El país palmero se mantiene en alerta por plaga de la PC

Tras la debacle de Tumaco, donde se perdieron 30.000 hectáreas, la alerta está ahora en los cultivos de la costa Caribe y del Magdalena Medio.

Aceite de palma

Para la costa norte se calculan unas 2.000 hectáreas afectadas y pérdidas por más de 50.000 millones de pesos.

Bloomberg

POR:
Portafolio
septiembre 27 de 2017 - 11:18 p.m.
2017-09-27

Mientras el país ya padeció las consecuencias de las pérdidas generadas por la plaga conocida como Pudrición de Cogollo (PC) en la zona de Tumaco, esta se desplazó ahora al centro del país, en el Magdalena Medio, y a la costa Caribe.

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Para la costa norte, la alarma es aún más delicada, en la medida que allí las palmas están siendo atacadas por la variante más virulenta y letal, conocida como ‘hoja clorótica’, que una vez ataca la planta, la mata.

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“La afectación está presentándose desde el 2012”, reconoció el director de extensión de Cenipalma, Alexandre Cooman.

El especialista indicó a Portafolio que esto es consecuencia de la combinación de las temporadas secas con suelos mal drenados, que permiten a la enfermedad expresarse de forma tardía, es decir, cuando ya ha afectado a la planta.

Para la costa norte se calculan unas 2.000 hectáreas afectadas y pérdidas por más de 50.000 millones de pesos en no menos de 100.000 palmas ya sembradas y en etapa productiva.

Solo en el departamento de Magdalena, la plaga afectó a 700 hectáreas plantadas, pero que apenas representan el 1,6 por ciento del área sembrada allí, calculada en 45.000 hectáreas.

En la zona centro del país, en el Magdalena Medio, al parecer el municipio más afectado es Sabana de Torres (Santander) donde la plaga ya ha hecho de las suyas.

“Allí, la incidencia de la plaga es en 5,5 por ciento del área sembrada y ya se han identificado focos ‘importantes’.

“En esa zona, donde ya se había controlado el mal, durante lo corrido de este año este año se evidenció el avance acelerado del mal.

“Algunas empresas se han relajado con el manejo pensando que la batalla ya se había ganado”, concluyó Alexandre Cooman.


En otro municipio del Magdalena Medio, Puerto Wilches, la incidencia es de 0,7 por ciento del área sembrada.

Ahora, en cuanto a la investigación acerca de la plaga, los técnicos de Fedepalma registraron avances en este, lo mismo que en los servicios de extensión y adopción de tecnologías por parte de las empresas palmeras que trabajan allí.

Por último, los técnicos también denunciaron que muchos palmicultores, particularmente los pequeños cultivadores aún no tienen claridad acerca de qué siembran ni de los cuidados (buenas prácticas de cultivo) que deben darle a las áreas plantadas.

Al parecer, la adopción de los paquetes tecnológicos, ya diseñados y probados, no están siendo tenidos en cuenta, pues –al parecer– ven a los cultivos de la palma aceitera como extractivos.

Esto quiere decir que se hacen las inversiones iniciales, pero no se hace el mantenimiento que requieren, como la fertilización debida y otroas prácticas.

Por su letalidad, hablar de la PC es como referirse a la HLB de los cítricos, el mal de Panamá del banano o la roya del café en las plantas, o la fiebre aftosa o la rabia para los bovinos.

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