Los 10 Mandamientos para viajar mejor en avión

Serás fiel a una aerolínea, reservarás tu pasaje con antelación, te prepararás para los imprevistos, no serás grosero con tu prójimo

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mayo 08 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-08

Los precios de los boletos de avión pueden cambiar minuto a minuto, frustrando a los compradores. Los impuestos y las tarifas pueden duplicar el costo de viajar. Las millas de viajero frecuente acumuladas durante años pueden resultar inútiles cuando no hay pasajes disponibles para la fecha que el viajero quiere o necesita.

El cliente no puede cambiar sus planes sin pagar una multa considerable, pero la aerolínea puede cambiar sus vuelos sin recibir ninguna penalización.

¿Existe alguna otra industria ¿que no sea, tal vez, la de servicios funerarios¿ que haga tan difícil usar su producto?

Viajar por avión se ha convertido en un autoservicio. La mayoría de las personas planea sus viajes y queda a merced de su propia suerte desde un comienzo.

Así que los viajeros deben prepararse para potenciales problemas y conocer cuáles son sus derechos. Necesitan saber cómo solicitar un mejor servicio y que las personas que esperan que una aerolínea las reprograme para otro vuelo pueden quedarse esperando por mucho tiempo. Los viajeros que no saben a lo que tienen derecho cuando se quedan sin vuelo con frecuencia acaban con mucho menos de lo que les corresponde.

Para ayudar a los consumidores a mejorar sus viajes y restablecer algo de la emoción de viajar en avión, he desarrollado algunas reglas básicas, los 10 Mandamientos del Viaje, por así llamarlos.

Estos principios básicos pueden ayudarle a evitar problemas y hasta a disfrutar de los viajes de negocios tanto como los de placer.

1. Viajar es difícil. Y cuesta demasiado. Sin importar la estación del año o el continente al que se dirige, viajar puede ser difícil y casi siempre costará más de lo que desearía pagar. Si espera flotar sobre las nubes como en los anuncios de las aerolíneas o conseguir las gangas que suelen aparecer en la publicidad, reconsidere sus expectativas.

Este mandamiento debería guiar su filosofía básica de viaje. Planee con antelación para anticiparse a posibles problemas, sea tan flexible como pueda y esté preparado para actuar. Entienda que los contratiempos pueden suceder y de hecho ocurren, incluso a los viajeros más experimentados.

2. Reserve con inteligencia.

Hay mucha información en circulación, úsela para mejorar sus viajes.

Viajar no es sólo cuestión de encontrar el precio más bajo. Elija el momento correcto para volar y evite vuelos con problemas revisando su frecuencia de retrasos en sitios de Internet como FlightStats.com (en inglés).

Visite sitios como Farecast.com y FareCompare.com (en inglés) para revisar el historial de precios de boletos de avión en la ruta en la que está viajando. Sabrá si está obteniendo un buen precio o si podría conseguir uno mejor.

Planee itinerarios tomando en cuenta que pueden haber retrasos.

Si no lo hace, seguramente se quedará atascado. Esto significa llegar un día (o hasta dos) antes de tiempo para embarcarse en un crucero, o quedarse sin ir a un evento especial. Viajar por avión actualmente no es lo suficientemente fiable como para volar con el tiempo justo.

Siempre compre un billete en vuelos donde pueda reservar un asiento, y asegure el asiento temprano imprimiendo una tarjeta de embarque desde Internet, es la manera más segura de prevenir quedarse sin plaza o llegar a su destino sin equipaje.

3. Planee pensando que habrá problemas. Tenga siempre un plan de contingencia: ¿Dónde se hospedará si pierde su conexión o se queda varado debido al mal clima? Tenga a la mano una lista de números de hoteles. Asegúrese de registrarse para obtener alertas sobre su vuelo a través de su aerolínea. A veces obtendrá información sobre retrasos, cambios de puerta de embarque o cancelaciones incluso antes que el agente de la puerta de salida.

Si su vuelo está atrasado, ¿cuándo es momento de pasar a la acción? Pregunte a los pilotos cuánto "tiempo de servicio" les queda ese día. Si es mucho, tiene más posibilidades de llegar a su destino. Si es poco, empiece a tratar de reservar una habitación de hotel o un billete en otro vuelo.

4. Aprenda algo. Diviértase cuando viaje, incluso si está en un aburrido viaje de negocios. Explore una nueva ciudad, pruebe la cocina regional o vaya al cine, incluso si no sabe el idioma local.

Muchos viajeros de negocios se acostumbran a pasar de la habitación de un hotel a otra sin atreverse a vivir una aventura.

Quédese un día extra para ver un museo o aprender algo de la cultura local. Causará una buena impresión en sus clientes si llega a su destino un día antes y disfruta de su ciudad. También reducirá su propio estrés. Los viajes de negocios regalan la oportunidad de ver el mundo, pero muy a menudo, no es aprovechada.

5. Disfrute de los servicios que más le convengan. Aprenda a sacarle provecho a las oportunidades pagando por el acceso a clubes de aeropuertos comprando pases diarios cuando más necesite sus servicios.

Aerolíneas como United Airlines del grupo UAL Corp., ofrecen la posibilidad de comprar asientos con más espacio para estirar las piernas o pases para atravesar el control de seguridad más rápidamente, dos servicios que podrían mejorar
considerablemente su viaje.

Considere la posibilidad de pagar para obtener los beneficios de los que disfrutan los viajeros VIP, como valet parking o traslado en limusina desde y hacia el aeropuerto. Incluso un jet privado puede ser más "asequible" de lo que cree.

6. Sea leal. No existe mayor beneficio para viajar hoy en día que tener estatus de viajero de élite con su oferta de mayor comodidad y recompensas, así que elija una compañía con un programa al que pueda sacarle el mayor partido a las millas que colecte. Lo mismo se aplica a los programas de lealtad de los hoteles, los programas de alquiler de autos e incluso las tarjetas de crédito.

7. Nunca facture algo sin lo que no puede vivir. A veces hay que facturar equipaje, pero si va a viajar con algo sin lo que no puede vivir, no se lo confíe a una aerolínea o a la autoridad de seguridad en el transporte. Eso significa medicamentos, joyas, productos electrónicos, documentos de valor y el traje que necesita para su reunión de las 7 a.m. En promedio, una persona de cada cinco llega al aeropuerto sin su maleta. ¿Está seguro que el damnificado no será usted?

Asegúrese de incluir una identificación dentro de sus maletas. Ya que las etiquetas por fuera pueden desprenderse, el personal de la aerolínea abrirá el equipaje para ver si encuentra algo que lo conecte a un pasajero. A menos que borde su nombre a su ropa, ayude a los detectives de las aerolíneas a encontrarlo.

8. Pida que le suban de categoría. Aunque no recorra millones de millas al año ni tenga estatus de viajero de élite, puede pedir que le suban de categoría. Las aerolíneas, hoteles y compañías de alquiler de autos operan de manera distinta, pero siempre hay oportunidades para un cliente inteligente.

En los hoteles, puede conseguir que lo coloquen en una suite si lo pide con amabilidad. Los especialistas dicen que tiene más oportunidades de conseguirlo si llega tarde por la noche o si se quedará por poco tiempo y el recepcionista sabe que es muy improbable que la suite se reserve ese día. Si es listo, también puede conseguir un mejor auto de alquiler sin pagar demasiado.

9. Pregunte amablemente. Aunque el agente de la puerta de embarque, la azafata o el empleado de facturación sean antipáticos, no se ponga a su nivel y mantenga la calma.

Los trabajadores de las aerolíneas tienen trabajos duros. Eso no quiere decir que tengan una excusa para ser groseros, y algunos siempre lo son. Pero, como usted, los auxiliares de vuelo podrían estar llegando a casa mucho después de lo que habían planeado.

Los agentes de las puertas de embarque no cancelaron el vuelo que enfureció a 100 pasajeros.

El cliente enfadado que cree que con gritar va a conseguir llegar antes a su destino sólo está consiguiendo hacer que la fila avance más lentamente para los clientes detrás suyo. Creo que tanto en los viajes como en la vida, uno obtiene más siendo agradable que siendo agresivo.
 
10. Sea amable con el resto de los viajeros. En un viaje, el ocupante del asiento de la ventana me pidió permiso para salir a buscar una manta. "¿Usted quiere una?", me preguntó. Qué amable. Todos podemos mejorar nuestros viajes reconociendo que estamos en esto todos juntos.

En su próximo vuelo, antes de reclinar su asiento e invadir el espacio de la persona detrás suyo pregúntele si no le molesta.

Hará el viaje uno más placentero para ambos.

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