Para abrir comercio mundial del sector agrícola y de productos industriales se reunirá la OMC, este lunes

El éxito del encuentro depende del acuerdo a que lleguen los ministros delegados, de cada país miembro de la Organización, en relación con la reducción de impuestos y subsidios al agro.

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julio 18 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-18

El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, instó a lograr un acuerdo sobre los impuestos al banano, entre Europa y América Latina, antes del lunes. Esta, a partir de la propuesta aceptada por la Unión Europea (UE), y formulada por el director de la OMC, Pascal Lamy.

La Unión Europea ha propuesto una reducción progresiva de 60 euros de ese arancel (176 euros por tonelada), hasta situarse en 116 euros en 2015.

Para Ecuador, la oferta europea no establece un equilibrio entre la negociación de banano y de productos tropicales.

Una fuente de este país sostuvo que Latinoamérica ya ha realizado una gran concesión al aceptar que no se aplique al banano la misma fórmula de recorte arancelario que se acuerde para los productos agrícolas, en caso de un eventual acuerdo en la Ronda de Doha.

La fuente dijo que Latinoamérica defiende una rebaja inmediata de 35 euros en el arancel que aplica la UE al banano proveniente de esa región, frente a los 26 euros propuestos por los negociadores comunitarios.

Dijo que mientras no se alcance un acuerdo mediante ese procedimiento, la rebaja de aranceles a las importaciones de banano a la Unión, seguirá siendo parte del capítulo de productos tropicales en las negociaciones de la Ronda de Doha.

La posición ecuatoriana es compartida por el resto de naciones latinoamericanas involucradas en las tratativas del banano, por ser exportadores de ese fruto, con la excepción de Colombia, que está conforme con la propuesta de la UE, aseguró la fuente.

A su vez, en relación con la disminución de subsidios, los países desarrollados han pedido a los países del Sur miembros de la Organización Mundial del Comercio, una mayor apertura de sus fronteras a los bienes manufacturados.

En caso de que el encuentro sea exitoso, los países tendrán hasta fin de año para intercambiar sus "listas de compromiso" que detallan las concesiones ofrecidas, producto por producto. Pero si no se llega a un acuerdo, corren el riesgo de enterrar definitivamente casi siete años de intensas discusiones entre los 152 países miembros.

"Pascal Lamy sabe que probablemente ésta sea la última oportunidad de llegar a un acuerdo", comentó David Hartridge, ex director adjunto de la OMC.

"Todos los detalles del acuerdo son conocidos. Ya no se trata de una discusión técnica. La cuestión es saber si los gobiernos están dispuestos a actuar ahora en el plano político", añadió.

En julio de 2007, los mediadores de la OMC presentaron sus proyectos de acuerdo sobre dos capítulos claves de la Ronda: la agricultura y los productos industriales. Estos textos fueron revisados tres veces, y su última versión fue publicada la semana pasada.

Luego vendrá la jornada del jueves, que será consagrada a los servicios  telecomunicaciones y banca, lo cual permitirá a los países concernidos "señalar" los sectores en los cuales estarían dispuestos a una mayor apertura a la competencia extranjera.

Otros capítulos enteros de la negociación como el medio ambiente o las reglas comerciales serían acordados antes de fin de año.

Negociación podría fracasar

Los riesgos de un fracaso parecen importantes, ya que la negociación ha sufrido varios golpes en siete años. Según el calendario adoptado en Doha en 2001, los trabajos deberían haber culminado en 2004.

Estados Unidos, por ejemplo, complicó las negociaciones al adoptar recientemente una ley agrícola que otorga 290.000 millones de dólares a los agricultores, un monto sin precedentes, pese al veto del presidente George W. Bush.

Por su parte, los países del Mercosur calificaron los últimos textos de la OMC de "insuficientes e imprecisos", según los términos del ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.

Conflictos en la Unión Europea

La Unión Europea (UE) destacó, de otro lado, las "importantes brechas que quedan por salvar". En el seno de la propia UE, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, desenterró el hacha de guerra al criticar abiertamente al comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, que negocia en nombre de los 27, y a Pascal Lamy.

El conflicto entre Francia y la UE, que surge a cada momento clave de las discusiones, "es típico del final de una negociación, es casi una buena señal", sostuvo no obstante el economista Patrick Messerlin, profesor de Ciencia Política.

Frente a los países emergentes, considerados como ganadores potenciales de un acuerdo, Sarkozy también abrió fuego. "Brasil no ha hecho ningún esfuerzo sobre la reducción de barreras tarifarias en la industria", acusó, al tiempo que criticó "el cierre del mercado chino".

Un Consejo Europeo que reúne a los 27 ministros de Comercio se reunirá en permanencia bajo presidencia francesa durante la reunión de la OMC en Ginebra - cuya fecha de finalización no ha sido fijada - para supervisar el trabajo de Mandelson.

El póquer de negociadores en Ronda de Doha

Amorim, Schawb, Mendelson y Kath son las cuatro cartas claves en la reunión que arranca el lunes en Ginebra.

Defensores de la apertura de fronteras, de las economías emergentes, de los campesinos porbres y de los subsidios agrícolas ¿que tendrán que ceder si quieren llegar a un acuerdo? ¿Quiénes son estas piezas claves?.

Celso Amorim: el canciller brasileño es el principal articulador de la estrategia de Brasil en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y una figura clave en las negociaciones de la Ronda de Doha.

Experimentado diplomático de 66 años, al que los analistas le atribuyen el mérito de haber mantenido la unidad del G20 y de ejercer de puente con Bruselas y Washington, capitales con las que mantiene un trato directo y constante, a pesar de ser un duro negociador que reclama la más osada desarticulación de subsidios de los países ricos.

Amorim ha apostado todas las fichas a la negociación de la OMC, dejando de lado otros posibles acuerdos bilaterales menos ambiciosos, lo que le ha valido elogios, pero también críticas de industriales y agricultores en su país.

Susan Schwab: nombrada representante de Comercio de Estados Unidos en abril de 2006, es la tercera responsable de la administración estadounidense que actúa como negociadora jefa en la Ronda de Doha, tras Robert Zoellick y Rob Portman.

Menos política que sus predecesores, Schwab, de 53 años, recibió su bautizo de fuego en julio del 2006, en una negociación en Ginebra en la que rechazó comprometerse a bajar los subsidios agrícolas sin una contrapartida para los exportadores estadounidenses. Esto condujo a un callejón sin salida que provocó la suspensión de las negociaciones durante casi seis meses.

Peter Mandelson: nombrado comisario europeo de Comercio en el 2004, el británico es el segundo negociador europeo de la Ronda de Doha tras Pascal Lamy, convertido después en director general de la Organización Mundial del Comercio. Al contrario que su predecesor, Mandelson, de 54 años, es visto ante todo como un político y un maestro en el arte de la comunicación.

Durante las precedentes reuniones de la OMC, en Hong Kong en 2005 y en Ginebra en 2006, Mandelson fue criticado por varios países de la UE, Francia a la cabeza, por haber hecho demasiadas concesiones en el ámbito de la agricultura sin obtener demasiadas compensaciones en productos industriales y servicios.

Kamal Nath: el ministro indio de Comercio e Industria es, a sus 61 años, el líder de los campesinos pobres amenazados por la apertura de fronteras. Nath refuta las exigencias de abrir los mercados realizadas por los países desarrollados. Con su alter ego Celso Amorim, mostró su determinación en Potsdam al negarse a reunirse con Schwab y Mandelson. Su amenaza favorita es recordar a sus compañeros de negociación que tiene un avión esperándole.

Cuarteto de temas

Cuatro temas son claves en la reunión de Ginebra:

  • Subsidios agrícolas: prevé que los países ricos reduzcan sus ayudas a los campesinos.
  • Aranceles agrícolas: los grandes exportadores agrícolas reclaman una rebaja de los aranceles.
  • Productos industriales: los países ricos exigen a los del Sur que abran más su mercado a los productos industriales.
  • Servicios: se busca identificar cuáles son los sectores que están dispuestos a abrir más los países a la competencia extranjera.
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