‘En la crisis de la Eurozona hay un gran ganador’

El profesor del MIT, Athanasios Orphanides, dio su visión para Portafolio sobre la situación económica en Europa y el mundo.

El profesor del MIT, Athanasios Orphanides

El profesor del MIT, Athanasios Orphanides.

Archivo particular

Economía
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Portafolio
agosto 01 de 2016 - 07:56 p.m.
2016-08-01

Athanasios Orphanides, quien fue gobernador del Banco Central de Chipre, miembro del Concejo del Gobierno para el Banco Central Europeo y consejero de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), dio su visión para Portafolio sobre la situación económica en Europa y el mundo.

Chipre es un país de la Unión Europea, ¿cómo analiza lo que está pasando ahora?

Como europeo que ha vivido la mayor parte de su vida en Estados Unidos, una unión económica y monetaria exitosa, estoy triste por las fallas que ha tenido el proyecto de la Unión Europea en los últimos años.

Este fue pensado para unir a la gente del continente, promover la cooperación y la prosperidad. Por desgracia, hace falta la mínima cooperación entre los gobiernos de los Estados miembros, como se ha demostrado después de la crisis financiera global del 2008. Y por eso el proyecto está fracasando.

¿Cuál es el problema?

Para entender el problema es útil enfocarse en el mal manejo de la crisis, especialmente en la zona euro. Lo que hemos observado es que en lugar de trabajar juntos para manejarla, los gobiernos de ciertos grandes Estados miembros explotan las deficiencias en el diseño del sistema y su influencia en las instituciones de la Unión Europea para poner las pérdidas de las crisis a otros Estados miembros. Como resultado, el coste económico total para Europa ha sido mucho mayor de lo necesario.

En la eurozona, los datos sugieren un gran ‘ganador’, un Estado que se ha beneficiado enormemente de la crisis, y muchos ‘perdedores’, que son los Estados que han experimentado recesiones innecesarias.

Lo trágico es cómo parece que la destrucción económica de esos Estados fue orquestada sistemáticamente en favor del beneficio o interés de otros miembros. Esto ha generado desconfianza entre los Estados europeos y, en última instancia, es la fuente de la actual desintegración de la Unión Europea, incluyendo el último episodio con el ‘Brexit’.

¿Hay alguna forma de minimizar los daños del ‘Brexit’?

El ‘Brexit’ es un síntoma de un más amplio mal funcionamiento de la Unión Europea, una continuación del mal manejo de la crisis del euro y de la migración.

La magnitud de los daños que puede causar el ‘Brexit’ está en las manos de los gobiernos de otros países de la UE, principalmente Francia y Alemania, los mismos gobiernos responsables en gran parte del mal manejo de las otras crisis que hemos visto en Europa en los últimos años.

La mejor manera de reducir el daño del ‘Brexit’ es evitar el ‘Brexit’. Pero para hacer eso, los políticos en Francia y Alemania, en particular, deben cambiar sus formas de actuar y empezar a comportarse con ánimo de más cooperación en beneficio de Europa en general, en lugar de las posiciones promovidas en los últimos años.

Me temo que esto va a ser difícil de hacer. Mi preocupación es que los gobiernos de Alemania y Francia, principalmente, intentarán imponer condiciones imposibles para el Reino Unido. En lugar de trabajar para evitar el ‘Brexit’, creo que van a tratar de beneficiarse de eso, con poca consideración al daño que se le va a hacer a Europa a largo plazo.

¿Están haciendo los bancos centrales en el mundo un buen trabajo?

Los bancos centrales se merecen mucho crédito por limitar el daño a la economía mundial después de la crisis financiera del 2008, pero existen numerosos desafíos en el entorno de la política mundial, y los bancos centrales son parte tanto del problema como de la solución. Fundamentalmente, los bancos centrales han estado sobrecargados en los últimos años. En muchas economías, se espera mucho de ellos, incluyendo la sustitución de las políticas fiscales y estructurales.

¿Qué consejo les daría a los bancos centrales de América Latina?

Un riesgo en el momento es el cambio en el flujo de capitales asociados con la normalización de la política de la Reserva Federal de Estados Unidos.

En caso de que la Fed suba las tasas a un ritmo rápido, como creo que va a suceder, habrá presión en muchas economías del mundo, incluyendo América Latina. Los bancos centrales y los gobiernos deben estar preparados para reducir las perturbaciones económicas.

La experiencia de anteriores episodios de endurecimiento por parte de la Reserva Federal puede servir como una guía. Creo que varios de los avances institucionales que se han dado en muchos países de América Latina desde la década de los 90 pueden ayudar. También la mejora en el marco de la política monetaria con una mayor independencia de los bancos centrales y la adopción de metas de inflación.

Estos cambios hacen que sea más probable que los bancos centrales puedan adoptar políticas para proteger la economía.

PELIGROS PARA LA ECONOMÍA MUNDIAL

Son de naturaleza política. Existen múltiples fuentes de tensión, lo que refleja la frustración y la lucha tanto en los países avanzados y en desarrollo, como en las democracias y en los regímenes no democráticos.

Parte del problema es que mientras la economía mundial se ha beneficiado del impresionante crecimiento y un tremendo avance tecnológico en el siglo pasado, todo eso no ha sido compartido por toda la humanidad. Una fracción importante de la población no ha disfrutado los beneficios de la globalización.