Adiós al empresario del dedal, la tela y la tijera

Hernando Trujillo murió en Medellín a los 92 años. Desde los 11 aprendió la sastrería y su obsesión estuvo marcada por la técnica, el diseño y la calidad.

Adiós al empresario del dedal, la tela y la tijera

Archivo Portafolio.co

Adiós al empresario del dedal, la tela y la tijera

POR:
noviembre 19 de 2013 - 03:49 a.m.
2013-11-19

A los 11 años, cuando llegó a Medellín desde su Angostura natal, para estudiar en los talleres de los salesianos, a Hernando Trujillo la sastrería le señaló el camino de su trayectoria empresarial.

Trujillo, quien falleció el domingo a los 92 años en la capital de Antioquia, será recordado por levantar una empresa de ropa, que justo este año entró en proceso de liquidación a causa de las dificultades que enfrenta el sector por el contrabando y las importaciones de China.

Hijo de Carlos Antonio Trujillo, administrador de fincas, y de Pastora Cárdenas, una mujer instruida y de buena familia, pasó su infancia en Angostura, donde nació el 6 de agosto de 1921.

Procedente de una familia formada alrededor de los valores del trabajo, la familia, y la religión católica, hasta sus últimos días se sintió orgulloso de la cercanía que tuvo con el beato Mariano de Jesús Eusse, el ‘padre Marianito’, quien lo bautizó.

Cuando tenía 11 años sus padres decidieron enviarlo a Medellín, al Instituto Pedro Justo Berrío, de la Comunidad Salesiana, con énfasis en formación técnica. Allí podía capacitarse en tipografía, carpintería o sastrería.

Optó por la primera, pero no mostró muchas habilidades, en parte, por su corta edad. Así, por recomendación de uno de los padres salesianos, con dedal, hilo, aguja y tela en mano, hizo su entrada formal al mundo de la sastrería. Recibió una formación técnica que caracterizó sus creaciones y la marca que hizo historia en el país.

Cerca de la mayoría de edad, el 25 de noviembre de 1937, recibió su título de bachiller técnico, con el infortunio de que tres días antes había fallecido su padre.

Ante la responsabilidad prematura de ser cabeza de familia, pues era el mayor de cuatro hermanos, empezó a trabajar desde la casa. La mesa del comedor se convirtió en la mesa de corte.

Y en la búsqueda de progreso, hacia el año 41, se vinculó como obrero de Confecciones Colombia (Everfit). Aprovechó para aprender administración y manejo industrial.

Hacia 1947 se casó con María Oliva Palacios, también de Angostura –a donde serán llevadas sus cenizas– y con quien tuvo seis hijos: Luis Fernando, Francisco Javier, María Eugenia, Beatriz Helena, Gloria María y Sara Inés. Oliva murió en 1972, a los 51 años.

Ganada la fama profesional, hacia el 53 se radicó en Pereira, trabajó en Valencia Hermanos (Valher). Luego, en Bogotá, laboró en Hermega y Manhattan.

En 1965 montó su fábrica en la capital, y tuvo su primer almacén en Chapinero. Tras enviudar, se volvió a casar con María Eugenia Palacio. De esa unión nació David Eduardo.

Francisco Trujillo, quien fue su asistente, recuerda que su padre “se deleitaba con los vestidos; era un artista. Le tenía un amor profundo a su trabajo”.

Para su familia, el empresario fallecido deja la lección de un hombre que soñaba y siempre se le medía al reto de hacer cosas grandes, siempre con humildad, en medio de dificultades y sus escasos años de estudio.

El antioqueño enfrentó situaciones personales complejas, como los secuestros de dos de sus hijos y de un nieto.

La exigencia en el nivel de la confección, que también se reflejaba en su porte y su sentido de la estética, lo mantuvo activo en la empresa hasta hace unos 10 años. Por problemas de salud se radicó en Medellín.

Siempre insistió en la calidad de las telas y en el buen diseño. De hecho, el respeto por esa decisión del fundador relegó la opción de importar prendas de otros países, como lo han hecho otras cadenas que competían con Hernando Trujillo.

Tal vez ese respeto por el ADN de la marca fue la semilla que hizo que la empresa entrara en proceso de liquidación, aunque la familia confía en que en el futuro recupere los bríos.

Sus exequias se realizaron ayer en Medellín.

Siga bajando para encontrar más contenido