‘En una negociación, la clave es querer llegar a pactos y no a disputas’

Santiago Aparicio presentó en el país el Diálogo Social de Castilla y León, que fue alabado por la Organización Internacional del Trabajo.

Santiago Aparicio, presidente de Cecale.

Santiago Aparicio, presidente de Cecale.

Rubén López Pérez/Portafolio

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Portafolio
marzo 06 de 2018 - 10:32 p.m.
2018-03-06

Las negociaciones se han convertido en uno de los procesos más conflictivos en el país, pues la falta de un acuerdo ha generado diversos paros y movilizaciones que han afectado, en algunos casos, la actividad económica.

En este sentido, Santiago Aparicio, presidente del gremio empresarial de la región española de Castilla y León (Cecale) vino a Colombia a presentar el modelo de Diálogo Social que se ha convertido en un ejemplo para alcanzar pactos.

¿Qué los trajo a Bogotá?

Hemos venido a explicar el Diálogo Social que hacemos en Castilla y León y que se ha considerado por parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como un ejemplo. Este es un diálogo tripartito entre Gobierno, empresarios y sindicatos que consigue mejorar la calidad de vida de las personas y hacer un entorno más propicio para que las empresas sean más competitivas.

Además, la comunidad tiene una paz social muy resistente e impulsa que se atraigan más inversiones y se cree más empleo.

¿En qué consiste?

Fundamentalmente trabaja en tres aspectos: laboral, social y económico. El Diálogo Social se institucionalizó como ley en el 2008 y figura en la Constitución de la región, en la cual se contempla como una herramienta de trabajo con la que se llegan a acuerdos por unanimidad para poner en marcha proyectos que beneficien al total de la ciudadanía.

¿Qué tipo de acuerdos se suelen alcanzar?

En el aspecto laboral suelen ser medidas en el modelo de contrataciones en las cuales, como ha pasado en un ejemplo reciente, los empresarios pueden recibir alguna subvención para contratar a personas mayores de 50 años. También hay planes de empleo local para impulsar la construcción de infraestructuras.

Luego, hay aspectos sociales en los que se ven temas como las guarderías para hijos o la renta garantizada para aquellos que ya no tienen subsidio de desempleo, entre muchos otros ejemplos.

¿Cómo se articula este diálogo para evitar problemas entre las partes?


En una negociación, lo importante es querer llegar a acuerdos y no a confrontaciones. Este es un acuerdo con las tres partes, que es difícil porque son tres puntos de vistas muy diferentes, pero se hacen verdaderos esfuerzos porque sabemos que así los ciudadanos pueden tener un beneficio. Por eso, siempre hay que ceder. Si no se llega a un acuerdo por unanimidad, este no ve la luz.

Además, es fundamental que ya hay un clima de confianza y ayudan las negociaciones bipartitas entre empresas y sindicatos sobre las relaciones laborales.

Llevamos muchos años sentándonos sin levantarnos, tratando de llegar siempre a acuerdos, y eso es lo que genera la confianza que se requiere en estos casos.

¿Cuál es la clave del éxito?

La clave del éxito es creernos lo que hacemos y estar seguros de que es para mejorar la calidad de vida de las personas y del entorno de las empresas. Al tener eso presente y generar un compromiso, se hacen mucho más fácil las cosas.

Los que trabajamos en cada una de las partes sabemos que este es el camino y, pase quien pase, se apuesta siempre por el Diálogo Social. Ocho ojos ven más que dos.

¿Esto se puede replicar en otros países?

Lo cierto es que se puede hacer en España, otra región y otro gobierno con otros sindicatos o agrupaciones sociales. Nosotros quisimos ponerlo como modelo porque en España muchas comunidades autónomas nos lo han pedido y lo queríamos sacar también del país.

El primer lugar donde lo presentamos fue en la OIT y se quedaron sorprendidos del nivel de acuerdo y la calidad de los pactos. No importa que la región sea pequeña, lo esencial es que haya voluntad de acuerdo.

¿Cuáles son los principales aspectos a mejorar en Colombia?

Nosotros venimos aquí también a aprender de lo que se pueda hacer fuera del entorno, podemos seguir mejorando.

En Colombia no tenemos que decir qué tienen que hacer, simplemente deben tener claro que debe haber la voluntad de sentarse a una mesa y dialogar. Tan sencillo como eso, ponerse uno en la piel del otro. Y luego se tienen que dar pasos, de la noche a la mañana no se logran acuerdos, eso es un rodaje que se hace poco a poco.

¿Hay forma de cuantificar ese impacto positivo en la economía?

Lo que hemos visto es que las empresas y la industria se ha logrado asentar mucho más en la comunidad, pesa alrededor del 20% del PIB y, aunque no llega a la media europea, es un porcentaje muy bueno. Todo esto ha hecho cambiar la estructura de la industria para mejorar.

También se ha visto cómo en el sector primario se está creando una industria transformadora con valor agregado.

Antes, toda la materia prima se iba y se transformaba fuera, ahora ya no, lo que ayuda a fijar población en zonas rurales.

¿Y en el empleo?

Castilla y León siempre ha estado por debajo de la media de desempleo de España y eso se refleja de una manera muy importante en la economía, se necesitan muchas menos medidas de choque para ayudar a la población y que se reduzca la situación de dependencia de las familias, e incrementa la renta per cápita.

¿Qué oportunidades económicas ve con Colombia?

Hay muchas oportunidades. Colombia es un país con una potencialidad enorme y eso crea opciones y, desde luego, las empresas de la región lo han visto. En el 2012, en plena crisis, varias compañías vinieron, se quedaron aquí y tienen cierta inversión, lo que es tremendamente positivo.

Por otro lado, hay cantidad de productos y servicios que se pueden traer e implementar; tenemos un sector agroalimentario muy potente que se puede canalizar hacia Colombia y también a la inversa, las empresa nacionales pueden ir allá.

Por ejemplo, en la industria de la producción de flores, en nuestra región las condiciones de luminosidad y calidad de agua posibilitan que se dupliquen las previsiones de producción.

Con esto, lo importante es que los empresarios de Castilla y León lo tienen en cuenta, y lo más seguro es que pronto podamos venir con alguna misión empresarial al país.

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