Revelan que cerca del 15 % del comercio de plaguicidas es ilícito

Cada vez son más ingeniosas las estrategias de la delincuencia para superar las barreras de control para introducir productos de forma ilegal.

El comercio encarece los plaguicidas

En el negocio ‘pirata’ de los plaguicidas de uso agrícola están los contrabandistas, los falsificadores y quienes adulteran los productos.

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Economía
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julio 28 de 2016 - 11:03 p.m.
2016-07-28

La Agencia de las Naciones Unidas contra el Crimen Interregional (Unicri) indicó en un informe dado a conocer este jueves que hasta el 15 por ciento del comercio de plaguicidas es ilegal, es decir, que en sus procesos de distribución y venta están involucradas prácticas ilegales.

Esto se da, particularmente, en países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, mercados donde son de alta demanda por sus altos volúmenes de producción agrícola.

La entidad encontró las estrategias utilizadas por el crimen organizado para facilitar la distribución, transporte y venta de plaguicidas.

En primer lugar, para evadir la detección e interdicción estos grupos envían por separado los componentes de los productos, y no necesariamente los productos llegan terminados a su destino final.

Los plaguicidas ilícitos son preparados, envasados o empaquetados de nuevo para su distribución no regulada, no autorizada.

Utilizan una cadena de distribución independiente, correos y mensajería para enviar elementos auxiliares, como marcas, etiquetas y envases vacíos.

La Unicri evidenció que los comerciantes ilegales cambian permanentemente de rutas para ocultar el origen y destino de los productos.

Los envíos se hacen en volúmenes de paquetes pequeños y mercancías sin terminar que dificultan un adecuado control en las inspecciones fronterizas.

Además, el uso de documentos de embarque fraudulentos es una práctica común para el comercio ilegal.

“Utilizan a su favor la ausencia de estándares universales para una documentación adecuada y/o certificaciones que evidencien la legalidad o el registro en mercados específicos”, indicó el reporte de Unicri.

Aprovechan que el comercio ilegal de plaguicidas es considerado de menor importancia penal, financiera, y con débiles consecuencias legales.

En algunos países, los productos pueden ser devueltos al proveedor ilegal o país de origen.

También, ya en su estructura delictiva, se encontró que son organizaciones flexibles y adaptables y que responden rápidamente a los cambios políticos, económicos o legislativos, incluidos los acuerdos de libre comercio, las zonas francas (ZF), la regulación, los esquemas de precios y el potencial de crecimiento de los mercados.

Por último, la entidad de las Naciones Unidas indicó que el comercio ilegal de productos fitosaniatruios es un problema global que afecta a los agricultores, a la industria de protección de cultivos y genera múltiples riesgos para la salud humana, los cultivos, el medioambiente y la economía con productos de contrabando, adulterados y falsificados.


ESTE ES ‘EL CUERPO DEL DELITO’, CON LOS INSUMOS PARA EL AGRO

En el negocio ‘pirata’ de los plaguicidas de uso agrícola están los contrabandistas, los falsificadores y quienes adulteran los productos.

Por eso, en el mercado ilegal pueden conseguirse insumos ‘originales’, de venta legal en los países vecinos, pero que han entrado de contrabando a Colombia, bajo las figuras descritas por la Agencia de Naciones Unidas contra el Crimen Interregional (Unicri).
También como producto adulterado
se considera al que se aparta de las normas de calidad, potencia o pureza y que ha sido fabricado con una sustancia que disminuye la calidad o la eficiencia.

Igualmente se consiguen productos falsificados; en este caso ‘aguadepanelas made in Colombia’, en envases similares a los originales, producidos supuestamente por empresas que en realidad no existen.

Por lo anterior es prioritaria la disposición final correcta de los envases.