Contraloría General emitió concepto satisfactorio sobre gestión del ICBF

Después de cinco años de conceptos desfavorables, el organismo de control fiscal aprobó los resultados de la vigencia 2015 de la entidad.

Cristina Plazas

Cristina Plazas, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Mauricio León/Portafolio

Economía
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agosto 18 de 2016 - 11:04 p.m.
2016-08-18

La Contraloría General de la República emitió concepto satisfactorio a la gestión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para la vigencia del 2015.

El ente de control fiscal calificó a la entidad con un puntaje de 81,46.

Para su directora, Cristina Plazas, el pronunciamiento es positivo si se tiene en cuenta que por cinco años los conceptos fueron desfavorables para el Instituto con puntajes inferiores a 80.

Para emitir su concepto la Contraloría considera distintas variables en torno al desempeño de la entidad como el control de gestión, el control de resultados y las acciones de tipo legal y financiero.

Como un acierto de la administración, Plazas explicó que de un presupuesto de 5,3 billones de pesos se logró comprometer el 98,5 por ciento y cubrir el 96,9 por ciento.
Este resultado le permite al ICBF concluir que la ejecución del 2015 también es la mejor de los últimos cinco años, al tiempo que lo ubica por segundo año consecutivo en el primer lugar del sector de inclusión social y reconciliación.

Otro indicador sobre la buena marcha de la entidad es que el año pasado alcanzó el 115 por ciento del cumplimiento de las metas establecidas en el Plan de Desarrollo.

La Directora de Bienestar Familiar también destacó el hecho de que se han disminuido el número de hallazgos realizados por el organismo, al pasar de 247 a 69.

A su juicio, esta reducción es “fiel reflejo de la gestión que desde todas las áreas se viene adelantando, bajo la misma premisa de que los recursos de los niños, niñas y adolescentes son sagrados”.

Al explicar las acciones que ha seguido la entidad para lograr esos resultados que permitieron el aval del organismo de control, Cristina Plazas dice que se ha aplicado la política del ‘garrote y la zanahoria’.

Por un lado, ha estado la lucha contra la corrupción y, por otra parte, se han hecho esfuerzos por el mejoramiento de procesos al interior de la entidad que beneficia, entre otros, a más de un millón de niños en atención integral de la primera infancia.

En la lucha contra la corrupción dijo que se ha trabajado de la mano con la Fiscalía. En ese frente, los equipos del ente investigador han sido capacitados porque ha sido fácil la tarea de identificar los ‘niños fantasmas’ y tener los lineamientos en materia de nutrición. Hasta el momento se contabilizan 49 personas investigadas.

“Esto demuestra que efectivamente estamos haciendo la tarea en la parte represiva y denunciado”, afirmó Cristina Plazas.

Añadió que, complementariamente, se han hecho cambios fundamentales en el Instituto, ante lo cual la Contraloría “emitió el concepto favorable y feneció la cuenta fiscal del ICBF para el 2015”. A nivel interno, dentro de la lucha contra la corrupción, destacó la estrategia que busca cualificar la prestación de servicios que ofrece la entidad. En la práctica, esto se ha traducido en el acompañamiento y fortalecimiento de los operadores de los programas de Primera Infancia.

“Uno de los problemas más graves que tenemos es que no tenemos tantos operadores buenos para prestar el servicio. Con las mejores fundaciones hacemos un acompañamiento desde la parte administrativa hasta el modelo pedagógico y de nutrición para que presten un mejor servicio”, explicó Cristina Plazas.

En la actualidad, la entidad tiene 64.000 unidades de servicio, de las cuales más de 3.500 son operadores distintos a las madres comunitarias, a quienes también se les ha capacitado más.

Igualmente, el ICBF se ha concentrado en fortalecer la institucionalidad con reglas claras, estables y compartidas.

El Instituto de Bienestar Familiar ya cuenta con un manual de contratación que dispone con precisión roles y responsabilidades.

Se conformó un Comité de Contratación permanente de carácter nacional, con vinculación obligatoria del nivel directivo que establece comités de contratación en las regionales.

Igualmente, se ha aplicado una política estricta de selección de los directores regionales a través de procesos de meritocracia. “Hemos borrado del mapa a todos los políticos”, comenta Cristina Plazas.

La entidad también creó un Banco de Oferentes. Quienes hacen parte de él son evaluados por la Universidad Nacional. “Solamente podemos contratar de ese Banco pero, además, tenemos un criterio de selección, como el cumplimiento de la labor el año anterior”, señaló la funcionaria.