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La adquisición de ABN ya tiene sus damnificados

Santander sale bien parado de la compra y posterior repartición del banco holandés. Fortis fue el gran perjudicado

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septiembre 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-30

LONDRES¿ El mayor acuerdo en la historia de la banca también podría ser el peor.

Hace casi un año, Royal Bank of Scotland Group PLC, Fortis
NV y Banco Santander SA pagaron US$101.000 millones por ABN Amro Holding NV.

El lunes, Fortis se vio forzado a aceptar un rescate bancario que requiere que venda la mayor parte de su participación en el gigante bancario holandés.

Las acciones de RBS cayeron 13% el lunes en Londres, en medio de los temores de que, al igual que Fortis, podría tener dificultades para digerir su pedazo de ABN.

"El pacto ha sido prácticamente desastroso", dijo Alex Potter, analista del banco de inversión Collins Stewart. "Se hizo en mal momento y se pagó demasiado".

Cuando se cerró la operación, el año pasado, parecía una jugada
arriesgada pero potencialmente transformadora. Los tres bancos
se unieron y consiguieron un acuerdo al que ninguno podría haber
llegado por su cuenta. Derrotaron la oferta rival de Barclays PLC tras una batalla de siete meses en la que participaron bancos de Estados Unidos y Asia y generó una disputa legal que llegó a la corte suprema de Holanda. ABN Amro "hará que nuestros negocios sean más fuertes que nunca", dijeron los presidentes ejecutivos de los tres bancos en una declaración conjunta hace un año, tras alcanzar el acuerdo.

Hoy, mientras enfrentan un deterioro progresivo de los mercados de crédito, su victoria se ha vuelto un lastre pesado y, en el caso de Fortis, catastrófico.

Las adquisiciones bancarias siempre son complicadas, pero en el caso de ABN la tarea era aun más difícil porque los compradores necesitaban separar el banco primero y vender algunos activos para cumplir la ley holandesa de competencia bancaria.

Hoy, gran parte de ABN sigue operando por separado, esperando la aprobación por parte de reguladores holandeses. Eso hace más fácil para Fortis vender sus pedazos. Para RBS, eso significa que podría tardar hasta fines del próximo año para integrar su participación en ABN, dijo una portavoz de RBS.

Los dos bancos que salen mejor parados son Santander y Barclays. El banco liderado por Emilio Botín absorbió las filiales de ABN que eran más fáciles de escindir y que encajaban
mejor con su negocio principal. Compró las operaciones de ABN en Italia y Brasil por 19.900 millones de euros (US$29.080 millones). Las operaciones brasileñas más que doblaron
la presencia de Santander en el país. El banco rápidamente vendió
la mayor parte de su adquisición italiana, Banca Antonveneta, con lo que obtuvo una ganancia de unos 2.400 millones de euros (US$3.500 millones) y planea vender el resto por unos 1.000 millones de euros (US$1.460 millones).

Santander, incluso, se considera un potencial comprador en momentos en que la banca se estremece. Revisó Wachovia Corp.
antes de que Citigroup se hiciera con el atribulado banco estadounidense. El lunes, acordó comprar sucursales y depósitos
de Bradford & Bingley PLC como parte del plan del gobierno del Reino Unido para nacionalizar el prestamista hipotecario, sumándolo a la reciente compra del banco inglés Alliance & Leicester.

Los analistas dicen que Santander podría contemplar la compra de parte de la participación de Fortis en ABN. Un portavoz de Santander rehusó hacer comentarios.

Fortis, un banco y aseguradora belgo-holandesa y el menor de los tres compradores, ha sido la más impactada.

La compra de la banca privada, las operaciones holandesas y el brazo de gestión de activos de ABN por 24.000 millones de euros (US$35.080 millones) debían transformar a Fortis en una de las mayores operaciones europeas de banca privada. El lunes, sin embargo, Fortis dijo que vendería la mayor parte de su participación en ABN a cambio de un rescate gubernamental.

Holanda, Bélgica y Luxemburgo acordaron inyectar 11.200 millones de euros (US$16.370 millones) en el atribulado banco, después de que los potenciales compradores, BNP Paribas SA de Francia y ING Groep NV, de Holanda, se echaran atrás.

RBS, por su parte, estaba en buena forma antes del acuerdo. Sin embargo, RBS acabó con el banco corporativo de ABN, que ha sido muy afectado por la turbulencia en los mercados de crédito. Con dificultades de financiación, RBS se vio obligada a recaudar 12.000 millones de libras esterlinas (US$22.130 millones) en junio vendiendo acciones descontadas a sus accionistas existentes.

Durante el anuncio de sus resultados a principios de agosto, el presidente ejecutivo de RBS, Fred Goodwin, se mostró satisfecho
con la compra y agregó que la integración estaba adelantada.

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