La edad es un problema para empresas y Gobiernos

Los empleados mayores de edad son dejados de lado, pero los que cuentan 30 años de vida activa por delante no se retirarán en silencio.

El libro está lleno de creativas ideas acerca de cómo los mayores de 60 años pueden vivir el último tercio  de su vida

El libro está lleno de creativas ideas acerca de cómo los mayores de 60 años pueden vivir el último tercio de su vida

123rf

Empleo
POR:
financial times
junio 10 de 2016 - 08:19 p.m.
2016-06-10

Los británicos reciben un mensaje de la reina cuando llegan a su cumpleaños número 100. Hace una década, un asistente enviaba las cartas. Hoy en día, se necesitan siete.

En Japón, los que lleguen a un siglo reciben un plato de plata. En 1963, 153 personas recibieron uno. En 2014, 29.350. En 2015, el gobierno dijo que reconsideraría los regalos.

Como Lynda Gratton y Andrew Scott dicen en su libro, The 100-Year Life (Cien años de vida), los centenarios ya no son algo extraordinario.

Un niño nacido en un país rico hoy en día tiene una probabilidad de más del 50 por ciento de llegar a cumplir 105 años. Alguien mayor de 60 ahora, tiene una buena oportunidad de vivir más de 90 años.

Los autores dicen que si los trabajadores jóvenes de hoy en día ahorran el 11 por ciento de sus salarios tendrán que trabajar hasta los 85 para tener un ingreso de jubilación decente. Thomas Hobbes escribió en 1651 que la vida era “desagradable, brutal y corta”. Para muchos, dicen Gratton y Scott, la vida será desagradable, brutal y larga.

Plantean propuestas sensatas sobre cómo las empresas pueden ayudar a sus empleados mayores a vivir una vida más feliz.

Las empresas pueden llegar a ser “agnósticas sobre la edad”, considerando a quienes se adaptan a una función, independientemente de sus años.

Estos son escenarios creativos y optimistas, y temo que veremos muy pocos de ellos. Las compañías son instituciones notablemente conservadoras.

Durante décadas, no han logrado proporcionarles carreras productivas a las madres que regresan a la fuerza laboral. Bastantes están demostrando resistirse al deseo de los nuevos padres a asumir su parte y tomar permiso parental.

Hasta hace poco, debido a las pensiones, muchos estaban dispuestos a irse. Aunque los ejecutivos se quejan acerca de lo inasequibles que son estas pensiones para los empleadores, eran una buena herramienta para persuadir al personal a retirarse.

Sin embargo, las pensiones están desapareciendo, y pocas firmas parecen entender las consecuencias. Los trabajadores que una vez podrían haber sido convencidos de jubilarse se resistirán a irse, porque no tienen otra opción. Sus ahorros y pensiones personales son insignificantes para poder vivir.

Muchos tendrán que seguir trabajando a tiempo completo hasta cumplir setenta u ochenta años.

Algunos podrían argumentar que, en las sociedades que envejecen y donde está disminuyendo el número de jóvenes, las empresas necesitarán a los trabajadores mayores. Pero con muchos puestos de trabajo siendo reemplazados por los programas de ordenador y robots, el impulso para deshacerse de la gente va a crecer.

Pero aquellos empleados con 30 años de vida activa por delante no se irán en silencio cuando vean cuán poco dinero tienen para el resto de sus vidas.

Aumentar las pensiones públicas a un nivel que los ayude a jubilarse cómodamente será imposible para los gobiernos.

Como dicen Gratton y Scott, la vida de 100 años es, en muchos sentidos, una bendición. Sin embargo, para la mayoría, va a ser difícil de financiar. Pondrá a los trabajadores mayores de edad en contra de sus jefes y sus gobiernos. Veo que viene una gran batalla. Pocos de los responsables de las empresas o los gobiernos parecen estar listos para hacerle frente.

MALAS PRÁCTICAS

Desde hace mucho tiempo ha sido una práctica común de las empresas explotar al personal, y después des- hacerse de ellos cuando se vuelven cincuentones y sesentones. Los aumentos de salarios en los últimos años han hecho que los trabajadores mayores sean caros. Estos trabajadores también bloquean la promoción de sus colegas más jóvenes.