Colombia es un país de muchas ‘iniciativas’ y de pocas ‘acabativas’

El rector de la Universidad Uniagraria, Luis Fernando Rodríguez, llama la atención por la calidad en la formación de los profesionales y hace un largo listado de cuestionamientos relacionados con las causas de que algunas obras civiles tengan problemas serios en su construcción.

Uniagraria

Luis Fernando Rodríguez Naranjo, rector de la universidad Uniagraria.

Cortesía Uniagraria

POR:
Portafolio
abril 18 de 2018 - 09:28 p.m.
2018-04-18

La discusión acerca de cómo está y qué ha pasado con la ingeniería civil en Colombia tras los casos de edificios con serias fallas en sus estructuras, así como la calidad misma de las obras, son tema de un foro que realizará hoy la Universidad Uniagraria, en su sede de la calle 170, en Bogotá.

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Acerca del tema, el rector de dicho claustro, Luis Fernando Rodríguez Naranjo, hizo algunas precisiones a Portafolio.

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¿Qué motiva a Uniagraria a tratar el tema de la ingeniería civil en un foro académico?

La razón fundamental es que Uniagraria ha obtenido la acreditación por alta calidad académica del programa de ingeniería civil, otorgada por el Ministerio de Educación Nacional.

Este va dirigido hacia el sector rural de Colombia, que es para nosotros un gran factor diferenciador como institución de educación superior.

El campo se entiende como base fundamental para el desenvolvimiento progresivo y sostenible del país, por lo cual nuestro programa de ingeniería civil tiene énfasis en vías terciarias, caminos vecinales, puentes e infraestructura vial complementaria, infraestructura social para la población e infraestructura necesaria para las unidades productivas del sector primario, entre otros; todo ello con líneas transversales de protección al medioambiente, emprendimiento y desarrollo regional con enfoque territorial, para beneficio del campo y de los pequeños municipios de Colombia.

¿Podría hablarse de crisis en la construcción de las obras que han sido cuestionadas?

La palabra crisis suena dura, pero yo diría que sí, pues sin duda los hechos ocurridos en los últimos meses, que son de público conocimiento, van en contravía del concepto de calidad.

Por ello, hoy, como nunca antes, es legítimo y necesario preguntarnos con sinceridad y transparencia: ¿la calidad académica en ingeniería civil que tenemos en las instituciones de educación superior es solo de papel?; ¿los profesionales de ingeniería civil tienen en realidad los conocimientos y la calidad que deberían tener?; ¿los profesionales de ingeniería civil tienen hoy la capacidad científica y técnica para realizar obras públicas y privadas con la calidad y seguridad necesarias?; ¿estamos frente a un problema de ética y honestidad en la ingeniería civil?; ¿estamos frente a un problema de corrupción e ineficiencia en la contratación pública en donde participa la ingeniería civil?; ¿estamos frente a un problema de corrupción y de deterioro ético que ha llegado a empresas, proyectos y obras del sector privado en donde participa la ingeniería civil?; ¿estamos frente a un problema de corrupción e ineficiencia en la interventoría?; ¿estamos frente a un problema de corrupción e ineficiencia en los sistemas del Estado para aprobación y control de obras?; ¿es de alguna manera el acumulado de un poco de todo lo anterior?; ¿hay otras causas que explican la situación actual de la ingeniería civil?

¿Del foro se espera encontrar soluciones para que estas situaciones de deficiencia en la calidad no se presenten de nuevo?

Sí, esa es exactamente la idea.

Los Colombianos somos expertos en formular diagnósticos, en hacer críticas, en buscar culpables y en quedarnos casi que eternamente en la evaluación de problemas y en la formulación de juicios.

También somos expertos en presentar cientos de explicaciones y razones de lo ocurrido, en justificar lo injustificable y en minimizar los hechos, con una actitud dirigida a evadir nuestras responsabilidades, como si lo que nos ocurre fuera normal o debiera ser aceptado sin mayores consecuencias.

¿Qué tanto pesan aspectos como la corrupción, la calidad de la educación y las malas prácticas de construcción y hasta el contrabando de insumos?

Mucho. No tenemos por supuesto información que permita evaluar en forma cuantitativa esos elementos, pero sin duda son muy importantes en lo que nos está ocurriendo.

¿Hay alguna clase de compromiso entre las Universidades para graduar solo personas idóneas y con altos criterios éticos?

Debería haberlo. Creo que las instituciones de educación superior debemos asumir con seriedad y con todo rigor la responsabilidad en la formación de nuestros profesionales. La calidad, la ética y la formación integral son elementos que la casi totalidad de las entidades de educación superior ofrecemos al país, pero no pueden simplemente convertirse en un ‘cuento’ que se presenta en la publicidad de las instituciones y de los programas, que solo se predican de manera retórica, que no se aplican y que se convierten en una promesa de valor incumplida.

¿Uniagraria tiene en su pénsum este tipo de carreras no agrarias?

Si, pero en cumplimiento de nuestra misión, todos los programas están orientados hacia el sector rural, incluso las carreras que en el país han sido típicamente urbanas.

¿La academia ha alertado a las autoridades regulatorias por los casos de las construcciones que han debido ser evacuadas o demolidas?

El sector académico ha participado en algunas evaluaciones de obras y proyectos con problemas, por invitación de las autoridades públicas, pero ha sido más una labor posterior de búsqueda de soluciones.

Sin duda, se requiere de una actividad mucho más proactiva para hacer las cosas bien desde el principio, para ejercer un control adecuado y para aplicar las medidas correspondientes.

¿Ha habido sanciones ejemplares contra los ingenieros, arquitectos y curadores, entre otros profesionales, que hayan intervenido en las obras cuestionadas?

Colombia es un país de muchas ‘iniciativas’ y se tiene la impresión de pocas ‘acabativas’.

Nos hemos acostumbrado a la información de los problemas, los escándalos y los supuestos delitos y al tradicional anunció de las autoridades sobre investigaciones exhaustivas y la toma de medidas pertinentes, sobre las cuales al final y después de mucho tiempo, en su gran mayoría, no nos enteramos en que quedan.

Yo creo que las Autoridades hacen una labor importante, pero es necesario acelerar los procesos para obtener resultados en tiempos razonables.

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