El 2009 cerró con 212 millones de desocupados en todo el mundo, Según la OIT

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló este martes un oscuro panorama laboral en su informe anual sobre las 'Tendencias Mundiales del Empleo', publicado en Ginebra, Suiza.

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enero 26 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-26

Según este organismo adscrito a la ONU, el número de desempleados en el mundo alcanzó el año pasado, y como efecto directo de la crisis internacional, el récord de 212 millones de personas, es decir, que la tasa de desocupación del planeta quedó situada en 6,6 por ciento.

De acuerdo con el informe de la OIT, la cantidad de personas sin trabajo se incrementó en 34 millones con respecto a 2007. Las diferencias regionales en las tasas de desocupación dan cuenta de que en los países desarrollados los efectos nocivos de la crisis se sintieron con más fuerza que en las economías emergentes.

El informe revela, por ejemplo, que mientras en el este de Asia la tasa de desocupación terminó el año pasado en 4,4 por ciento, en la Eurozona y Estados Unidos el índice cerró rondando el 10 por ciento. "Aunque representan menos del 16 por ciento de la mano de obra mundial, estas regiones contribuyeron en más de un 40 por ciento al alza del desempleo mundial desde 2007", explica el estudio de la OIT.

Lo más preocupante del informe es que las proyecciones para este año no son nada alentadoras, y confirman que el desempleo seguirá siendo la piedra en el zapato para la recuperación del planeta.

La OIT calcula que en 2010 la tasa mundial de desocupación estará cercana al 7 por ciento, lo que significa que al cierre de este año habrá aproximadamente 228 millones de personas sin empleo.

Theodore Sparreboom, uno de los autores del informe de la OIT, declaró a la agencia EFE que "la reducción del desempleo irá vinculado al crecimiento de la economía, lo que aún llevará tiempo".

El director general de la OIT, Juan Somavia, insistió en la necesidad de crear nuevos puestos de trabajo para consolidar la recuperación de todas las economías. "Debemos aplicar la misma decisión política para crear empleos o que la que se tuvo en su momento para salvar a los bancos, esto se puede lograr mediante una fuerte convergencia de políticas públicas e inversión privada", afirmó.

Golpe a la juventud

Sin duda, uno de los grupos demográficos más afectados por la sangría laboral es el de los jóvenes.

De acuerdo con las cifras entregadas por la OIT, alrededor de 10,2 millones de jóvenes pasaron a engrosar las filas de los parados entre 2007 y 2009, la más fuerte alza registrada desde "al menos" 1991. El índice global de desempleo para este grupo poblacional se situó en 13,4 por ciento durante el año pasado.

En suma, mientras que en 2007 el número de jóvenes que estaban sin trabajo en el mundo alcanzaba los 72,5 millones, para este año la OIT cifró esa cantidad en 83 millones.

Para Sparreboom, este aumento del desempleo juvenil durante la crisis "no es desproporcionado", pues el problema viene de antes y tiene un "carácter estructural".

El principal obstáculo para generar empleos en este sector de la población tiene que ver con la incapacidad del mercado de recibir nuevos trabajadores.

"Con 45 millones de jóvenes entrando al mercado laboral global cada año, las medidas para la recuperación deben apuntar a la creación de empleo para los más jóvenes", declaró Somavia a los medios de comunicación reunidos en Ginebra.

El informe también da cuenta sobre la degradación de la calidad laboral en el mundo. La OIT estima que 633 millones de empleados y sus familias vivían con menos de 1,25 dólares diarios en 2008, y agrega que la proporción de trabajadores con empleos precarios supera la mitad de la mano de obra mundial, es decir más de 1.500 millones de personas.

En el tema de la productividad laboral, el informe indica que por trabajador ésta descendió el 2,5 por ciento en 2009, frente al aumento del 1,8 por ciento registrado en 2008.

La sangría en el mercado laboral, según explica el director del organismo, fue frenada en parte por los estímulos y las ayudas que los gobiernos ofrecieron a lo largo de la crisis.

Razón por la cual el mismo Somavia, invitó a que el tema de la reactivación laboral sea el primero en la agenda del Foro Económico Mundial que comenzó hoy en la ciudad suiza de Davos.

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