¿Agenda oculta en Ecopetrol?

Comenzó muy mal el debate sobre la privatización de Ecopetrol. Es un debate que podría ser útil porque no se deben adoptar posiciones a priori sobre la participación de capital privado en la más importante empresa estatal, sino que se deben analizar en detalle los argumentos en pro y en contra, puesto que las privatizaciones no son buenas o malas per se, sino que dependen de la forma en que se hagan y de los objetivos que se busquen. Sin embargo, en este caso el debate ha sido mal planteado por el Gobierno, primero porque ha tratado de camuflarlo y segundo porque los argumentos presentados hasta ahora son confusos y contradictorios.

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agosto 01 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-01

Es poco serio, casi ridículo, que el Presidente trate de convencer a los colombianos que su propuesta no es una privatización. Vender el 20 por ciento de las acciones de una empresa pública a inversionistas privados es, en cualquier parte del mundo, una privatización. Puede decirse que no es total sino parcial; puede tratar de justificarse con muchos argumentos; puede adornarse diciendo que se buscarán inversionistas nacionales y del sector solidario, pero sigue siendo una privatización y, por lo tanto, otro incumplimiento de las promesas de campaña del Presidente. En cuanto a los argumentos presentados hasta ahora por el Gobierno, no son convincentes y queda la gran duda de si hay una agenda oculta y otras razones que están motivando la decisión oficial. La primera justificación aducida para la privatización es que Ecopetrol necesita mayor autonomía financiera y depender menos de las finanzas públicas para poder crecer y ser manejada con transparencia. El diagnóstico es cierto, pero la solución no es ni necesaria ni suficiente. No es necesaria, porque bastaría una decisión administrativa y una modificación al Estatuto de Presupuesto para darle a la empresa la autonomía que necesita. Así mismo es sólo materia de una decisión política dotarla de un Código de Buen Gobierno y prácticas gerenciales que la independicen de los vaivenes de la política y de las restricciones de la administración pública. Además, si no se tiene esta voluntad política, no es suficiente que el capital privado tenga el 20 por ciento de la propiedad, porque el Estado seguirá siendo el socio mayoritario e imponiendo sus condiciones. ¿Será entonces que el propósito no anunciado es que en el futuro el sector privado tenga la mayoría accionaria en Ecopetrol? Las mismas objeciones aplican al segundo argumento para la privatización, que es la necesidad de tener recursos de capital privado para el plan de inversiones de Ecopetrol que sólo para el presente año requiere de 1.400 millones de dólares. No es suficiente la privatización del 20 por ciento pues la cifra que se ha mencionado para esta participación es de 1.000 millones de dólares, es decir que sólo cubriría el 70 por ciento de l as necesidades de inversión de un año, de manera que en los próximos años habría que salir a vender más acciones ¿Será esta la intención real? Tampoco es necesario buscar recursos de capital para financiar la costosa y urgente búsqueda de nuevos pozos petroleros, porque es mucho más abundante y barata la oferta de créditos para este tipo de proyectos. La objeción de que estos créditos hacen parte de la deuda pública es sólo contable y puede solucionarse con otra decisión administrativa. Finalmente se ha dicho que se trata de democratizar la propiedad y ofrecerla al sector solidario. Este argumento podría ser válido, y funcionó bien en la exitosa capitalización de ISA, pero no es creíble en el caso del Gobierno de Uribe que en todas las privatizaciones que ha hecho se ha buscado todos los pretextos y artilugios jurídicos para no cumplir el mandato constitucional de democratizar la propiedad, y ha vendido las empresas estatales a los grandes grupos financieros. Además es casi imposible que el sector solidario, incluyendo los fondos de pensiones puedan invertir 1.000 millones de dólares en una sola empresa. ¿Será que la invitación al sector solidario es sólo la excusa para abrir la puerta a los grandes inversionistas para que en el futuro se tomen el control de la empresa? Es importante dar el debate sobre la necesidad y riesgos de la privatización de Ecopetrol, pero debe darse de frente y con los argumentos reales para eliminar la sospecha de que existen agendas ocultas en el proceso. Consultor privado "Es importante dar el debate sobre la necesidad y riesgos de la privatización de Ecopetrol”.

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