40 años detrás del esquivo desarrollo

Analistas dicen que se logran objetivos aislados, pero no el desarrollo integral.

Archivo Portafolio.co

Acueducto

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mayo 03 de 2011 - 01:22 a.m.
2011-05-03

 

Cada cuatro años, como lo hizo –hasta el viernes pasado– el equipo del presidente Santos, el gobierno de turno lucha por defender en el Congreso el Plan de Desarrollo.

Algo que comenzó con regularidad desde el gobierno de Misael Pastrana, en 1970, y que es una de las obligaciones que impone la Constitución de 1991 a los gobernantes.

Al comenzar los años 70, se morían 82 de cada 1.000 niños menores de 5 años, y ahora son 20. La expectativa de vida era de menos de 60 años y ahora es de más de 80. De cada cien mayores, 19 eran analfabetas y hoy ese fenómeno está cerca de desaparecer.

¿Qué tanto han tenido que ver los planes de desarrollo en esos avances?

Los objetivos suelen ser ambiciosos, y es justamente el primer plan de desarrollo, ‘Las cuatro estrategias’, del gobierno de Misael Pastrana, entre 1970 y 1974, el que se muestra con más frecuencia como ejemplo de una ruta bien formulada.

El arquitecto de ‘Las cuatro estrategias’ fue el profesor Lauchlin Currie, economista nacido en Canadá que había llegado al país en una misión del Banco Mundial y terminó quedándose. Currie había defendido, como asesor del gobierno de Franklin Delano Roosevelt, el  New Deal , la estrategia para sacar a Estados Unidos de la Gran Depresión.

A comienzos de los 60, había planteado la llamada ‘Operación Colombia’, un plan para 10 años que no fue llevado a la práctica, pero que inspiró ‘Las cuatro estrategias’. El plan del gobierno Pastrana hacía énfasis en la construcción de vivienda, las exportaciones, la productividad agrícola y la redistribución de ingresos.

En esa ocasión los logros se hicieron evidentes, teniendo en cuenta la difícil situación por la que atravesaba el país. Violencia rural y descontrol de la natalidad, que motivaron el sobrepoblamiento de las ciudades; desempleo urbano del 15 por ciento; alta demanda de vivienda frente al escaso acceso a créditos. La respuesta del gobierno de entonces, a través de su plan de desarrollo fue, para el economista Édgar Bejarano, profesor de la Universidad Nacional, “prueba de que la clave está en producir sectores de arrastre que empujen la economía”.

Jorge Iván González, investigador del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional, califica el ideado por Currie como “uno de los mejores planes de desarrollo en las últimas cuatro décadas. También le abono mérito al ‘Plan de Integración Nacional’ de Turbay”.

Cada periodo de mandato queda marcado por un lineamiento consignado en el plan. César Gaviria, con su ‘Revolución pacífica’, le apostó a la apertura económica, lo que, según Cecilia López, directora del Centro Internacional de Pensamiento Social y Económico (Cisoe), “fue un plan reformador y modernizante, pero sus reformas sociales no hicieron parte de una política social”. 

Bejarano anota que el plan de Gaviria fue dejarle más libertad al mercado y quitarle peso al Estado, fenómeno que estaba ocurriendo en el mundo. “La apertura y la liberalización de la economía se hizo, pero, qué tanto contribuyó al cambio. Para que el desarrollo funcione, no puede darse de manera natural, sino dirigido por el Estado. Es la fórmula de las naciones exitosas. En nuestros países, el manejo económico se limitó a garantizar las grandes variables, inflación baja, tasa de cambio en equilibrio...”. En el mismo sentido, agrega López, “la Constitución del 91 creó el Estado Social de Derecho. En adelante, se inventaron un modelo que es todo lo contrario, fortalecer a los ricos a costa de una concentración de ingresos que es desastrosa”.

En el primer periodo de gobierno de Uribe, con la meta de ‘Hacia un Estado comunitario’, el plan se encaminó hacia la seguridad democrática y la atracción de la inversión. Para el profesor Bejarano, “si el Estado comunitario es donde se construye el colectivo, estamos muy lejos de haber logrado eso. La seguridad en sí es una condición necesaria para una economía, pero no es suficiente. Si continúas con políticos corruptos, poco sirve arreglar el orden público. En cuanto a mover la inversión, estuvo muy lejos de eso también, porque no se hizo estratégicamente. Simplemente nos llegó la inversión del petróleo”.   

La mayor reducción de la pobreza  se dio durante el gobierno de Belisario Betancur. Solo cuatro planes le han apuntado a lo social. 

Locomotoras deben ir conectadas 

Para el profesor Édgar Bejarano, de la Universidad Nacional, es de destacar la estrategia de las locomotoras en el plan 'Prosperidad para todos', del gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Sin embargo, advierte que “cuando se ponen locomotoras, la idea no es que cada una ande por su lado, sino conectarlas”.

Otro punto que destaca es la apuesta por hacer un desarrollo con la agricultura como uno de sus ejes. “Lo que más hace mover recursos es la industria”. Bejarano recomienda entrelazar los sectores desde el comienzo.

“Hay que definir para qué se quiere educar, por ejemplo. El problema no solo es ampliar coberturas, sino lograr que la gente entre en el engranaje del desarrollo”.

 

 

Los avances de infraestructura son parte central en los distintos planes, y algunos observadores resaltan el avance en ese campo del gobierno de Julio César Turbay. 

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