Energías renovables aún no ven la luz por falta de regulación

La Upme apoya incluir en la matriz a las no convencionales, pero dice que no pueden sustituirse plenamente el carbón y otras fuentes térmicas.

La inversión de América Latina en energías renovables aún es muy baja.

Esto contribuiría además a garantizar que Colombia cumpla con las metas que se trazó en París hace algunos meses, en donde varios países fijaron sus compromisos para reducir sus emisiones de carbono.

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Economía
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julio 21 de 2016 - 06:49 a.m.
2016-07-21

Las empresas generadoras de energía a base de fuentes renovables han pedido con insistencia el rediseño de la matriz que las reúne para poder participar del mercado con rentabilidad. Para lograrlo se requiere incorporar a esta infraestructura una mayor participación de la energía generada de manera eólica, fotovoltaica y otras de carácter renovable.

Esto contribuiría además a garantizar que Colombia cumpla con las metas que se trazó en París hace algunos meses, en donde varios países fijaron sus compromisos para reducir sus emisiones de carbono.  (Lea: Energía renovable, en busca de una regulación clara para ser rentable a largo plazo)

Una de las principales razones por las cuales el carbón no se sustituirá definitivamente para darles paso a las energías renovables obedece a que para que estas puedan ofrecer el mismo respaldo al sistema de generación que ofrece el mineral se requeriría que el país tuviese una capacidad instalada mayor a la que actualmente presenta.

Así mismo, poder adquirir una capacidad como la que se necesita para que a base de energías renovables estén en condiciones de respaldar el sistema de generación obligaría a que se realizaran inversiones cuantiosas que hoy, por como el modelo de negocio está definido, las hace inviables.

Es por eso que desde la agremiación de energías renovables, SER, se ha pedido al Gobierno que abra los espacios paras que estas puedan participar del negocio de una forma rentable, lo que implicaría definir un modelo en el cual el cargo por confiabilidad no las cobije, ya que por depender de factores externos no están en la capacidad de garantizar la misma energía en firme que sí pueden ofrecer las fuentes térmicas. (Lea: ‘Hay un caso de negocio para las energías renovables’)

Si bien Colombia es uno de los menores emisores en todo el mundo, igual tiene el compromiso de reducir estas en unos 44 millones de toneladas a más tardar en el 2030. Jorge Valencia, director de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), sostiene que el país mantiene la convicción de cumplir con lo pactado, pero esto debe hacerse sin desconocer las limitaciones que tiene, entre ellas está la necesidad de aumentar su crecimiento económico, el cual será menor en la medida en que se vaya realizando la sustitución de parte de la energía generada con carbón y gas por energías no convencionales.

Valencia reconoce que el potencial de Colombia para fomentar el uso de energías renovables es muy grande, ya que hay una gran capacidad de hidroenergía, se actualizó el mapa eólico, y también se identificaron recursos para utilizar la solar y la biomasa. “En la región Caribe hay un gran potencial eólico, solar y de biomasa; y en la zona Andina hay mucha hidroenergía, pero también se puede implementar la solar”, complementó Valencia.

De acuerdo con los expertos, esto le permitiría al país una generación distribuida, la cual según el Director de la Upme, trae muchos beneficios para la red, pero a la vez se ha convertido en un ‘dolor de cabeza’ debido a que hay puntos de la red con mucho potencial para desarrollar varias fuentes y esta se está congestionando.

“En Cesar llegan múltiples solicitudes de proyectos de 5, 10 y 15 megas que exigen subir el nivel de tensión de la red porque hay demanda en esas zonas, pero no la suficiente. La generación distribuida es buena cuando ayuda a descongestionar la red, pero cuando la pone a generar excedentes que superan muy ampliamente el consumo entonces pasa de ser netamente importadora a netamente exportadora y empieza a tener límites de capacidad de exportación y congestiona las redes”.

No obstante, aclara que no es un problema insalvable, pero que su utilización sería más óptima si se pudiera implementar en Bogotá, Medellín o Cali, donde la demanda es acorde con dicho modelo.

Añade que “tenemos que mirar los beneficios con calma, ubicándonos en lo que está pasando en la realidad; no se dice que se vayan a limitar el desarrollo de estos proyectos, pero debe tenerse en cuenta que este modelo nos implica unas inversiones que no teníamos contempladas”.

La Upme ya ha entregado certificaciones para proyectos renovables, sin embargo, para que estos puedan acceder a los derechos que les otorga la Ley 1715, que establece para estos beneficios tributarios, se requiere que el Ministerio de Ambiente y la Autoridad de Licencias Ambientales (Anla) expidan el mismo certificado, y aunque el Ministro manifestó que ya está listo, este aún no se conoce.