Juntos podemos hacer más

Juntos podemos hacer más

Finanzas
POR:
marzo 18 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-18

En estos días todos quieren hablar sobre política en Colombia. Y no es para menos: del desarrollo del debate electoral que se avecina depende el futuro del país. Pero por más importante que sea la política nacional, debemos evitar que nos pase el mismo problema de siempre: el ensimismamiento en la realidad doméstica nos hace olvidarnos del lugar que debemos buscar en el escenario mundial. Y cuando hablo de problema, lo digo en serio: en pleno auge de la globalización, Colombia sigue atrasada en su proceso de inserción inter-nacional. Por eso no podemos darnos el lujo de que las discusiones políticas domésticas nos hagan ignorar un hecho clave para el esfuerzo de Colombia de mejorar su relacionamiento con el mundo: la celebración la próxima semana de uno de los eventos internacionales más importantes que tendrán lugar en el país este año. Se trata del Evento de Alto Nivel en Cooperación Sur-Sur y Desarrollo de Capacidades, que se realizará el 24 y 25 de marzo en Bogotá. Con semejante ladrillo de nombre, alguno pensará que es imposible que el evento sea importante. Pues hay que decir que, a pesar de la evidente falta de inspiración de quienes lo bautizaron, se trata de una gran oportunidad para las relaciones externas del país. Al evento están invitadas más de 600 personalidades de los cinco continentes, que van desde Rajendra Kumar Pachauri (quien recibió Premio Nobel de la Paz en el 2007 en representación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), pasando por 153 ministros y directores de agencias de cooperación, hasta múltiples miembros de entidades multilaterales, académicos y diplomáticos. Ellos vendrán en representación de 133 países, entre los que sobresalen China, India, Brasil, Bangladesh, Egipto, Vietnam, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Francia y España. Aparte de ser una inmensa vitrina para el país, lo más importante de todo es que en el evento se discutirán temas de relevancia estratégica para la política exterior colombiana, si es que de veras queremos alcanzar una mejor inserción internacional en el futuro próximo. Esas ilustres personalidades debatirán durante dos días varios temas clave de la Cooperación Sur-Sur: qué funciona y qué no funciona en esa clase de cooperación, cómo fortalecer los mecanismos que la promueven y qué aportes concretos ofrece para el desarrollo. A estas alturas no faltará quien se pregunte qué diablos es la Cooperación Sur-Sur y por qué es tan importante para Colombia. Empecemos por recordar que la cooperación internacional es el conjunto de opciones de asistencia económica, técnica y política que ofrecen países u organismos internacionales a naciones que las requieran para apoyar sus procesos de desarrollo económico, fortalecimiento institucional, y mejoría de las condiciones de paz y gobernabilidad democrática. ¿Y entonces que es la Cooperación Sur-Sur? Es una modalidad que ha tomado mucha fuerza en los últimos años, y que constituye una alternativa a los mecanismos de asistencia convencionales que resulta muy interesante para los países en desarrollo. Durante mucho tiempo la cooperación se dio principalmente desde el norte hacia el sur, es decir, desde los países más poderosos hacia los menos poderosos, en procesos que casi siempre involucraban un interés político de las naciones donantes. Para nadie es un secreto que la cooperación fue uno de los instrumentos privilegiados por Estados Unidos y la Unión Soviética para cultivar sus áreas de influencia durante la Guerra Fría. Terminada esa confrontación histórica, la cooperación cayó en una especie de crisis de identidad que a la vez fue una oportunidad para su replanteamiento. Como parte de ese proceso, en los últimos años los países desarrollados y en vía de desarrollo han avanzado hacia una reformulación de la noción de cooperación. Así, por ejemplo, en el ámbito de la OECD surgieron nuevos enfoques que fueron sistematizados en lo que se conoce como la Declaración de París. Entre tanto, los países en desarrollo han afinado sus demandas de asistencia y han pasado de ser sólo receptores a ser además donantes, propiciando así relaciones de ayuda entre naciones similares que configuran el concepto de Cooperación Sur-Sur. ¿Y qué importancia tiene todo esto para Colombia? Muchísima, en la medida en que estamos urgidos de dar un viraje a nuestras relaciones internacionales que nos permita conjurar las amenazas de ensimismamiento y aislamiento que se ciernen sobre el país. En los últimos años la política exterior colombiana ha profundizado algunos de sus rasgos históricos y ha delineado otros nuevos, algunos de los cuales han redundado en situaciones complejas para nuestras relaciones internacionales. A modo de ejemplo, basta mencionar la excesiva importancia que se le ha dado a las relaciones con Estados Unidos y al tema de la seguridad, en detrimento de los vínculos con otros países en desarrollo en otras áreas que pueden ser de gran importancia para el país. De ahí que uno de los retos fundamentales del próximo Gobierno será promover una urgente diversificación de nuestras relaciones internacionales, no sólo en lo referente a los interlocutores, sino también a la agenda de tópicos e intereses. Es justamente en ese contexto donde cobra una especial importancia el tema de la Cooperación Sur-Sur, en la medida en que puede permitirle al país desarrollar vínculos muy positivos con otras naciones en desarrollo en áreas de interés mutuo, lo que ha demostrado ser uno de los instrumentos de política exterior más eficaces para naciones de tamaño medio como la nuestra. Para lograr que la cooperación sea una herramienta eficaz en la búsqueda de una inserción internacional más favorable, Colombia debe hacer frente a varios retos. El país debe dejar de ser sólo un receptor de cooperación, como lo fue esencialmente hasta hace unos años, y seguir avanzando hacia una nueva condición de donante. En ese sentido, es inmenso el desafío que enfrentamos de empezar a hacer por nuestros propios medios lo que hasta el momento se ha hecho gracias a programas de asistencia internacional (como el Plan Colombia). Además, el país debe dejar atrás el sesgo negativo de la cooperación que ha recibido, esencialmente asociada con objetivos militares y de lucha contra el narcotráfico, que puede afectar su percepción como donante emergente. Entre las áreas que podemos explorar como donantes sobresalen temas en que el país tiene un trecho recorrido como la energía, la formación técnica y el desarrollo empresarial, entre otros. Además hay temas que revisten una importancia estratégica para nuestro futuro como la biodiversidad y la riqueza amazónica, donde hay excelentes oportunidades de cooperación con los países vecinos. Son muy grandes los retos y las posibilidades que ofrece la cooperación internacional como un instrumento para que Colombia logre una mejor inserción global en el futuro próximo. Por eso, el hecho de que seamos anfitriones de uno de los eventos más importantes de la Cooperación Sur-Sur en el mundo no puede ser visto como un simple compromiso diplomático, sino como una gran oportunidad para que el país siga identificando acciones efectivas para avanzar hacia una mejor inserción internacional. La Cooperación Sur-Sur, puede permitirle al país desarrollar víncu- los muy positivos con otras nacio- nes en desarrollo en áreas de interés mutuo.” Con Premio Nobel a bordo, la próxima semana se celebra en Colombia un evento clave para que el país siga avanzando en la búsqueda de una mayor inserción internacional.MAURICIO REINA. Investigador Asociado de Fedesarrollo. ANDRUI