El agua que se ahorre es más vida para todos

La importancia del uso racional del agua se basa en contar a largo plazo con este recurso natural, que no es inagotable. Las buenas prácticas comienzan en casa, con el ejemplo de los padres, a quienes les corresponde crear hábitos adecuados en sus hijos desde muy pequeños para que el ahorro del líquido se convierta en parte de su rutina diaria. Este aprendizaje les queda de por vida.

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septiembre 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-20

“A los niños les encanta jugar con agua, por lo cual es prudente ponerles límites, dejarles saber qué esperamos de ellos y supervisar la manera como la utilizan cada vez que van al baño. Es clave explicarles la importancia de preservar este recurso a medida que van creciendo”, afirma Cecilia Zuleta, psicóloga especialista en crianza y desarrollo. El uso y ahorro eficiente del líquido en el hogar no solo disminuye el cobro de las tarifas que se pagan por el servicio sino que ayuda a conservar el medio ambiente, pues hace sostenible en el tiempo el recurso hídrico que, en el caso de Bogotá, es escaso. Un ejemplo, cerrar la llave durante el lavado de dientes y manos, de la loza y en la ducha permite el ahorro de 15 metros cúbicos de agua al mes. “En los hogares, el consumo de agua es mayor en el lavado de ropa y en la higiene personal. Si se corrige esto, se resuelve el 80 por ciento del problema”, afirma Leyla Rojas Molano, viceministra de agua y saneamiento del Ministerio de ambiente, vivienda y desarrollo territorial. Bogotá es la ciudad que usa de manera más eficiente el agua, en gran parte por los costos de las tarifas. “Mientras el resto del país tiene un consumo aproximado de 17,18 metros cúbicos de agua al mes, en la capital tenemos 14,7 metros cúbicos de consumo, lo cual habla de ahorro eficiente. Hoy los bogotanos consumen la misma cantidad de agua que hace 20 años”, explica Rojas. Vale recordar que aunque la tierra está cubierta en un 70 por ciento por agua, solo 0,014 por ciento está disponible para su consumo. LAVARSE LAS MANOS Se estima que en Colombia mueren cada año 3.000 niños menores de 5 años por enfermedades de origen hídrico, como diarrea aguda, consecuencia de malas prácticas de higiene en el hogar. En el país, solo el 5 por ciento de la población se lava las manos con jabón en todas las situaciones de riesgo. En el 57 por ciento de los casos, la gente no lo hace porque se le olvida, y en un 14 por ciento, por falta de interés. Por eso, el Ministerio de ambiente, vivienda y desarrollo territorial promueve desde hace más de un año la campaña ‘En tus manos está la vida, lávalas con agua y jabón’, dirigida especialmente a personas que tienen a su cargo el cuidado de niños y a los infantes, pues son ellos quienes mejor transmiten los buenos hábitos aprendidos. “Se trata de medidas de higiene muy sencillas que pueden salvar vidas”, explica la Viceministra de agua y saneamiento, Leyla Rojas. Deben ponerse en práctica hábitos adecuados como lavarse las manos en momentos específicos del día con agua y jabón (contar hasta 30 mientras se enjabonan las manos y retirar el jabón frotando las manos). También antes de cocinar, después de ir al baño, antes y después de haber manipulado alimentos, luego de haber cambiado pañales, y al final del día antes de irse a dormir. Medidas para un uso eficiente Los adultos son quienes, en principio, consumen y manipulan el agua para diversas actividades, tanto para ellos como para sus hijos. Aquí les damos ideas de ahorro para poner en práctica con los niños desde edad temprana: • En la higiene personal: enseñarle al niño que no deje correr el agua mientras se lava los dientes, se aplica jabón y champú, y se enjabona las manos. Al cerrar el grifo, el ahorro es de 40 litros de agua al día para una familia de cuatro a cinco personas. “Con los niños resulta práctico utilizar un reloj para saber cuánto tiempo deben estar en la ducha”, afirma la sicóloga Cecilia Zuleta. Para la especialista, el proceso educativo de cuidado empieza desde el nacimiento del niño. “Muy pequeños, quienes manipulamos el agua que ellos consumen o utilizan para el aseo somos los adultos”, afirma la psicóloga. • Aprovechar la que corre. Si se requiere esperar a que el agua se caliente en la ducha, poner un balde para recogerla y utilizarla para otras actividades como trapear o llenar el lavadero por ejemplo. • El sanitario. Hoy en día, los sanitarios vienen con sisternas de ahorro. Cuando no existe cisterna economizadora de agua, se puede insertar en ella una botella plástica con agua, que permite ahorrar por cada descarga dos litros. • Al realizar con el infante hábitos de limpieza: cerrar la pluma mientras enjabonan juntos la loza; lavar carros y bicicletas con baldes y no mangueras. Si van a regar las plantas, explicarle que se debe usar regadera para evitar el desperdicio del agua. Así, el ahorro es de más del 80 por ciento. • Ayudas. Instalar economizadores del líquido en la ducha, el lavamanos y el lavaplatos. • La ropa. Al lavar ropa, se recomienda llenar la lavadora y no utilizarla con pocas prendas, pues la idea es sacar provecho del agua. Acumular la ropa hasta completar una carga.WILABR

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