura Tayrona.
Este paraíso del turismo mundial está ubicado a 34 kilómetros de Santa Marta y cuenta con zonas para camping, o hamacas para disfrutar de una noche en la playa, arrullados por el sonido del mar. Muy cerca se puede disfrutar de playas como la de Arrecifes, La Arenita, La Piscina, Cabo San Juan de Guía, Boca del Saco y Playa Brava.
DEPORTES EXTREMOS
Un destino que viene tomando fuerza entre los amantes de los deportes extremos es la Reserva Natural de Mamancana, en la bahía de Santa Marta.
Este lugar se encuentra al frente de los hoteles Irotama y Zuana Resort, y está conformado por 600 hectáreas en las que se funde el bosque tropical con la playa blanca, convirtiéndose en un sitio perfecto para la práctica del Canopy, ala delta, parapente y escalada de roca. Allí también se practica el rappel, el ciclomontañismo y el downhill.
En Mamancana además se hacen cabalgatas, observación de aves y travesías en cuatrimoto y todoterreno.
En el lugar, los turistas encuentran guías capacitados y dotados con equipos de alta seguridad para la práctica de estos deportes, en un entorno que se viene imponiendo como el nuevo destino para el turismo de aventura.
DESTINO PARA LOS AMANTES DEL GOLF
El turismo mundial que llega cada año a la región Caribe también puede disfrutar de algunos de los mejores campos de golf de Colombia.
El Club Campestre Cartagena ofrece un campo de 18 hoyos, par 72, con una longitud de 6.901 yardas, desde las marcas de campeonato. El campo cuenta con tres lagos y gran variedad de fauna, propia de esta zona tropical.
En el renovado Club Lagos de Caujaral, ubicado a las afueras de Barranquilla, está el campo de golf en el que se celebra el Abierto de Golf del Caribe, con la participación de destacados jugadores nacionales e internacionales.
En Barranquilla también está el Country Club, construido al nivel del mar y diseñado por North Rop. Un campo con 18 hoyos par 72.
Edgar Domínguez
Especial para PORTAFOLIO
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