Se agotan los ahorros para contener precio de gasolina

El ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, dijo que la menor volatilidad en el precio de los combustibles dependerá únicamente de la estabilidad en la tasa de cambio y en el petróleo.

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abril 02 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-02

Con recursos por 370.000 millones de pesos, cada vez son más estrechas las posibilidades de 'echar mano' del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), para garantizar que los precios de la gasolina y el diesel no fluctúen de manera brusca y en contra de los consumidores.

Así quedó demostrado el miércoles pasado, cuando los precios de referencia de los combustibles subieron alrededor de 200 pesos.

De ahí que el propio ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, sea renuente a vaticinar estabilidad en los precios en los próximos meses.

Entre sus argumentos esgrime que no hay una fórmula que garantice que la gasolina o el Acpm van a estar más baratos, o por lo menos los consumidores no tendrán que pagar más por estos energéticos.

"Los precios se podrían mantener estables en los próximos meses solo si el petróleo y la tasa de cambio mantienen sus niveles actuales", dijo recientemente el funcionario.

Cabe mencionar que en el caso del crudo, en los últimos días el precio se ha mantenido cercano a los 80 dólares por barril. Como los precios internos de la gasolina y del Acpm en mezcla con el biodiésel están por debajo del valor que se pagaría si esos productos fueran importados, durante enero y febrero pasados el Fondo desacumuló 183.000 millones de pesos para cubrir la diferencia.

Entre mayo y diciembre del 2009, el Fepc desacumuló más de 356.000 millones de pesos que permitieron garantizar la estabilidad de los precios de la gasolina y el diésel, es decir, que en 10 meses del Fondo han salido unos 540.000 millones de pesos.

No se descartan alzas

Esa connotación explica por qué no están descartadas nuevas alzas en los precios, pues en todo caso, la consigna del Gobierno es evitar que el Fondo se agote antes de terminar el primer semestre de este año.

Pero los empresarios dedicados a la distribución de combustibles consideran que el Ejecutivo sí puede mantener estables los precios y lo que le hace falta es un proceso de concertación para transformar la forma como se compone el precio de los combustibles en Colombia.

"Si el Gobierno insiste en que se acabaron los subsidios a la gasolina, no tendría sentido mantener un gravamen que hace más caro el consumo como el impuesto global", dice el presidente Ejecutivo de Fendipetróleo, Juan Carlos Yepes Alzate.

El impuesto global a la gasolina y al Acpm se estableció en el artículo 58 de la Ley 223 de 1995 y definió entre sus componentes el impuesto a los dos energéticos, la contribución para la descentralización consagrada en los artículos 45 y 46 de la Ley Sexta de 1992, el impuesto al consumo de la gasolina motor y el subsidio a la gasolina motor, establecido en los artículos 84 y 86 de la Ley 14 de 1983.

"Insistimos en el desmonte de este impuesto, ya que se genera una carga adicional al consumidor que no se justifica", afirma el directivo.

Desde el frente de los consumidores, al cambio en la estructura de los precios se suman los transportadores de carga por carretera agrupados en Colfecar.

El presidente de esta agremiación, Jaime Sorzano Serrano, manifiesta su preocupación por los escenarios que expone el director de Hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía, Julio César Vera Díaz, frente al Acpm.

En la baraja está la posibilidad de mantener los precios actuales o hacer incrementos mensuales entre 100 y 200 pesos por galón, situación que afectaría las operaciones del transporte de carga si se tiene en cuenta que el combustible representa más del 30 por ciento de la canasta de costos de esta actividad.

Confusión frente a la política de subsidios

Para la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) es necesario que el Gobierno separe el subsidio que aplica al biodiésel del que se relaciona con el Acpm, pues genera confusión frente a la política de precios. Incluso, entre los transportadores existe el temor de que el Ejecutivo esté utilizando recursos del Fondo de Estabilización de Precios para subsidiar el biodiésel. Esto haría más crítica la posibilidad de aprovechar los recursos existentes para evitar volatilidades por cuenta de las variaciones en los mercados internacionales y de la tasa de cambio. Con los incrementos en el precio del diésel en diciembre del año pasado, así como los de enero, febrero y abril, ya se acumulan 500 pesos en alzas para este combustible.

RICARDO SANTAMARÍA DAZA
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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