El 80 % de las ventas de Indumil no son productos militares

Su gerente asegura que las concesiones 4G los harán crecer al 10 % anual, pues son los únicos proveedores de explosivos autorizados en el país. En el 2015 esperan facturar $ 485.000 millones.

La industria metalmecánica es uno de los frentes de la empresa.

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La industria metalmecánica es uno de los frentes de la empresa.

Finanzas
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agosto 28 de 2015 - 03:17 a.m.
2015-08-28

No solo las constructoras tienen fincadas sus esperanzas en que arranque la construcción de vías mediante concesiones de cuarta generación o 4G. También la empresa estatal Industria Militar Colombiana (Indumil) calcula que el inicio de estas obras ‘dispararán’ sus ventas, ya que sería la única proveedora de los explosivos que se usan en las excavaciones para puentes y túneles.

El coronel Juan Manuel Padilla, gerente de esta firma, habla del proceso de reconversión que han vivido para que hoy día el 80 % de su facturación corresponda a elementos para empresas civiles, no a armas.

¿Desde cuándo se viene dando ese viraje?

Es un proceso que ya lleva varios años. Indumil quiso dejar de ser solo una productora de armas y explosivos para volcarse sobre la industria, la minería y sectores productivos del país. Sin embargo, en los últimos seis años, cuando la minería ha tenido unas ventajas competitivas, creció de manera importante su facturación en el sector.

¿Cuáles son sus mayores clientes civiles?

En especial, las carboneras a cielo abierto, como Drummond, Cerrejón, Caipa, son clientes pero también socios, porque nosotros tenemos plantas dentro de sus minas y no solo les vendemos un explosivo, sino que hacemos parte de todo el proceso.

¿Cuántas de estas plantas satélites tienen?

Tenemos cuatro plantas de producción de explosivos dentro de las minas en Cerrejón, Drummond, La Jagua y Cerro Matoso, que es de níquel.

¿Por qué producir explosivos ‘in situ’?

Porque en las minas a cielo abierto, e incluso en las de socavón, es imposible extraer el mineral sin primero hacer una voladura que prepare el terreno para extraer el material con máquinas.

Pero eso implica que haya una gran demanda.

En minas de socavón, que son más pequeñas, tenemos clientes a los que les vendemos explosivos, ya no a granel inyectado en el sitio de la voladura, sino que son los tacos tradicionales. Esto ocurre por ejemplo en las minas de Antioquia, Santander y Boyacá. Es más, modernizamos nuestros productos para que sean mucho menos sensibles a los gases tóxicos de las minas, o que sean menos productores de gases que a la final lleven a accidentes.

¿Todo se queda en el país o exportan?

En explosivos, solo sale al exterior menos del 5% y en todo el portafolio de Indumil el año pasado se exportaron unos 3 millones de dólares, incluyendo armas de uso militar, municiones y armas para las empresas de seguridad. Los explosivos son nuestras exportaciones más pequeñas, pese a que representan el 68% de nuestra facturación.

¿A cuánto ascienden sus ventas?

El año pasado fueron 444.000 millones de pesos y unos 303.000 millones fueron de explosivos. El resto son armas, municiones, armas para el sector de seguridad privada y productos metalmecánicos.

¿Por qué productos metalmecánicos?

Nosotros producimos partes para chasises y el king-pin para las tractomulas. Tenemos una empresa en Pereira donde producimos todo el sistema de herrajes para las sillas de los buses, ruedas para trenes y ruedas de varaderos para sacar los buques a diques secos en astilleros.

¿Qué sentido tiene eso, si el Estado ha salido de empresas que no son esenciales para su misión?

Tratamos de no competir con los particulares, sino de sustituir importaciones. Lo hacemos además porque tenemos una capacidad metalmecánica muy grande y así como se produce una granada se puede hacer una rueda de tren, debido a que las necesidades de defensas son variables.

¿Los afecta el frenazo de las empresas mineras?

No hemos dejado de vender porque las empresas, en especial las de carbón, han tratado de sustituir el menor precio aumentando producción, de manera que también consumen más nuestros productos.

¿Qué oportunidades ven a futuro?

Hay perspectivas muy interesantes en las vías 4G. Cuando usted va a construir una carretera necesita una cantidad increíble de insumos.

¿Cuánto crecerán cuando empiecen estas?

En venta de explosivos creemos que vamos a crecer cerca de 18 %. En este momento hay planteados 7.000 kilómetros de carreteras en los proyectos de 4G para los próximos ocho años. Y hay 138 kilómetros de túneles diseñados. Para hacerlos, se necesita ir abriendo el socavón con explosiones controladas. En este momento estamos participando en el Túnel de Oriente (Antioquia) y hemos hecho otros proyectos de túneles, también para las hidroeléctricas del país.

¿Eso qué tanto les va a mejorar la facturación?

Espero que nos permita crecer al menos al 10% en los próximos años.

¿Qué crecimiento tendrán en el 2015?

En el 2014 crecimos un 6 % y la perspectiva del 2015 era crecer a doble dígito, pero las condiciones del mercado, como la coyuntura con el dólar, con seguridad no nos van a permitir este año llegar al 10 %. Esperamos vender alrededor de 485.000 millones de pesos, según la proyección que hicimos el año pasado, en la cual nos sostenemos, aunque la utilidad será menor. El año pasado para vender cien pesos nos gastábamos de 69 a 70 y ahora nos vamos gastando por encima de los 80 pesos.

@nesperiodista