El aborto: la jurisprudencia pendular

Pasados casi diez años, y con el mismo texto constitucional de referencia -por lo menos no en los fundamentos que sirven para realizar el examen de constitucionalidad de normas como la que penaliza el aborto- y sin haberse modificado en lo esencial la norma que lo prevé como delito en el código penal, ni haber habido variaciones de fondo sin tampoco en el marco jurídico que regula el ejercicio de las competencias de la Corte Constitucional, se expide una sentencia que reivindica una posición jurídica que fue derrotada por las mayorías en el seno de la Corporación tiempo atrás.

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mayo 18 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-18

En efecto, normas que disponían en forma expresa la penalización del aborto aún en circunstancias excepcionales fueron declaradas exequibles en sentencias anteriores. Hoy sin embargo, bajo un mismo parámetro de análisis que el de entonces, esos mismos supuestos son interpretados por la jurisprudencia como mínimos infranqueables para el legislador, esto es, como hipótesis en las que por ningún motivo el Congreso puede disponer la penalización del aborto. ¡Tamaño vuelco! Sólo por mencionar un ejemplo que da cuenta de esta dinámica jurisprudencial cuya explicación esperamos ansiosos en el texto de la sentencia, resulta realmente interesante tomar en cuenta que en el pasado la propia Corte tuvo oportunidad de juzgar el artículo 345 del Código Penal de 1980 -como se le conoce-, que penalizaba la conducta de la mujer embarazada que “como resultado de acceso carnal violento, abusivo o de inseminación artificial no consentida causare su aborto o permitiere que otro se lo cause” a quien se le penaba con “arresto de cuatro meses a un año”. Consideró la Corte en esa oportunidad que a pesar de ser “excesivamente benigno” la disposición no podía ser censurada desde el punto de vista constitucional (Sentencia C-013 de 1997); parece increíble que pasada menos de una década de esta decisión y por cuenta del examen de una norma sustancialmente idéntica -artículo 124 del Código Penal-, dicho supuesto se amplíe pero a fin de indicar que es uno de los tres en los que no es posible que el legislador establezca el aborto como delito. De “excesivamente benigno a desproporcionado e irrazonable” en menos de 10 años. Evolución para algunos, involución para otros. Lo más curioso de todo esto es que los Magistrados que actualmente integran la Corporación suelen ser vistos ante la opinión como jueces mucho más conservadores que sus predecesores. De cualquier manera, esta circunstancia pone en evidencia que la interpretación de la Constitución tiene un componente político que, parece ser, toma cada vez más relevancia sobre el componente jurídico en el examen de constitucionalidad de las normas, pues aparentemente existen tantas maneras de entender el texto superior, como mayorías circunstanciales de Magistrados que indiquen cuál es su alcance. Bien decía uno de los Magistrados que el mayor riesgo en el cargo que ocupan, es que al final de su período, sin querer queriendo, pueden empezar a contradecirse. " El mayor riesgo en el cargo de magistrados , es que al final de su período, sin querer queriendo, pueden comenzar a contradecirse.

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