‘Estamos listos para nuevos negocios y fortalecernos en los que tenemos’ ISA | Economía | Portafolio

‘Estamos listos para nuevos negocios y fortalecernos en los que tenemos’

El presidente de ISA afirma que la operación no se puede diversificar con proyectos pequeños, ya que no solo le van a exigir atención gerencial, sino que además no es rentable en el retorno.

ISA

Bernardo Vargas Gibsone, presidente de ISA.

Abél Cárdenas / CEET

POR:
Portafolio
septiembre 19 de 2017 - 10:15 p.m.
2017-09-19

En transporte de energía, la organización ISA invirtió en el 2016 cerca de $400.000 millones para la construcción de nuevas líneas. Y en lo corrido del 2017 se ha multiplicado con el desembolso de $1,4 billones.

(Lea: Utilidades de ISA crecieron en el segundo trimestre del año)

Y para lo que queda del presente año, y el 2018, la holding además de ejecutar la construcción de la línea Ituango - Caracolí, comenzarán en los próximos meses la de Copey - Cuestecitas.

(Lea: Acciones cerraron agosto con una ganancia de 9,66%)

En diálogo con Portafolio, Bernardo Vargas Gibsone, presidente de ISA no solo hace un balance de la operación en los primeros 50 años de la compañía, sino que explica cómo están explorando nuevas alternativas de negocio, como será la de la generación de energía eléctrica.

¿Qué es ISA hoy?

Es una compañía mixta con liderazgo corporativo en la región. Es referente en el transporte de energía eléctrica. Posee índices globales en el manejo de sus activos y en su transparencia, analizada por agencias independientes. El Institutional Investor nos ranqueó como uno de los tres equipos financieros relevantes en Latinoamérica. Pero además, generamos utilidades y crecemos todos los años.

Se han anticipado al logro de las metas ambiciosas que se han propuesto, ¿a qué se debe esa circunstancia?

Se debe a que los planes se ejecutan de una manera organizada con ahorro de costos. La gerencia funciona bien porque tiene un gran equipo humano. Los ingenieros de ISA con el diseño de las líneas, la operación y el mantenimiento logran los resultados esperados. Además, poseemos un gobierno corporativo, el cual permite que la organización sea guiada por una junta directiva independiente y con las mejores calificaciones. La meta ambiciosa en el 2012, que era triplicar las utilidades al 2020, antes que tuviéramos una caída violenta de Ebidta en Brasil, y pensamos que no se lograba, ya se está consiguiendo.

¿Cómo es manejar una multilatina como ISA, con culturas, regulaciones y desafíos diferentes en cada país donde opera?

Hay un gran logro de mis antecesores para establecer en qué países, instancias y negocios se debía equilibrar el talento colombiano con el local. Ese balance, que ha madurado con el tiempo, se manejó de manera impecable. En Brasil comenzamos con liderazgo local y luego con el colombiano, y esto logró cimentar una cultura propia de ISA. Hay un equilibrio muy interesante en donde logramos adaptar culturas con formas de trabajar que han funcionado muy bien.

¿Qué necesita ISA para escribir en los próximos 50 años un historia interesante?

Primero, seguir manteniendo su independencia de cualquier influencia política. Segundo, diseñar una estrategia efectiva de portafolio en geografías y negocios en transmisión de energía eléctrica, operación de carreteras y transporte de datos a través de fibra óptica. El desafío a futuro es grande porque el mundo eléctrico está cambiando, hay nuevas tecnologías, avance en analítica y sostenibilidad energética. Y tercero, desarrollo del capital humano para tener al personal adecuado con motivación para ser referentes.

En el futuro del negocio de transmisión de energía, ¿qué se puede esperar a 10 o 20 años en cuanto a desafíos?

Estamos recibiendo un informe final de expertos para una mirada prospectiva en el tema eléctrico. La proyección es al 2030, 2040 y 2050. El estudio nos indica que va a haber giros radicales por el cambio tecnológico, reducción de costos y auge de las energías no convencionales. Va a crecer la demanda eléctrica. La movilidad estará regida por la electricidad en su distribución y almacenaje. Hay que estar listos para entrar a estos nuevos negocios, pero fortalecernos en los que estamos presentes. En Colombia, por una regulación que es poco anacrónica y vieja, nos limita a realizar nuevas incursiones.

¿Esa limitación se restringe al territorio colombiano, o también a los otros países?

La regulación en Colombia nos está limitando a realizar nuevas operaciones, en donde nuestros competidores las pueden hacer. No es el caso en la región. Esto nos obligaría a que si la decisión estratégica es hacer negocios distintos, tendremos que hacerlo en otros países.

¿No sería descabellado pensar en una ISA del futuro, aquí o en otros países, que pueda estar hablando solamente de energía, en generación y distribución al usuario final?

Es factible, y es un horizonte que debemos considerar desde el punto de vista estratégico. En especial con la revolución de la generación renovable no convencional. La fuente tradicional es un tema que no contemplaremos. Las plantas eólicas o solares se pueden construir más rápido y con menos inversión.

¿Están mirando más países de la región y de otros continentes?

La región nos plantea un desafío. Brasil es más grande que el resto de Latinoamérica. Es como otro continente. Pero las oportunidades se presentan por su tamaño, las cuales no se dan solo por rentabilidad de los activos, sino porque es una nación con grandes déficits de infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones. Y si mejora la situación política, sería interesante como destino de inversión. Así mismo, hemos estado mirando México y en el último año Argentina. Además, exploramos opciones en el norte, donde tenemos que ser cuidadosos porque allí nada es fácil.

En este negocio, el tema de la masa crítica del tamaño es clave...

Total. En este negocio, no se puede dar el lujo de diversificar su plataforma en proyectos pequeños que le van a exigir atención gerencial, pero que no son rentable desde el punto de vista del retorno.

Aparte de cubrir todo el espectro en el negocio de energía, ¿cuáles son los otros sectores en dónde la compañía se fortalecería?

En el tema de datos. Lo que venimos haciendo en ese negocio es reenfocar la infraestructura que ya tenemos, aumentarla de manera inteligente, utilizando la de otros. El desafío es llegar a empresas pequeñas, medianas y grandes para ofrecerles no solo el ancho de banda, sino servicios de internet. En las concesiones viales hay mucho potencial para crecer. Somos operadores viales y en este negocio seguiremos invirtiendo, ya que se asimila a nuestro negocio principal, pues son contratos de largo plazo en concesiones con gobiernos.

¿Esto no precluye el operar carreteras en Colombia?

Estamos queriendo entrar al negocio de las vías en el país desde las 4G. Tenemos interés en crecer en este sector porque seguimos invirtiendo en Colombia.

¿Qué otras opciones pueden estar en ese abanico?


XM es una filial que tiene una función regulatoria importante. En una caja de compensación, donde recibe recursos del sector para compensar compra y venta de energía. Además es una empresa especializada para prever situaciones críticas en el sistema. Y una compañía analítica, que no solo fortalece su responsabilidad regulatoria, sino da posibilidades de reforzar este tema.

¿Es optimista frente al futuro?

Entré a una compañía donde no tuve que hacer mayores cambios. Y mientras más la conozco, más me enorgullezco. Y si lo hemos logrado en estos 50 años, lo haremos en los próximos 50. ISA tiene el tamaño y la solidez para seguir siendo eficiente y efectiva.

Siga bajando para encontrar más contenido