El petróleo de esquisto estadounidense, el más barato del mundo

Los proyectos en la formación Wolfcamp en la cuenca del Pérmico, al oeste de Texas, necesitan un precio de US$39 el barril.

Precios del petróleo

Alrededor del 60 por ciento de la producción de petróleo que es económicamente viable a un precio del crudo de 60 dólares el barril está conformada por esquisto.

Reuters

Economía
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Portafolio
julio 16 de 2016 - 12:00 p.m.
2016-07-16

Las reservas estadounidenses de esquisto son la opción más barata para la producción futura de petróleo y probablemente atraigan más inversión que otros proyectos competidores, como yacimientos de aguas profundas, según un importante asesor de la industria. (Lea: Petróleo cerró la semana en alza)

Alrededor del 60 por ciento de la producción de petróleo que es económicamente viable a un precio del crudo de 60 dólares el barril está conformada por esquisto estadounidense, y sólo aproximadamente el 20 por ciento se encuentra en aguas profundas, dijo la consultoría Wood Mackenzie.

Probablemente las compañías con activos de esquisto estadounidense tengan una ventaja competitiva en los próximos años. Los productores que dependen de los yacimientos petrolíferos en las regiones de mayores costos -como el mar del Norte y las aguas profundas de África Occidental- tendrán que reducir los costos o enfrentarán una disminución de la producción.

Después del inicio del colapso del precio del petróleo hace dos años, los costos de extracción se han reducido en toda la industria, pero mucho más en la del esquisto estadounidense.

Los precios promedio por barril han caído entre 30 y 40 por ciento para los pozos de esquisto estadounidense, pero sólo del 10 al 12 por ciento para otros proyectos petroleros, dijo Simon Flowers de Wood Mackenzie.

Las regiones de esquisto estadounidense que hace dos años estaban en el medio de la curva de costos para los futuros suministros de petróleo ahora disminuyen hacia el extremo inferior.

Las inversiones en el esquisto del yacimiento de Eagle Ford del sur de Texas necesitan, como promedio, un precio del crudo Brent de 48 dólares por barril para alcanzar el umbral de rentabilidad, según cálculos de Wood Mackenzie, mientras que los proyectos en la formación Wolfcamp en la cuenca del Pérmico, al oeste de Texas, necesitan un precio de 39 dólares.

“Hay más oportunidades para invertir en Estados Unidos y ahí es donde se realizarán las inversiones”, dijo Flowers.

“Si tus opciones de inversión están en las aguas profundas, entonces la decisión podría ser complicada. Tal vez te preguntes: ‘¿No debería mejor invertir en el petróleo de esquisto?’”

Las compañías estadounidenses que tienen reservas de petróleo de esquisto, incluyendo Chevron y Exxon Mobil, han hecho énfasis en la flexibilidad de esos activos, en los que se explotan muchos pozos que cuestan unos pocos millones de dólares cada uno, en lugar de los proyectos de miles de millones de dólares que a menudo son necesarios para explotar los yacimientos en aguas profundas.

Según los cálculos de Wood Mackenzie, los yacimientos de petróleo en aguas profundas de Brasil son tan grandes que algunos serán comercialmente viables, pero las regiones de mayores costos podrían tener dificultades para atraer la inversión.

El número de grandes proyectos que las compañías de petróleo y gas aprueban fue de un promedio de 40 al año entre 2007 y 2013, pero se redujo a apenas ocho el año pasado, según Angus Rodger, también de Wood Mackenzie.

Aunque ha habido un pequeño repunte de las decisiones de inversión en las últimas semanas, incluyendo la expansión -encabezada por Chevron- de Tengiz en Kazajstán por 36.800 millones de dólares,  Rodger espera que apenas aproximadamente 10 nuevos grandes proyectos reciban el visto bueno este año.

Pese a que la rentabilidad del esquisto estadounidense es generalmente más atractiva, Flowers dijo que el tiempo que se requiere para movilizar las finanzas y los trabajadores para aumentar la perforación y la producción implicaba que la demanda global podría superar la oferta en unos pocos años.

Eso podría llevar los precios del petróleo hasta el rango de 80 dólares a 85 dólares por barril para los años 2019 y 2020, agregó.