Alianzas público-privadas para el desarrollo

El papel asignado a los sectores público y privado ha sido un factor determinante en la definición de los modelos de desarrollo económico. En el pasado, dominaron la discusión dos enfoques antagónicos.

POR:
julio 11 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-11

De un lado, se promovía el intervencionismo estatal en todas las áreas de la economía, y de otro lado, se favorecía la privatización a ultranza y la liberación de los mercados como instrumento de asignación de recursos. Estas visiones prevalecieron en América Latina a lo largo del siglo pasado. El enfoque que daba predominancia al papel del Estado en el desarrollo, tuvo su apogeo después de la Segunda Guerra Mundial, con énfasis en la planeación, la inversión pública, esquemas de subsidios y la protección de la industria nacional, mientras la visión que favorecía el papel del mercado predominó en el contexto de las reformas de los años ochenta y noventa. Como resultado de estas experiencias, se ha avanzado en América Latina en general, y Colombia en particular, hacia el reconocimiento de criterios más prácticos en la definición de sus modelos de desarrollo. Reconociendo las falencias de los supuestos que sustentan los modelos teóricos en ambos extremos, se ha planteado un enfoque más pragmático, de responsabilidades compartidas entre los sectores público y privado. Se busca suplir las ‘fallas’ de ambos casos, a través de alianzas público-privadas (APP), que procuran distribuir los riesgos y aprovechar las ventajas que ofrece cada sector. Aunque las imperfecciones del mercado requieren de la intervención focalizada del Estado, que tiene la responsabilidad final de velar por el bienestar colectivo y asegurar la entrega efectiva de bienes públicos, las fallas del esquema de incentivos del modelo de planeación central y la incapacidad de definir precios de eficiencia a través del sistema estatal, llevaron al reconocimiento de una mayor probabilidad de eficacia por parte de la iniciativa privada en el desarrollo productivo y provisión de servicios. Al Estado le corresponde no solo identificar y corregir fallas de mercado, promoviendo la participación del sector privado, cuando ello resulte en mayor eficiencia, sino implementando políticas y la definición de un marco regulatorio que permita generar un adecuado clima de negocios y un espacio para la responsabilidad social. Estos principios fueron compartidos por expertos colombianos de diversos sectores y tendencias en el foro ‘Encontrando la ruta de la prosperidad colectiva’, que se llevó a cabo el 4 de junio en Bogotá con el auspicio del Instituto de Ciencias Políticas, el Consejo Privado de la Competitividad, Anif y el BID, orientado a buscar acuerdos básicos en torno a diez temas claves para el desarrollo (ver separata de PORTAFOLIO del 27 de junio). El tema de las APP fue considerado relevante no solo en la mesa que discutió el tema ‘Clima de negocios y responsabilidad social: la hora de las APP’, que me correspondió moderar, sino que en varias otras mesas, en particular las que trataron los temas de infraestructura, competitividad y desarrollo social. Existe una variedad de instrumentos para la aplicación de APP, que incluyen contratos de desempeño y sistemas de concesiones de diversa índole, a veces transfiriendo la propiedad total o parcial de las empresas del sector público al sector privado. La definición del instrumento adecuado depende de cada caso, y requiere identificar un marco regulatorio e institucional que permita el cumplimiento de los objetivos. En Colombia ha habido avances en sectores de infraestructura tradicional, donde se ha creado un marco institucional básico que no requiere de grandes transformaciones, sino más bien del fortalecimiento de las entidades responsables. El reto se plantea en la aplicación de APP a otros sectores, como en las áreas social (salud y educación), justicia, servicios financieros y mercado de capitales. El concepto es aplicable a diversas actividades claves para el desarrollo, como la innovación tecnológica y proyectos productivos que promueven la generación de ingresos y empleos para los más pobres. '' En Colombia ha habido avances en sectores de infraestructura tradicional, donde se ha creado un marco institucional básico que no requiere de grandes transformaciones, sino más bien del fortalecimiento de las entidades responsables.” ''En América Latina se ha avanzado hacia el reconocimiento de criterios más prácticos en la definición de sus modelos de desarrollo.'' Al Estado le corresponde no solo identificar y corregir fallas de mercado, promoviendo la participación del sector privado, sino implementando políticas y la definición de un marco regulatorio que permita generar un adecuado clima de negocios y un espacio para la responsabilidad social. Rodrigo Parot. Representante del BID en Colombia. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido