El 80 % de colombianos se beneficia del 70 % de las regalías

A pesar de que la Contraloría destaca que hay mejor distribución de los recursos y más equidad, critica la baja ejecución de proyectos a pesar de contar con el dinero, la deficiencia en la calidad de las obras y los “elefantes blancos”. Mala ejecución de los recursos para ciencia y tecnología, otra de las falencias.

Edgardo Maya Villazón, nuevo  Contralor General de la República.

Archivo particular

Edgardo Maya Villazón, nuevo Contralor General de la República.

Finanzas
POR:
noviembre 13 de 2015 - 04:27 p.m.
2015-11-13

La Contraloría General de la Nación realizó un análisis sobre los tres años de implementación del Sistema de Regalías. Asegura que es evidente que, con este nuevo sistema, se logró una distribución territorial más equitativa de los recursos, con preferencia hacia aquellos más pobres.

Según la entidad, en 2010 el 80 % de la población recibía apenas el 20 % de las regalías. La situación con la reforma cambió de manera sustancial y en el bienio 2013-2014 ese  80 % de la población se benefició del 70 % de dichos recursos.

En cuanto a municipios receptores, éstos pasaron de 655 en 2010 y 2011, a 1.078 entre 2013 y 2014.

“La reforma también produjo avances en equidad social, dado que la distribución de los recursos se dirige prioritariamente a los departamentos que acreditan los mayores niveles de pobreza; así, la relación por departamento entre la distribución de las regalías per cápita y el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas, muestra que el nuevo sistema de distribución en efecto tiende a asignar mayores recursos en los territorios que tienen más necesidades”, aseguró la Contraloría.

Una de las pruebas que destaca la entidad es que el coeficiente de Gini del país – índice que mide la desigualdad - después de la reforma, pasa de 0,7 en 2010 a 0,47 en 2014.

Por otra parte, asegura que también se hizo un aporte importante a la transparencia, al crear el Sistema de Monitoreo, Seguimiento, Control y Evaluación de las Regalías administrado por el DNP, que permite conocer el uso de los recursos y el estado en tiempo real de los proyectos de inversión; de otra parte, el Sistema de Giros a Cuentas Maestras implementado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, permite conocer la asignación y giro de los recursos a las regiones; herramientas éstas que facilitan el seguimiento a la gestión y el ejercicio de control fiscal y social sobre los recursos.

LAS CRÍTICAS

Sin embargo, la entidad no ignora que no son pocas las fallas que presenta el sistema. Una de ellas, la baja ejecución, acompañada de altos saldos en cuentas bancarias.

La Contraloría asegura que los problemas de eficiencia se concentran todavía en las debilidades que tienen los territorios para estructurar proyectos y en la baja capacidad de gestión de los alcaldes y gobernadores para ejecutarlos en los tiempos planeados. La entidad evidenció que entre 2012 y 2014 el Sistema no ejecutó $8,4 billones, entre funcionamiento e inversión.

Consecuencia de lo anterior es que permanecen durante mucho tiempo saldos significativos en los bancos, lo que no es admisible si se tiene en cuenta la urgencia de las necesidades, la mayoría inaplazables, de las poblaciones. 

A diciembre de 2014, los saldos en los bancos, de recursos de regalías, ascendían a más de $7 billones. Esto ocurre en parte, porque los plazos para iniciar los procesos de ejecución una vez se han aprobado los proyectos son muy laxos.

Siguiendo los lineamientos de la Comisión Rectora, los proyectos de inversión tienen como máximo 12 meses para iniciar sus procesos de contratación o de lo contrario tienen que desaprobarse, para ser usados en otros proyectos de inversión. Desde 2012 a la fecha hay 1.735 proyectos desaprobados o en riesgo de desaprobación,  de un total de casi 9.500 proyectos, es decir, $3,5 billones sin ejecutar.

Por ejemplo, en una actuación especial de la Contraloría en Meta a la inversión de regalías en el sector Vivienda, encontró que a la fecha, del total de proyectos aprobados, el 4 % están suspendidos, el 17 % sin contratar, el 25 % ya fueron desaprobados y del 55 % restante en ejecución solo 2 proyectos presentan un avance de obra no mayor al 50 %, el resto tiene niveles de ejecución física inferior al 20 %.

Hay que ser estrictos y castigar a las entidades que sean lentas en ejecutar los recursos de regalías.  Al mismo  tiempo se requiere un mayor esfuerzo en la formación de capacidades técnicas para la formulación de proyectos de inversión en las regiones.  En este sentido, los recursos asignados al fortalecimiento de las secretarías técnicas, no parecieran estar dando los resultados esperados.

Otra de las observaciones se centra en las debilidades que persisten en la pertinencia de los proyectos y en la calidad de las obras que se están ejecutando.

Con el nuevo modelo los criterios de distribución de las regalías benefician más a los departamentos que a los municipios. Actualmente los departamentos manejan más del 70 % de los recursos del sistema. Esta decisión del legislador podría interpretarse como una oportunidad para que los departamentos ejercieran un mayor liderazgo en el desarrollo de su territorio y en el desarrollo regional.

No obstante, esa oportunidad se está perdiendo. Por ejemplo, a diciembre de 2014 en el Fondo de Desarrollo Regional, sólo 9 de 334 proyectos cumplen la condición de ser interdepartamentales y 106 proyectos  impactan a solo un municipio.

Respecto a la calidad de las obras, la Contraloría en su ejercicio de auditoria regular que cubrió recursos por $6 billones durante el primer semestre de 2015, encontró hallazgos por más de $112 mil millones en los sectores de Agua potable y Saneamiento Básico, educación, vivienda y cultura, recreación y deporte. Por ejemplo, en La Jagua de Ibirico los hallazgos  por viviendas de mala calidad sumaron $7 mil millones: agrietamientos, paredes que se desmoronan, debilidades en diseño de construcción.  De igual manera, en el suministro de Alimentación Escolar, la Contraloría encontró irregularidades por $8 mil millones derivados de sobrecostos, también en el municipio de La Jagua de Ibirico y en el departamento del Vichada.

De otro lado, también se observan fugas en el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación:

Con el sistema de regalías vigente, el 10 % de los recursos se destina al Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación, decisión sin duda positiva dado el rezago que presenta el país en la materia. Aunte la entidad destaca que esa buena intención, también apunta que la mayoría de los departamentos del país no cuenta con capacidades científicas propias que les permitan invertir estos recursos de una manera eficiente, eficaz y pertinente.

Esto ha generado que haya una ausencia de ejecutores idóneos en calidad de investigadores e instituciones que cuenten con grupos de investigación reconocidos por Colciencias, que también se presente una dispersión de los recursos en multiplicidad de proyectos, revelando la falta de líneas articuladoras en la inversión, y que se encuentran debilidades en la presentación y formulación de proyectos.

Los recursos de ciencia y tecnología están siendo ejecutados entonces, en un alto porcentaje, por personas naturales y jurídicas que no tienen la calidad de investigadores o por instituciones que carecen de grupos de investigación reconocidos por Colciencias.

En efecto, de un total de 1.496 contratistas, solo 293 son investigadores que pertenecen a grupos avalados por Colciencias, y solo 73 son entidades que tienen grupos de investigación avalados.