El ganado de contrabando entra por más de 250 trochas

La Policía Fiscal y Aduanera admite que es muy difícil ejercer control en más de 2.000 kilómetros de frontera con Venezuela.

GANADO

Los focos del mal detectados en el país afectarán la oferta de productos como la carne y la leche, mientras que desde ya comenzó a incrementarse la lucha al contrabando.

Bloomberg

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julio 18 de 2017 - 09:38 p.m.
2017-07-18

Por libras, en mochilas, bolsas o camionetas, animales despresados y hasta arriándolas por más de 250 trochas, el contrabando de ganado de Venezuela a Colombia se ha convertido en un menú diario a lo largo de los 2.000 kilómetros de frontera entre las dos naciones.

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Y es que el negocio de vender ganado o carne de res del vecino país en el territorio colombiano es tan bueno que ha desplazado el de los ‘pimpineros’, es decir, el de las personas que cargan a sus espaldas o en motos unos cuantos galones de gasolina venezolana y la ingresan a Colombia para venderla a mayor precio.

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El ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, asegura que mientras un novillo gordo vale el equivalente a 300.000 pesos colombianos en Venezuela, en este lado tiene un costo de aproximadamente 2,2 millones de pesos.

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Esta situación no solo está afectando a las fincas ganaderas colombianas, sino a toda la cadena del sector, incluyendo los almacenes de insumos, los frigoríficos y hasta los expendios tradicionales conocidos como famas, ya que, en muchos casos se ven obligados a abastecerse de contrabando para poder atender sus negocios.

El principal problema del comercio ilegal de ganado del vecino país estalló el pasado 23 de junio cuando fue detectado el primer foco de aftosa en una finca de Tame, Arauca. En realidad, esta era una noticia esperada por los ganaderos colombianos, pues a pesar de que muchos de ellos vacunan sus animales contra la fiebre aftosa, no sucede lo mismo en el vecindario. Lo grave es que muchos productores de la región se han prestado para adquirir ganado de ese país sin vacunar, lo que genera un alto riesgo de ingreso de la enfermedad, como está sucediendo en estos momentos.

De hecho, actualmente, Colombia no es un país libre de aftosa, según la Organización Mundial de la Salud Animal, a pesar de los esfuerzos diplomáticos hechos por el Gobierno para que se le restituya el estatus de territorio exento de ese mal.

Lo que las autoridades se preguntan es cómo llegó el virus al interior del país, concretamente a unas veredas del municipio de Yacopí, Cundinamarca, y ahora a Tibacuy en el mismo departamento. Así mismo, ayer fue reportado otro caso en el corregimiento de San Faustino, en zona rural de Cúcuta, a solo 300 metros de la línea divisoria con el territorio venezolano.

Está claro que el contrabando de ganado y de sus subproductos desde Venezuela es el culpable del brote de aftosa en Colombia. Este ha sido el común denominador en las respuestas de los funcionarios del Gobierno, entre ellos el Ministro de Agricultura y el Gerente del ICA, al explicar el porqué de esta situación que afecta la ganadería del país.
Arauca, Casanare, Cundinamarca y Norte de Santander son los sitios donde se han hecho reportes oficiales de la presencia de la fiebre aftosa.

Ayer, Luis Humberto Martínez, gerente del ICA, anunció los confirmados ya en Tibacuy (Cundinamarca) y en el área del corregimiento de San Faustino (Cúcuta).

El contrabando de mercancías y de ganado no es nuevo en el país. Esta práctica lleva décadas, jalonada por la necesidad de abastecimiento, el ejercicio de la labor sin pagar impuestos y el diferencial cambiario entre los dos países. Para la carne, por ejemplo, se tiene que en Venezuela un kilo cuesta 6.000 pesos colombianos, mientras que acá se duplica y hasta triplica el precio, lo que resulta muy atractivo para el comercio informal.

INCAUTACIONES DIARIAS 

En las cuentas de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), diariamente en la zona de frontera con Venezuela se hacen incautaciones de no menos de 300 kilos de carne, pero se sabe que la movilización del alimento es permanente por parte de personas, en todo tipo de vehículos.

Lo peor de este ingreso ilegal a Colombia son las condiciones antihigiénicas como se hace: en mochilas, bolsas plásticas y dobles fondos de todo tipo de maletas, o simplemente, en los baúles y sillas de los automóviles.

En el accionar de la Polfa, en 2015 se decomisaron 1.500 animales; en el 2016, 2.200 y en lo corrido de este año, 1.188.

Al ser consultado acerca de este tema, el mayor general Gustavo Moreno, comandante de la región cinco de la Policía Nacional, indicó que cada vez es más complicado ejercer controles efectivos sobre 2.219 kilómetros de frontera y sobre 247 pasos limítrofes ilegales que han sido reconocidos.

El oficial indicó que solo por el puente Simón Bolívar transitan diariamente entre 45.000 y 50.000 personas, de las cuales el 20 por ciento ingresa entre uno y cinco kilos de carne.

“Ahora, el ganado pasa caminando la frontera, pues mientras se cierra un camino ilegal se abre otro a pocos metros de allí, lo que hace que esta área sea totalmente permeable”, indicó por su parte el coronel William Valero, comandante de la Polfa.

El oficial explicó que la situación se complica en la medida que en Venezuela no marcan el ganado y no ejercen controles efectivos en su movilización.

El gerente del ICA, Luis Humberto Martínez, dijo que los focos presentados en Arauca y Norte de Santander son de animales procedentes de Venezuela, mientras que los de Cundinamarca están en investigación (ver recuadro).

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