Por el 4x1.000 dejarán de ingresar $530.000 millones

El año entrante, por la reducción del gravamen a los movimientos financieros, debido a la reforma tributaria del 2006, le dejarán de ingresar al fisco unos 530.000 millones de pesos.

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noviembre 19 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-19

Esto, por la posibilidad de deducir del impuesto de renta el 25 por ciento que se haya pagado por el cuatro por mil. Mientras que este año se esperan ingresos por este gravamen de 2,8 billones de pesos, en el 2008 los ingresos serán de 2,27 billones de pesos. Las cifras se muestran en un estudio elaborado por la Oficina de Estudios Económicos de la Dian, en el que se plantean tres escenarios diferentes sobre el impuesto, justo en momentos en que se vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la inconveniencia del mismo. “Los legisladores finalmente escogieron la posibilidad de la deducción de la cuarta parte del impuesto pagado por los contribuyentes en renta, indistintamente de la causalidad frente al origen de la misma. De ahí concluimos que la tarifa efectiva del gravamen bajaría del 0,4 por ciento al 0,36 por ciento en el año gravable 2007 y en el 0,37 por ciento en el año gravable 2008”, señalan los autores del estudio, Héctor Julio Valero Varela y Pastor Sierra. Para el 2009, el impacto sumaría 628.000 millones de pesos, según el análisis. Para el 2010 el faltante llegaría a los 672.000 millones de pesos y para el 2011, a 719.000 millones. Aunque no es lo que quieren los diferentes sectores, este parece ser el mejor escenario, pues de cualquier forma le garantiza recursos al Gobierno, y además le alivia la carga que representa para los usuarios del sistema financiero, quienes son contribuyentes del impuesto de renta. El gravamen no lo pagan quienes hacen transacciones mensuales por menos de 7,3 millones de pesos en cuentas de ahorro. Otro de los escenarios que los analistas plantean en su estudio, y que han pedido empresarios, banqueros e incluso congresistas, es la eliminación gradual del impuesto. Según el análisis que hacen los estudiosos, si en el 2008 la tarifa del impuesto se redujera en un punto, es decir si bajara al tres por mil, el impacto sobre las finanzas públicas sería de 758.000 millones de pesos. El hueco fiscal aumentaría a 1,62 billones de pesos en el 2009 cuando la tarifa bajaría al 2 por mil. Y finalmente, en el 2010 cuando desapareciera el impuesto, con él se irían 2,4 billones de pesos. Pero como en el análisis no se plantean alternativas sobre el reemplazo del impuesto, para el 2014 el faltante para el Gobierno sumaría el orden de los 3,41 billones de pesos. “En esta situación se haría necesaria una reforma tributaria que lograra mantener por lo menos la misma presión fiscal, modificando la estructura de alguno de los impuestos tradicionales (renta o IVA) o la implantación de uno nuevo que lograra cerrar la brecha causada por la tentativa eliminación del GMF”, señalan. Un tercer panorama que plantean los analistas es la permanencia del impuesto, que para las cuentas del Gobierno es el mejor. De otra parte, en lo que toca al recaudo del impuesto en el 2006, éste sumó 2,68 billones de pesos, que significó 0,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). El último dato de la Dian señala que el recaudo a octubre fue de 2,46 billones de pesos y la meta era de 2,43 billones. 2,4 billones de pesos fue el recaudo del cuatro por mil hasta octubre pasado.

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