El país enfrenta el reto de ver por sus viejos

Los adultos mayores son el 11% de la población colombiana y para el año 2050 ascenderían a 25%.

Robinson Cuadros

Robinson Cuadros, presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría.

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agosto 03 de 2017 - 09:03 p.m.
2017-08-03

Colombia envejece a pasos agigantados. Actualmente tiene más de 5 millones de personas mayores de 60 años, que corresponden aproximadamente al 11% de su población, y se espera que para el 2050 esta cifra ascienda a 25%.

La mayor longevidad es un logro, pero también un reto gigante para la sociedad, del cual habla –a propósito del mes del adulto mayor– el médico especialista Robinson Fabían Cuadros, presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría y líder de los programas para vejez de la caja de compensación Cafam.

¿Por qué la tendencia del país a envejecer?


Colombia estuvo en la mira en el último informe mundial, que salió la semana pasada, por sus tasas altas de longevidad. Cuenta con 5.000 personas mayores de cien años y en solo 20 años se va a duplicar esa cantidad.

¿Cómo vamos en la región?

Somos el país con la mayor expectativas de vida en América Latina. Entonces, hemos venido transformando nuestra pirámide generacional desde hace 30 años de manera muy abrupta y por eso los adultos mayores necesitan jugar un papel muy distinto en la sociedad que al del pasado. Esto requiere replantearnos desde el punto de vista económico, social, cultural y de proyección comunitaria.

¿Cómo llegamos hasta acá?

Hemos tenido avances a nivel de cobertura en vacunación, en disminución de mortalidad prenatal, grandes programas exitosos en el cuidado de la infancia, y esto ha hecho que la expectativa de vida aumente. Pero obedece a fenómenos migratorios, porque los jóvenes se van y llegan adultos mayores que vivieron por fuera a pasar su vejez. Así mismo, por la violencia que se vivió durante mucho tiempo también murieron muchas personas de mediana edad, generando una alteración de la pirámide poblacional.

¿Cuáles son los retos concretos?


Se pone sobre la mesa la necesidad de hacer una reforma pensional, versus una laboral, donde las personas mayores se sigan sintiendo útiles, activas y con una proyección social.

Varias naciones ya dieron ese salto y están generando universidades, formación para el trabajo y bolsas de empleo para ellos. Se trata de proteger a la población más pobre de los países con una figura que se trabaja desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que es la pensión social universal no contributiva, con el fin de que quienes no pudieron lograr una pensión tengan un aporte justo y necesario para vivir, pero a su vez, la posibilidad de capacitarse, buscar empleo y seguir aportando a la comunidad.

¿Hay algo que se parezca a esto en Colombia?

Un gran problema es que solo el 24% de la población mayor de 60 años tiene pensión y estamos enfrentando la informalidad en el trabajo. Por lo tanto, los jóvenes que trabajan hoy y que se van a pensionar van a ser muy pocos también. Ese es el motivo de estrategias como los BEPS (Beneficios económicos periódicos) o el juntar la pensión de dos cónyugues para lograr una pensión en conjunto y todas las otras estrategias que buscan proteger económicamente la vejez.

¿En el futuro, valdrá más atender a los viejos?

Depende de si lo vemos desde una visión sociosanitaria de la prevención o no. Porque las enfermedades de las personas mayores se asocian a la discriminación, la segregación, la soledad y la falta de reconocimiento. Entonces, si cambiamos el lenguaje hacia un envejecimiento activo, posiblemente generemos una estrategia en salud desde la prevención. Por eso, precisamos de ciudades y empresas amigables, y economías sostenibles.

¿Hay ejemplos a seguir?

En Europa están en auge el silver economy y las estrategias de mercadeo para establecer cómo piensan los nuevos consumidores mayores, cómo se genera un turismo gerontológico y una oferta de servicios para brindarle a la población protagónica del futuro una sociedad distinta a la que veníamos acostumbrados.

¿En qué consiste el ‘silver economy’?

Es una estrategia europea que busca adaptar el lenguaje de las empresas hacia una economía sostenible del envejecimiento y la vejez. Los grandes foros económicos de mercadeo y neuromarketing busca cómo el nuevo usuario mayor establece una estrategia de compra y de venta; de compartir servicios, crear redes, formar microempresas y generarles mayor productividad a las personas mayores.

¿Cuánto cuesta atener a los adultos mayores?

Eso tiene que mirarse desde varios puntos de vista. Si tenemos una persona mayor abandonada, que requiere un centro de protección social, esta le cuesta al Estado entre 1,5 y 1,6 millones de pesos mensuales. En Bogotá son unas 400 personas y a nivel nacional, aproximadamente 2.000.

Pero también debemos tener en cuenta las enfermedades crónicas, las demencias por el alzheimer, que les ocasionan grandes costos a las familias; las discapacidades y las pérdidas de funcionalidad en las que se gasta en contratación de cuidadores.

¿Cuánto invierte el Estado?

En realidad, si se invirtiera, tal vez estaríamos disfrutando de una mejor vejez, sin tanta segregación ni discapacidad. Lo que se destina es muy poco; los programas del adulto mayor siempre son vistos desde lo social, con los recursos más bajos, cuando tenemos una población que crece más que la infantil.

¿Qué se necesita para llegar bien a la vejez?

Tener ahorros, una buena familia, una buena red de amigos, un grupo donde se mantengan activos y saludables, y generar todas las opciones de autocuidado.

¿En soledad, durante esta edad, nos va mejor que a los europeos?

No tanto, cada vez estamos envejeciendo más solos y por eso, los programas del adulto mayor de las cajas de compensación familiar, como Cafam, donde yo trabajo, brindan espacios para que este grupo de personas compartan entre sí.

¿Cuándo es un buen momento para empezar a planear la vejez?

El proceso de envejecimiento va desde la concepción hasta la muerte. Por ley, se es persona mayor desde los 60 años, pero no es a esa edad que se debe comenzar a pensar en ello, sino que en el transcurso de la vida se deben ejecutar actividades saludables; eso requiere una planeación y formación. Tenemos que hablar de vejez en escuelas, colegios y universidades.